Georgina Cooper, la icónica supermodelo de los 90 y amiga cercana de Kate Moss, falleció a los 46 años mientras disfrutaba de unas vacaciones en Grecia junto a su esposo, la noticia fue anunciada este jueves. Durante su estancia en la isla de Kos, Cooper comenzó a sentirse mal apenas un día antes de regresar. A pesar de ser trasladada de urgencia en un avión ambulancia a un hospital en Creta, su condición empeoró, y tras cinco días en cuidados intensivos, la modelo murió. Su cuerpo fue devuelto a Inglaterra, donde colegas y amigos de la industria de la moda lamentaron la inesperada pérdida en redes sociales.

La salud de Cooper ya se había visto afectada en la pandemia, y en aquel momento atravesó varias hospitalizaciones. Su exagente, Dean Goodman, reveló que ella había luchado contra complicaciones de salud en los últimos años, aunque mantenía sus esperanzas en un futuro lleno de planes tras casarse recientemente.

Descubierta a los 13 años, Cooper rápidamente se hizo famosa por su inconfundible sonrisa y su estilo atrevido, lo que la convirtió en un ícono de la cultura pop británica. Tras destacar como musa de Corinne Day y posar para revistas como Vogue, se retiró para dedicarse a su familia y trabajó en el sector hotelero, dejando atrás una vida en las pasarelas y flashes.