Se ha convertido en noticia la reciente incorporación del film F1: La Película (2025) a una de las principales plataformas de streaming españolas. No es para menos. La producción no sólo cuenta con estrellas de la talla de Brad Pitt o nuestro Javier Bardem; además, incorpora a muchos de los pilotos habituales de la parrilla de la Fórmula 1 y ganó un premio Oscar de los 4 a los que estaba nominada.
Para la dirección se eligió a un profesional muy solvente en esto de crear productos espectaculares. Joseph Kosinski estuvo detrás de las cámaras de otro gran “blockbuster”, Top Gun: Maverick (2022). Entre unos y otros ingredientes, es bastante lógico que la película sobre el circo del motor haya cosechado un importante éxito de recaudación; batiendo récords en lo que se refiere a producciones cinematográficas del género deportivo.
Y eso que ésta no es una temática cualquiera. El idilio entre el séptimo arte y los deportes viene de lejos y ha dejado muestras muy apreciables. Por eso, y aprovechando la coyuntura mundialista y la recepción, vía streaming, de esta cinta sobre las competiciones motorizadas, es un buen momento para recordar algunas obras cumbre (o, al menos, largometrajes que se dejan ver) sobre el género.
El fútbol, el deporte rey
Lo dicho, en plena Copa del Mundo, el fútbol es el tema estrella. Acapara los titulares de la prensa, aparecen nuevos videojuegos y hasta las tragaperras online utilizan la temática del balompié. Sin embargo, las producciones cinematográficas (que no faltan) más conocidas sobre este deporte tienen algo de antigüedad. Especialmente, la más conocida de ellas, Evasión o Victoria (1981).
Ambientada en la Segunda Guerra Mundial, reúne a un increíble elenco, que incluye a futbolistas de la talla de Pelé. La receta de mezclar actores con deportistas reales (como ocurre, también, en F1: La Película) se repitió tiempo después con ¡Goool! (2005) y ¡Goool 2! (2007). Aunque, sinceramente, ninguna de las dos fue tan exitosa como la innovadora Quiero Ser Como Beckham (2002), que rompió moldes.
Baloncesto y superación
Lo de coger un equipo que, prácticamente, pierde todos los partidos (o lo tiene francamente mal para destacar) y subirle el ánimo para revertir la situación, es un auténtico clásico en este tipo de películas. Y con el baloncesto, estamos ante un caso paradigmático. Algunos de los films más representativos están, además, inspirados en historias reales. Concretamente, dos siguen un esquema muy similar.

Son Hoosiers (1986) y Coach Carter (2005). En ambos casos, un entrenador veterano coge las riendas de un nuevo equipo y, tras los habituales obstáculos iniciales, les devuelve la confianza en sí mismos para que puedan llegar a lo más alto. Otras, como Teen Wolf (1985) o Space Jam (1996), trasladan un mensaje de superación similar aunque, evidentemente, no están basadas en hechos reales.
Boxeo, MMA y más superación personal
El boxeo siempre ha sido un gran clásico en lo que a afrontar dificultades y reinventarse se refiere, con bandas sonoras que ponen los pelos de punta. Y, por supuesto, un nombre propio destaca sobre los demás: Rocky Balboa. El personaje interpretado por Stallone ha resultado icónico para definir la determinación de un deportista, cuando lo tiene todo en contra.
La estructura fue tan resultona que la saga (incluyendo los títulos de Creed) lleva ya 50 años entre nosotros y 9 títulos. Por eso, otros tantos la han imitado, como Cinderella Man (2005) y The Fighter (2010). Son notables los ejemplos que siguen la dinámica desde otros deportes de lucha, como las MMA con Warrior (2011) o The Smashing Machine (2025). ¿Nos estamos olvidando de Toro Salvaje (1980)? ¡Por supuesto que no!
Los yankees son los mejores en ésto
Hasta ahora, predominan los films norteamericanos. Dado que Hollywood acapara gran parte del mercado del cine (y de los grandes presupuestos), tiene toda la lógica del mundo. Y, también, que pongan sus deportes fetiche bajo el foco. Así, el béisbol, que para los españoles pasa bastante desapercibido, ha enmarcado no pocas cintas de renombre internacional.
Entre ellas, Los Búfalos de Durham (1988) y Campo de Sueños (1989), ambas con Kevin Kostner. No mucho antes, Robert Redford protagonizó El Mejor (1984), que se llevó 4 nominaciones a los Oscar. Mucho más moderna es Moneyball: Rompiendo las Reglas (2011), una sorpresa muy agradable, con un Brad Pitt con el que empezamos y acabamos este repaso al cine deportivo.
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