El doctor Jesús Candel, más conocido como Spiriman ha pasado de ser el defensor de la sanidad pública en Granada y movilizador de masas, a un investigado por injurias y calumnias que ha lanzado contra casi todo político.

Ha perdido todo el apoyo que tenía en un principio y se ha ganado diferentes denuncias y procesos judiciales. Este miércoles se sentará en los juzgados para declarar como investigado por presuntas injurias y calumnias a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz.

“Me acaban de bloquear Facebook y no puedo publicar. Por lo visto me van a hacer lo mismo en Twitter. Antes de que lo hagan sólo deciros que me cago en todos vosotros, gobernantes y políticos de mierda y todos los cobardes que colaboráis con la corrupción. ¡Sois unos hijos de puta!”. Este es sólo uno de los mensajes que ha publicado Spiriman y le han hecho ganarse enemigos.

En el caso de Díaz, este médico aseguró en un vídeo que el fiscal jefe de Granada había decidido investigar sus insultos "presionado seguramente por la (descalifivativos) de Susana Díaz y habiéndole prometido cualquier cosilla".

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Quien escribía ese texto era el mismo hombre que hace apenas un año conseguía doblar el pulso a la Junta de Andalucía en su política de fusión hospitalaria para Granada y que ahora se sienta en el banquillo.

Doble denuncia de la Fiscalía

Declarará como investigado a partir de las 10:00 horas en el Juzgado de Instrucción 2 de Granada, pero repetirá el próximo 7 noviembre de nuevo por presuntas injurias y calumnias aunque esta vez contra el fiscal jefe de Granada, Pedro Jiménez Lafuente. Ambas declaraciones se enmarcan en dos procesos abiertos contra Spiriman en los que ha intervenido la Fiscalía.

La Fiscalía interpuso una denuncia contra Candel después de que el 1 de agosto publicara un vídeo en Youtube y Facebook en el que arremetía contra el fiscal jefe de la provincia de Granada y que, a finales de ese mes, ya había alcanzado las 99.000 reproducciones en esta última red social.

El médico Jesús Candel 'Spiriman'.

En la denuncia del Ministerio Público, se recogen literalmente las descalificaciones que el doctor lanza contra el fiscal jefe. "Voy a ser muy duro contigo porque ya que (...) tú has propuesto que se investiguen mis insultos y me hagan una investigación judicial para condenarme por vuestras mierdas, te quiero llamar hoy delante de miles de personas, hijo de puta".

Junto a otros descalificativos, afirma que "este hombre a última hora, presionado seguramente por la (descalifivativo) de Susana Díaz y habiéndole prometido cualquier cosilla, porque no olvidéis que los jefes de Fiscal están puestos a dedo, cambió en el último momento y decidió que se me investigara por mis insultos". Así lo recoge el escrito, fechado el 31 de agosto, y en el que también se hace alusión a una denuncia previa interpuesta por el fiscal jefe contra el doctor por "denigrar su autoridad" y "menospreciar el ejercicio de sus funciones en defensa de la legalidad".

2.500 firmas piden que se le investigue

No es la primera vez que es denunciado ni seguramente será la última. En esta ocasión, 2.500 personas se unieron para fimar  una petición a la Fiscalía para que investigase la conducta del doctor Jesús Candel. Consideran que también habría indicios de delito de incitación al odio, concretamente contra colectivos como mujeres, políticos, periodistas y personal sanitario.

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El escrito enviado al Ministerio Público hace referencia expresa a comentarios que 'Spiriman' ha dirigido a la presidenta de la Junta, Susana Díaz, y a la coordinadora regional de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez, y es que Candel tiene una especial fijación con las mujeres, blanco predilecto de sus insultos machistas.

A principios de noviembre de 2017 pasado, un colectivo de 85 profesionales sanitarios de los hospitales de Granada denunció a Spiriman ante la Comisión de Igualdad del Hospital Virgen de las Nieves por “los ataques machistas y el acoso psicológico" al que sometía a sus compañeras.

Unos días después el Colegio de Periodistas de Andalucía también lo denunciaba por su reiteración en los insultos dirigidos a periodistas con motivo de las movilizaciones contra la fusión hospitalaria que lideró el controvertido médico granadino. “Por justa que sea una causa”, su defensa no da derecho a “llevar al terreno de las descalificaciones personales, los insultos y amenazas (evidentes o veladas) de profesionales de la información ni de ningún ciudadano”, decía el comunicado difundido en la web del Colegio de Periodistas.