Este jueves era el día grande en el juicio de Kitchen. A las ocho y media de la mañana, hora y media antes de empezar la sesión, la expectación ya era máxima con cerca de un centenar de periodistas, fotógrafos y cámaras que esperaban la llegada del expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y la que fuera su mano derecha en el Partido Popular, María Dolores de Cospedal. El primero en declarar, por cuestiones de seguridad (y rango), ha sido Rajoy, quien ha aseverado sobre el hecho de que le llamen M. Rajoy, MR, el Barbas o El asturiano: “Yo me llamo Mariano Rajoy como todo el mundo sabe y luego cada uno me llama como quiere”.
Más allá de esto, Rajoy se ha dedicado a contestar la mayoría de las preguntas del PSOE con síes y noes, salvo algunas ocasiones en las que decía: "absolutamente falso". Así, ha dicho: “No se dio orden de destruir pruebas”, que no sabe nada de los seguimientos a Luis Bárcenas, que nunca habló con el exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, sobre la trama Gürtel, que no recuerda haber recibido de “este señor” (Bárcenas) mensajes sobre Gürtel, “no me acuerdo para nada de que se haya producido este mensaje”, ha afirmado sobre otro mensaje en el que le decía a Bárcenas que acababa de ver su llamada pero era tarde.
En cuanto a si habló sobre el caso Gürtel con el exministro ha dicho: “Es posible que hayamos comentado con él (Gürtel), con miebros de mi partido y cualquier amigo porque era un tema que no era grato”. Y ante la misma pregunta pero en el caso del secretario de Estado ha explicado: “Yo despachaba con ministros, es posible que sí pero sobre Kitchen, no”.
“Mi relación con el señor Iglesias deriva de que era el abogado de Álvaro Lapuerta, y nunca he hablado con él de otros temas”, ha dicho con respecto a si le pidió al que fuera abogado de otro extesorero que contactara con Bárcenas. Con respecto al mensaje de ‘Luis, sé fuerte’, Mariano Rajoy ha contestado a preguntas de Podemos: “Me he acordado porque a lo largo de 15 años se publicaba todos los días”. Sin embargo ha negado haber mandado el mensaje que decía “hacemos todo lo que podemos”. "Mi relación (con Bárcenas) cambió cuando tuve la seguridad de que tenía 48 millones de euros en Suiza" ha aseverado muy serio.