El empresario Ignacio López del Hierro, exmarido de María Dolores de Cospedal, expresidenta de Castilla-La Mancha y exsecretaria general del PP, ha reconocido este miércoles en el juicio del caso Kitchen en la Audiencia Nacional que presentó a José Manuel Villarejo y a su mujer en la sede nacional del PP, en la calle Génova 13 de Madrid "una vez".

"Me dijo que quería conocer a mi mujer y ella no puso inconveniente. Tenía interés. [...] A mi mujer le pareció bien y mi mujer le expuso las preocupaciones que tenía en ese momento", ha dicho en respuesta a preguntas de la abogada Gloria de Pascual del PSOE.

No obstante, ha negado conocer que su exmujer se reuniera en más ocasiones con el comisario. Pese a ello, Cospedal reconoció en un interrogatorio durante la instrucción del caso que se había reunido "tres o cuatro veces" con Villarejo.

De la misma forma, el empresario ha negado cualquier irregularidad en sus actuaciones y ha definido sus conversaciones con el comisario jubilado como "coloquiales" o "de café". Al ser preguntado sobre sus vínculos con el chófer de Luis Bárcenas, Sergio Ríos, del Hierro ha negado cualquier vínculo: "El señor Villarejo nunca me habló del señor Sergio Ríos".

Conviene subrayar en este punto que tanto López del Hierro como Cospedal llegaron a estar investigados en el proceso de instrucción por su presunta participación en el caso Kitchen, aunque la causa fue sobreseída provisionalmente para ambos. Al principio de la vista oral, el PSOE, que ejerce la acusación particular, pidió suspender el juicio para volver a imputar a Cospedal, una cuestión que fue rechazada por el tribunal. Por ello, la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, le ha preguntado si se le había comunicado que podía declarar junto a su abogado, a lo que López del Hierro ha manifestado que no, pero que no tenía inconveniente en continuar con el interrogatorio.

Con ello, la sesión de este miércoles ha estado marcada por los continuos desencuentros entre Palacios y la abogada del PSOE a cuenta de la procedencia de las preguntas formuladas por la letrada, que han sido cuestionadas en repetidas ocasiones por la magistrada. "Si no paran de interrumpirme es imposible", ha llegado a decir de Pascual. "Yo tengo que controlar el interrogatorio y la procedencia del mismo", ha replicado, por su parte, Palacios.

En líneas similares, antes de la declaración de López del Hierro se ha producido un momento de tensión entre la presidenta del tribunal y el abogado Javier Iglesias, letrado vinculado al PP que, durante su declaración como testigo en el juicio, se ha negado a contestar si conocía al comisario jubilado. "No voy a contestar a esa pregunta. Las conversaciones que he mantenido con quien sea en el ejercicio de mi profesión son secreto profesional, y no pienso contestar a una sola pregunta que se me haga", ha espetado Iglesias, a lo que Palacios ha replicado: "Bueno, el no pienso... Es una actitud que es bastante incorrecta. Será lo que el tribunal decida".

En orden con ello, Iglesias ha citado varios artículos de distintas leyes y estatutos para justificar su negativa, así como un informe que encargó al Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, y ha argumentado que fue abogado de la esposa de Villarejo. Acto seguido, ha expresado: "Me encantaría que el señor Bárcenas me releve del secreto profesional, y que lo diga expresamente él y su esposa, y, entonces, yo le cuento a este tribunal el contenido de todas las conversaciones que yo haya podido tener con el señor Bárcenas". "Perdón. Primero, no me gusta la actitud de usted", ha lanzado Palacios, que le ha recordado al letrado que él no fue abogado del extesorero del PP. Ante la negativa persistente del abogado, la presidenta del tribunal ha suspendido su declaración y ha anunciado que analizará si procede que vuelva a testificar.

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