Los fraudes del novio de Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador, y su entorno escapan a España y abarcan también zonas importantes de la geografía mundial como México o Somalia.

El país africano fue objetivo de David Herrera Lobato, conocido por haber elaborado facturas presuntamente falsas que fue detenido esta semana por la Policía Nacional en su natal Arahal (Sevilla).

Dos años más tarde de aquello, en 2023, habría estafado 70.000 euros a la misión europea en Somalia al hacerse pasar por un proveedor habitual de productos médicos. Los investigadores lo califican como una Business E-mail Compromise (BEC), un tipo de engaño más común de lo que parece en el que los delincuentes envían un correo electrónico suplantando la identidad de un proveedor para conseguir transferencias de dinero.

Administrador de una gestoría en el municipio hispalense, ha llegado a ser titular de una treintena de empresas sin actividad para emitir facturas falsas que la pareja de la administradora de Sol utilizó para simular gastos irreales y pagar menos impuestos, según se desprende de la investigación.

Al afectar una parte de la presunta trama a Europa, la acusación estaba representada por la Fiscalía Europea, que solamente interviene en el supuesto de que se vean dañados los intereses financieros de la Unión Europea. En el mismo sentido, la denuncia fue interpuesta por una misión civil de la UE dedicada a reforzar las capacidades de seguridad marítima y policial en Somalia, dado que la entidad perjudicada encuentra su sede en Mogadiscio, con oficinas en terreno en Somalilandia y Puntlandia.

Con proveedor habitual en Kenia, una persona por el momento anónima suplantó la identidad de la firma keniata para reclamar 69.751, 40 euros, según la investigación. El modo de hacerlo fue el anteriormente mencionado BEC: envió un correo electrónico con una ligera variación del dominio en el que pedía cambiar la cuenta bancaria al que debía efectuarse el pago por otra residenciada en Arahal y a la que el sevillano tenía acceso, según varios agentes de la Guardia Civil. El personal de la misión europea se dio cuenta y denunció.

Maximiliano Neiderer, el "testaferro" del novio de Ayuso en México

Los presuntos delitos del compañero sentimental de Ayuso en Latinoamérica alcanzan el país mexicano, donde encuentran otro nombre propio, el de Maximiliano Niederer (Max).

En su caso, figura en la causa contra González Amador como “testaferro” -calificativo que le pone la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT)- y está imputado por ayudar, supuestamente, a dar forma a las dos mayores facturas que utilizó el empresario para defraudar a la Hacienda Pública en los ejercicios 2020 y 2021, coincidiendo parte del escenario con la pandemia del Covid.

El papel desempeñado por Niederer en el fraude de González Amador resulta mucho más relevante que el de otros imputados, entre ellos Herrera, al ejercer como nexo de las firmas que emitieron las mayores facturas falsas a Maxwell Cremona, la empresa principal del novio de Ayuso. Una de ellas fue emitida por la mexicana MKE Manufacturing SA por valor de 620.000 euros, y la otra por la costamarfileña (aunque cofundada por ‘Max’) Gayani Ltd por 922.585,63 euros.

La factura que emitió MKE tenía como objeto la prestación de supuestos servicios en proyectos sanitarios en la sanidad pública mexicana, mientras que la de Gayani por otra comisión en venta de vacunas contra el coronavirus al Ejecutivo de Costa de Marfil que nunca llegó.

En su defensa, el mexicano negó conocer MKE a pesar de que en los documentos aparecían su nombre y su firma y descartó ser su representante, así como haber cerrado acuerdos con la empresa de González Amador, lo mismo que Herrera, que directamente mantuvo no conocer de nada a la pareja de la política popular. Sus explicaciones no convencieron a Hacienda.

Por su parte, el abogado del residente en Arahal defendía en la cuarta vista a la que era llamada su cliente tras rechazar las tres anteriores que el mismo desconocía ese “filigrana informática”, por lo que pidió su solicitud aludiendo asimismo a problemas de salud de Herrera. “No cabe condena ni prisión. Este hombre está mal”. Esa idea la refrendó el propio acusado: “Aporté certificado médico de que me había doblado un pie. Tuve una arritmia. No estoy obstruyendo la justicia”.

A estos nombres habría que añadir José Miguel Carrillo Saborido y su hermano Agustín Carrillo Saborido, miembro este segundo del PP en Arahal. Mientras José Miguel habría llevado a cabo cinco facturas por valor de 66.000 euros de la sociedad Blanconera de Servicios Profesionales y de 10.500 de Blanconera SPA SLU, Agustín se habría deducido de forma “indebida” facturas por valor de 41.200 euros por servicios que nunca se prestaron de parte de Baluarte Desarrollo Centro Especial de Empleo y Desarrollo Social del CEE el Manantial SL.

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