El caso mascarillas, por el que se investiga la asignación la adjudicación ilícita de contratos durante la pandemia a cambio de comisiones, recibe este lunes a uno de los principales acusados, José Luis Ábalos. Sin embargo, cuando ya han transcurrido dos horas de declaración, todavía no se ha hablado de mascarillas, material sanitario o asignación de contratos porque el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, ha decidido centrar su interrogatorio en la vida privada del ex ministro de Transportes, con la connivencia del Tribunal Supremo.
El que también fuera secretario de Organización del PSOE ha relatado detalladamente, empujado por las preguntas del fiscal, su relación con Jésica Rodríguez, de quien ha sugerido que ha sido coaccionada. La relación de ambos se extendió de octubre de 2018 a noviembre-diciembre de 2019 y, a partir de ahí, Ábalos ha asegurado que no tuvieron ninguna relación más, pese a que “la UCO lo lleva hasta 2022” utilizando “mensajes cortados” en sus informes y no dejándole acceder a sus dispositivos electrónicos para revisar los mensajes.
"Yo no me acordaba bien de los encuentros. En febrero de 2020, con motivo de su cumpleaños, yo no recordaba, pero sí, fue tal cual ella lo dijo. Ahí descubrí la palabra ghosting; no sabía lo que significaba. Fue una ruptura muy abrupta. Yo no podía permanecer; fue una relación extramarital, con dos campañas electorales, con el riesgo de un escándalo público, que es el gran gozo que rodea esta causa", ha explicad de forma pormenorizada, sorprendiendo por la permisividad del Tribunal para que se aborden estos detalles.
Sobre la declaración de la que fue su pareja, el exministro ha asegurado que "nadie le decía de ir a trabajar sin que nadie le preguntara" y se ha mostrado sorprendido porque Jéssica apuntase esta cuestión, pese a que nadie en el juicio le preguntó por ello. "Lo dijo motu proprio. Ella no dice eso si no se le ha coaccionado. La conozco y nadie hace eso. Nadie dice que no va a trabajar cuando se preocupó de fichar todos los días", ha apuntado a una coacción de la testigo.
Otra de las razones que ha aludido para sugerir la coacción a Jésica es que trasladase que no conocía a Aldama, situación que ha sorprendido a Ábalos, quien ha asegurado que fue el empresario quien se la presentó. "Yo ya soy personaje, carne de meme, pero con esa persona tuve una relación sentimental de verdad y a uno no le parece bien verla sufrir así", ha proseguido. Lamentando su situación. Es más, ha asumido que este “es un caso mediático, juzgado hace tiempo, con condena clara”.
Los detalles sobre Jésica no se han detenido aquí, pero han ido reconduciéndose a su contratación. "No se me planteó que fuera en Ineco. Yo no hablé con nadie. No hay nadie que pueda decir que yo le mandé nada. Yo le di el CV a Koldo, pero no pensaba en empresas públicas. De hecho, es donde peor se pagaba. Yo le dije a Koldo que buscara un nicho que no tuviera que ver con el Ministerio", ha declarado el exministro sobre su papel en su ‘enchufe’.
En materia de relaciones íntimas, el fiscal Luzón también ha introducido a Claudia Montes, conocida como Miss Asturias. "Nunca he tenido relación con esta señora", ha garantizado, negando que fuese parte de su “entorno personal”, como apunta la UCO. "Entorno personal, ninguno. Solo la vi una vez que me pidió una foto en la calle y cuando vino a decir que estaba muy contenta con un curso de formación", ha desgranado.
"Aquí, ella ha negado relación conmigo. Yo no llevaba mis redes y se traslada una situación muy angustiosa de una militante. Y es ahí cuando se le intenta ayudar, como pasaba varias veces. Yo no sé si lo hizo por InfoJobs y no hablé con nadie", ha intentado explicar, mostrándose muy molesto con el camio elegido por el fiscal Anticorrupción para su interrogatorio.
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