El domingo que la AEMET había señalado como el día de mayor afectación del episodio ha dejado su balance más grave en Cataluña. Dos personas han muerto en la provincia de Barcelona, otra continúa desaparecida y miles de ciudadanos han pasado buena parte de la jornada pendientes de los avisos de Protección Civil después de una noche de lluvias torrenciales que ha inundado calles, disparado el caudal de varios ríos y alterado seriamente la movilidad. Mientras la situación comenzaba a aliviarse durante la tarde en buena parte del territorio catalán, la inestabilidad seguía activa en otros puntos del país.
Las dos víctimas mortales se han registrado en Tordera y Montornès del Vallès, mientras los servicios de emergencia mantienen la búsqueda de una persona desaparecida en la riera de Pineda de Mar. Los Bombers continuaban trabajando este domingo en el dispositivo y, hasta las 11.00 horas, el teléfono 112 había recibido 6.712 llamadas vinculadas al temporal, correspondientes a 4.849 incidentes. El Barcelonès concentraba el 43% de las llamadas, seguido del Maresme, con el 20%, y los dos Vallès.
La madrugada y las primeras horas del día estuvieron marcadas por las restricciones de movilidad y los mensajes de emergencia enviados a los teléfonos de buena parte de Cataluña. Protección Civil activó nuevos Es-Alert ante el riesgo de desbordamiento de varios cursos fluviales y pidió evitar desplazamientos innecesarios. Uno de los puntos de mayor preocupación fue el río Besòs, cuya crecida llevó a lanzar avisos específicos a municipios del área metropolitana de Barcelona.
Las precipitaciones dejaron también acumulaciones extraordinarias durante el episodio y obligaron a mantener el nivel máximo de vigilancia en distintas zonas de Barcelona y Girona. Aemet había fijado para algunos sectores catalanes umbrales de hasta 90 litros por metro cuadrado en una hora y 200 en doce horas, con posibilidad de superar esa última cantidad en apenas seis horas. Durante la tarde, el riesgo extremo seguía activo en áreas de Girona.
El agua provocó además importantes problemas de movilidad. La circulación ferroviaria permaneció suspendida durante parte de la jornada y los efectos del temporal se dejaron sentir tanto en los servicios de cercanías y regionales como en la alta velocidad. También se registraron retrasos en el aeropuerto de El Prat. A medida que avanzó el domingo fueron recuperándose algunos servicios, al tiempo que las autoridades empezaban a levantar restricciones en las zonas donde la situación meteorológica mejoraba.
La situación continuaba siendo más delicada en el nordeste catalán. Aemet mantenía para el Pirineo y Prepirineo de Girona la previsión de lluvias y chubascos localmente fuertes o muy fuertes, persistentes y acompañados de tormenta, mientras la costa catalana seguía bajo riesgo de nuevas precipitaciones intensas hasta las primeras horas del lunes.
Extremadura entra también en rojo
El temporal no se ha limitado a Cataluña. En Extremadura, el 112 elevó este domingo a rojo el aviso por lluvias en La Serena, Tierra de Barros y el sur de la provincia de Badajoz ante la posibilidad de registrar 60 milímetros en una hora. El nivel máximo estuvo vigente hasta las 15.00 horas, cuando pasó a naranja, mientras otras zonas de Badajoz y Cáceres permanecían también bajo avisos por precipitaciones intensas.
El episodio afecta desde hace días a distintas comunidades y continuará durante el lunes, aunque con menor intensidad en buena parte de las zonas más castigadas durante el fin de semana. AEMET mantiene todavía la previsión de aguaceros y tormentas en Cataluña y otros puntos de la Península, dentro de una situación de inestabilidad que seguirá desplazándose a medida que avance la jornada.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
