El día 10 de mayo se considera ahora el inicio de la cuarentena para los pasajeros del MV Hondius, donde se detectó un brote de hantavirus. Debido a este cambio, la Comisión de Salud Pública ha aprobado esta tarde del martes la actualización del protocolo que afecta a los 14 españoles aislados en el Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid, por lo que la cuarentena se extenderá finalmente hasta el 21 de junio, en vez del día 17 como se anunció en un primer momento.

El Ministerio de Sanidad habló inicialmente de que los pasajeros del crucero debían permanecer en cuarentena desde el día 6 de mayo, cuando fueron evacuados los últimos pacientes con síntomas desde Cabo Verde a Países Bajos; sin embargo, ahora se ha cambiado el criterio contando desde el día 10, el pasado domingo, cuando la embarcación llegó a aguas de las Islas Canarias para proceder con el operativo de evacuación y repatriación de todas las personas a bordo.

Con esta modificación, teniendo en cuenta el caso positivo detectado en un español, el Ministerio a cargo de Mónica García cumple con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que aconsejaba comenzar el periodo de cuarentena en el momento del desembarco y que se prolongue 42 días, fijándose su final hasta el día 21 de junio.

Claves del protocolo

Entre otras especificaciones, el nuevo protocolo de actuaciones que ha obtenido luz verde este martes desde Sanidad también introduce la definición de contacto con los posibles positivos para extremar la vigilancia, precisando que se considera contacto a cualquier persona que haya estado en el MV Hondius entre el 1 de abril y el 10 de mayo, o bien que haya tenido relación con un caso confirmado en este periodo de posible transmisión del virus, el cual se inició oficialmente dos días antes de la aparición de los primeros síntomas o de una PCR positiva en casos asintomáticos.

Bajo estos criterios, se comprenden así a personas que hayan compartido habitación o baño, que hayan mantenido relaciones sexuales o contacto físico directo, además de pasajeros de avión situados en la misma fila o dos adyacentes en vuelos de larga distancia donde hayan coincidido con un caso positivo.

Asimismo, las directrices introducen una gestión diferenciada de los contactos, determinando en este sentido que solamente las personas evacuadas del crucero tendrán que someterse a la cuarentena obligatoria en compartimientos individuales en el Hospital Gómez Ulla. Para cualquier otro contacto que se detecte fuera de este grupo, las autoridades sanitarias realizarán una valoración individualizada de su situación, permitiendo que la cuarentena se realice en otros espacios habilitados para el aislamiento y seguimiento sanitario.

De esta manera, todos los contactos identificados, independientemente del lugar donde cumplan la cuarentena de 42 días, estarán bajo control sanitario durante los primeros 28 días, cuando se da la mayor probabilidad de desarrollar síntomas del hantavirus y, durante este mismo periodo, se les realizará una PCR cada siete días, y tan solo se tomará el resultado como concluyente tras la confirmación del Centro Nacional de Microbiología. A ello, se sumará el control de la temperatura dos veces diarias y el seguimiento de síntomas evidentes como fiebre.

Para la comodidad de los pasajeros aislados, el protocolo también establece la flexibilización de las condiciones de internamiento tras la primera semana. Si la PCR realizada el séptimo día resulta negativa, las personas aisladas en el entorno hospitalario podrán recibir visitas externas utilizando el equipo de protección individual adecuado y realizar salidas supervisadas de sus habitaciones por las zonas comunes de la planta, manteniendo en todo momento el uso obligatorio de mascarilla FFP2.

En caso de presentar fiebre, tos, disnea, vómitos o diarrea, síntomas compatibles con el hantavirus, será considerada esta persona como un probable positivo y será evacuada a otra habituación de aislamiento para ser sometido a otras pruebas diagnósticas. Sobre este hipotético escenario, se activará el preaviso a la red de Unidades de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN) para garantizar una respuesta inmediata en caso de confirmación diagnóstica. En cuanto al manejo de los casos confirmados tras una prueba de laboratorio positiva, el protocolo estipula su ingreso en una Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN).

El tiempo de permanencia en esta unidad especializada dependerá de la situación del paciente: aquellas personas que presenten síntomas permanecerán ingresadas hasta su total recuperación clínica, mientras que los casos asintomáticos deberán mantener el aislamiento hasta la obtención de una prueba negativa. El protocolo será reevaluado, como tarde, transcurridos 28 días desde el inicio de la cuarentena, para adaptar las medidas a la evolución epidemiológica y al conocimiento científico disponible.

Hasta la fecha, la OMS ha confirmado diez casos positivos de hantavirus a nivel mundial, uno de ellos un pasajero español aislado en el Hospital Gómez Ulla de Madrid.

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