En los últimos meses, un fenómeno juvenil está captando la atención en redes sociales y en las calles de España: los 'therian', adolescentes que se identifican con animales y recrean su comportamiento en público. Desde reuniones en parques hasta concentraciones en ciudades como Barcelona y Málaga, este movimiento ha generado curiosidad, debates y, en algunos casos, incidentes que han terminado con detenciones.
El término 'therian' proviene del inglés therianthropy, que combina las palabras griegas therion (bestia) y ánthropos (humano). Aunque el fenómeno nació en foros digitales de los años 90, ha cobrado visibilidad masiva gracias a TikTok e Instagram, donde los vídeos de adolescentes moviéndose a cuatro patas o con máscaras y colas de animales se han vuelto virales.
¿Quiénes son los 'therian'?
Los 'therian' son personas que sienten que su “yo verdadero” está ligado a un animal concreto. No se trata de una transformación física, sino de una identidad psicológica. Para expresarla, muchos utilizan disfraces, colas, orejas y máscaras que representan su animal espiritual. Estas prácticas, aunque pueden parecer extrañas, buscan la pertenencia y la aceptación dentro de una comunidad que comparte la misma vivencia interna.
A menudo se confunde a los 'therian' con los furries, pero son fenómenos distintos. Mientras los furries disfrutan de personajes animales antropomórficos con fines artísticos o de cosplay, los 'therians' viven una experiencia interna de identidad, más allá del aspecto estético.
La llegada a España
En España, el fenómeno ha ganado popularidad entre jóvenes que buscan explorar su identidad. Las quedadas se organizan principalmente a través de redes sociales, y muchos compran o personalizan sus máscaras y colas en plataformas como Etsy o Amazon.
Aunque la mayoría de los encuentros son pacíficos, algunos han generado polémica. Cinco personas fueron detenidas la noche de este sábado en Barcelona tras registrarse incidentes al término de una concentración vinculada al fenómeno ‘therian’. El encuentro, organizado a través de redes sociales, tuvo lugar en el entorno del Arc de Triomf y reunió a varios miles de jóvenes, según han confirmado fuentes policiales y municipales. La convocatoria se difundió durante los días previos en distintos perfiles y grupos digitales relacionados con esta subcultura, generando gran expectación entre adolescentes y jóvenes de toda la ciudad.
A medida que avanzaba la tarde, los asistentes comenzaron a llegar al punto de encuentro, muchos disfrazados o usando máscaras, colas y orejas de animales, recreando el comportamiento de su “animal espiritual”. En un primer momento, la concentración transcurrió sin incidentes reseñables, y los cuerpos de seguridad describieron un ambiente inicialmente tranquilo. Sin embargo, la presencia de alrededor de 3.000 asistentes, entre seguidores del movimiento y curiosos, exigió un refuerzo de la vigilancia y generó expectación entre transeúntes y medios locales.
Libertad de expresión y límites de convivencia
El auge de los 'therians' ha generado debate en redes sociales. Mientras algunos defienden su derecho a expresarse, otros cuestionan los límites de convivencia en espacios públicos. Expertos señalan que identificarse con un animal podría reflejar una etapa de exploración de identidad o una crisis interna que merece atención psicológica. Estas prácticas, aunque pueden parecer extrañas, buscan la pertenencia y la aceptación dentro de una comunidad que comparte la misma vivencia interna.
En redes sociales, los vídeos de therians suman millones de reproducciones, pero también comentarios de crítica y burla. Algunos usuarios los llaman “rareza” o “fenómeno viral”, mientras que los participantes destacan la importancia de la comunidad y la autoexpresión.