La subdirectora de recursos humanos y actual directora adjunta operativa (DAO) de la Policía Nacional en funciones, Gema Barroso, se ha puesto esta mañana en contacto con la víctima de su predecesor, el comisario principal José Ángel González, para ofrecerle protección policial y ella ha aceptado según han informado fuentes del Ministerio del Interior. Esto ha sucedido después de que la mujer haya presentado una querella en su contra por un presunto delito de agresión sexual.

En la querella, el abogado de la víctima ha señalado a la supuesta comisión de delitos de agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversaciones de caudales públicos con la agravante de abuso de superioridad.

La querellante, integrante de la Policía Nacional, mantuvo "en el pasado una relación de afectividad" con el DAO, una relación que "estuvo caracterizada desde su inicio por una asimetría de poder institucional manifiesta" dada su posición en el cuerpo.

"Esta situación de subordinación institucional fue sistemáticamente instrumentalizada por el querellado para generar y mantener una dinámica relacional de control, dominación y sumisión psicológica sobre la víctima, quien en múltiples ocasiones manifestó su voluntad inequívoca de finalizar la relación, viéndose impedida para materializar efectivamente dicha decisión", señala.

A esta hora del martes, el Ministerio del Interior continúa recabando información sobre el presunto caso de agresión sexual y aún no ha emitido una pronunciación definitiva sobre la denuncia, pero el departamento de Marlaska ya ha recibido la denuncia del comisario. 

Doble moral del PP

Con motivo de la dimisión del DAO de la Policía Nacional, José Ángel González, tras conocerse este martes la denuncia de una subordinada por presunta agresión sexual, el escenario político ha vuelto a ser epicentro de la cuestión. Mientras el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha dicho que “desconocía” los hechos pero que, si la víctima alega desprotección, presentará su dimisión, el Partido Popular ha venido exigiendo su cese desde el primer momento.

No obstante, la postura adoptada en este caso por Génova choca frontalmente con la esgrimida con otros episodios de similar índole que han afectado a la formación de Alberto Núñez Feijóo en los últimos tiempos. Desde el reciente caso de Móstoles, pasando por Algeciras o Estepona, el PP tiene en frente una serie de casos de presunto acoso y abuso sexual que cabe la pena recordar con motivo de la posición que adoptan desde este martes al conocerse el caso del ‘número 2’ de la Policía Nacional, ya dimitido.

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