Este martes ha salido a la luz la llamada del maquinista de la compañía Iryo al centro de mando de Adif en Atocha avisando de que había sufrido “un enganchón”, instantes después del accidente de tren en Adamuz. Así lo ha adelantado Cordópolis, de elDiario.es.
El citado medio, tras tener acceso a los audios de las llamadas que realizó el maquinista a los pocos segundos del trágico accidente, que por el momento a dejado 42 víctimas mortales. La información contenida en estos audios, extraída de la caja negra del tren, será una pieza clave para determinar las causas del accidente.
Concretamente, el maquinista informó inicialmente de problemas técnicos, refiriéndose a “un enganchón a la altura de Adamuz”. Ante esta comunicación, desde el centró de mando se le requiere al maquinista que baje “los pantógrafos”, a lo que el maquinista responde que “más abajo no pueden estar”. “De hecho, tengo el tren bloqueado”, añade. Con estas declaraciones, el maquinista no parece haberse dado cuenta de haber colisionado con otro tren, concretamente el tren Alvia que se dirigía a Huelva.
En una segunda llamada hacia Atocha, después del golpe, el maquinista de Iryo tampoco hizo mención a la colisión entre los trenes, aunque sí describió importantes daños en estos primeros momentos: “Es un descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua”, al tiempo, solicitó que parasen el tráfico ferroviario en las vías “urgentemente”.
A su vez, el profesional alertó de que necesitaba ayuda urgente por los daños personales tras la colisión: “Y tengo incendio también… necesito abandonar la cabina porque tengo que verificar Tengo un coche incendiando (...) Necesito que envíen un servicio de urgencia, bomberos y ambulancias”, precisó al centro de mando de Adif, según avanza el medio citado en anteriores líneas. En aquel momento, tampoco se comunicó la presencia de otro tren, incluso desde el puesto de mando se le informó al maquinista que no había “ningún tren llegando” al punto donde se encontraba el Iryo.
El Gobierno insiste en que “todas las hipótesis están abiertas”
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha subrayado este martes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que "todas las hipótesis están abiertas" sobre las posibles causas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), aunque ha descartado la posibilidad de un sabotaje.
"Todas las hipótesis con respecto a las posibles causas del suceso del siniestro están abiertas", ha indicado Marlaska en varias ocasiones, remitiéndose al informe que realizará la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF).
En este sentido, ha recordado que la CIAF ha determinado que "será necesario analizar en laboratorio los carriles en el punto de inicio del descarrilamiento, así como inspeccionar en taller la rodadura del Iryo".
Además de inspeccionar la vía y el tren que descarriló en primer lugar, Marlaska ha señalado que la CIAF ha solicitado a ADIF información sobre los registros de circulación por Adamuz en los dos días anteriores al suceso y realizará inspecciones de otros trenes que circularon antes por ese mismo punto.
A este respecto, fuentes del Gobierno precisan que los investigadores buscarán marcas o rozaduras que haya podido dejar la vía en otros trenes a su paso por ese punto. No obstante, señalan que ningún maquinista informó que la vía presentase algún comportamiento extraño en los días previos al accidente.