La Justicia tailandesa ha rechazado los recursos presentados en el caso de Daniel Sancho y mantiene la condena a cadena perpetuacadena perpetua impuesta al español por el asesinato premeditado del colombiano Edwin Arrieta. El Tribunal de Apelaciones de Phuket ya había avanzado el pasado agosto que la resolución sobre las apelaciones estaba preparada. Esta corte es la responsable de estudiar los recursos y trasladar posteriormente su decisión al Tribunal Provincial de Samui, encargado de comunicar formalmente el fallo.

Sancho fue condenado en primera instancia a cadena perpetua hace dos años. El Tribunal Provincial de Samui consideró probado que había planificado el asesinato de Arrieta, cometido el 2 de agosto de 2023 en la isla de Phangan. Los restos del médico colombiano fueron posteriormente encontrados descuartizados en distintos puntos de la isla.

Tanto la familia de Arrieta como la defensa de Sancho recurrieron la sentencia. La acusación particular presentó su recurso en diciembre de 2024, mientras que los abogados del español lo hicieron en marzo de 2025. Las peticiones de ambas partes eran contrapuestas, ya que la familia del colombiano reclamaba que se aplicara la pena de muerte, mientras que la defensa solicitaba la celebración de un nuevo juicio.

El entorno de Arrieta argumentó, entre otras cuestiones, que las pruebas reunidas durante la investigación demostraban con suficiente contundencia la responsabilidad de Sancho. Sin embargo, su abogado, Juan Gonzalo Ospina, afirmó recientemente que la familia confiaba en que finalmente se mantuviera la cadena perpetua, dado que los tribunales de apelación suelen confirmar las condenas dictadas en primera instancia.

La defensa del español sostenía una versión diferente de los hechos. Sus abogados solicitaron que se celebrara una nueva vista o que se repitiera el juicio para poder incorporar nuevos testimonios. Su tesis es que la muerte de Arrieta se produjo de manera accidental durante una pelea y que, por tanto, no existió un asesinato planificado.

El tribunal que juzgó a Sancho en primera instancia concluyó, por el contrario, que el acusado había preparado el crimen y que golpeó a Arrieta con intención de matarlo. La sentencia también tuvo en cuenta la posterior aparición de los restos del colombiano, que habían sido descuartizados y distribuidos por diferentes lugares de Phangan.

En Tailandia, el asesinato premeditado puede ser castigado con la pena de muerte. En el caso de Sancho, la condena fue finalmente rebajada a cadena perpetua debido, entre otros factores, a su confesión inicial. El español modificó posteriormente su versión y pasó a defender que la muerte de Arrieta había sido consecuencia de un accidente.

La reconstrucción del crimen

Daniel Sancho llegó a la isla de Phangan el 31 de julio de 2023 y, según la investigación policial, el día siguiente compró cuchillos, una sierra, bolsas de plástico y otros productos de limpieza. El 2 de agosto se reunió con Edwin Arrieta, cirujano colombiano de 44 años con quien mantenía una relación. Ambos se dirigieron al alojamiento que compartían en la isla, donde se produjo el enfrentamiento que terminó con la muerte de Arrieta.

La sentencia considera que Sancho golpeó a Arrieta con intención de matarlo y descarta que se tratara de un accidente, como sostuvo posteriormente la defensa. El tribunal señaló que la compra anticipada del material constituía una preparación del crimen y consideró probado que Sancho había planificado tanto el asesinato como el posterior descuartizamiento del cadáver. La resolución también rechazó la versión del español de que había actuado en defensa propia ante un supuesto intento de agresión sexual.

Tras la muerte, Sancho descuartizó el cuerpo y distribuyó sus restos por diferentes puntos de Phangan, incluidos un vertedero y el mar. Al día siguiente acudió a la conocida fiesta de la Luna Llena y, posteriormente, denunció ante la Policía la desaparición de Arrieta. Los primeros restos del cirujano fueron encontrados mientras se realizaban labores de limpieza en la isla.

Uno de los elementos que el tribunal consideró relevante fue la confesión inicial de Sancho ante la Policía, de la que posteriormente se retractó. La sentencia consideró esa primera declaración veraz y la utilizó como circunstancia atenuante para reducir la pena inicialmente prevista para el asesinato premeditado, que en Tailandia contempla la pena de muerte, hasta la cadena perpetua.

 

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora