Algunos estudios que apuntan a una caída de las redes sociales o, al menos, a un estancamiento de las mismas. El medidor oficial del consumo digital en nuestro país, GfK DAM, ha extraído varias conclusiones tras un estudio reciente sobre el uso de estas plataformas, entre las que destaca que la cobertura que se da a dichos espacios ha disminuido en un 0,5%. Se trata de una bajada mínima, pero no escapa a que es la primera vez que se produce.

Otros datos a destacar pasan porque, con todo, las redes sociales siguen congregando a un inmenso número de usuarios, hasta 39 millones únicos mensuales, según los datos del análisis, correspondiente a mayo de este año.

Asimismo, estas plataformas siguen siendo la actividad digital preferida de los españoles, al menos en lo que a tiempo dedicado respecta: cada usuario está 27 horas y 38 minutos mensuales en ellas, o lo que es lo mismo, una cuarta parte del tiempo que pasa en internet.

Los momentos en los que se concentra una mayor actividad, siempre según el análisis del mencionado medidor, son los viernes como día de mayor afluencia -con cerca de 37 millones de usuarios únicos y mayor tiempo- y entre las 13:00 y las 18:00 como horas, con casi 38 millones de usuarios únicos.

Nada sorpresivo es que el portal de acceso más habitual para acceder a las redes sociales es el teléfono móvil, que acumula 26 horas y 47 minutos al mes.

Una pregunta que seguro muchos se harán cuando hablan de redes sociales es en qué franja de edad se concentra un mayor consumo. Parece evidente que entre los adolescentes y los jóvenes, y es cierto, si bien los adultos también permiten que el uso de las plataformas sea uno de los principales en la sociedad actual.

Atendiendo al estudio de GfK DAM, la juventud supera sobradamente el uso medio de redes sociales. La generación Z es la que más tiempo pasa, con más de 40 horas mensuales por persona; seguida de los millenials más jóvenes -entre 25 y 34 años- con una media de 36 horas al mes. Los mayores de 65 son quienes menos la utilizan, aunque también hay muchos que, contra el tabú social, se han familiarizado en los últimos años con estas herramientas.

Las redes sociales con mayor audiencia son Instagram (35,5 millones de usuarios), Facebook (más de 34,3) y Tik Tok, que continúa su revolución y se afianza la medalla de bronce con casi 30 millones de usuarios, un 11% que el año pasado.

Salud mental

La generación más conectada a las redes sociales también es la que más problemas de salud mental acarrea. Así lo advertía recientemente la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que avisa de que esta lacra lleva más de una década desarrollándose con especial velocidad a través de la ansiedad, la depresión o el malestar psicológico en general, especialmente entre los adolescentes y las mujeres jóvenes.

UNICEF ahonda un poco en esta cuestión al señalar que las redes sociales están asociadas a dinámicas de comparación constante con nuestro entorno o personas fuera de él, a veces incluso famosas, autoexigencia y presión sobre uno mismo.

The New York Times publicaba un artículo en el que abordaba estas cuestiones y apuntaba a esudios recientes en esta misma línea. La parte más positiva es, seguramente, que muchos jóvenes se empiezan a dar cuenta de la toxicidad de las plataformas, bien cuando no se usan de forma correcta, bien por la imagen que las mismas muestran muchas veces y que no se corresponde con la realidad.

Sea como fuere, en una encuesta de jóvenes de entre 16 y 24 años, casi dos tercios de los entrevistadas afirmaban que las redes sociales causaban más prejuicios que beneficios y emplazaban a una regulación más estricta de estas plataformas.

¿Prohibir o limitar?

Y es aquí donde surge el debate en torno a de qué manera restringir el acceso a las redes sociales, si es necesario, e incluso si hay que prohibirlas a determinada edad. En este sentido, España se ha alineado con la Coalición de Dispuestos Digitales junto a otros países europeos como Francia o Dinamarca, siguiendo con ello la estela de Australia.

En el caso de nuestro país, a través de la nueva Ley Orgánica de Protección a los Menores en Entornos Digitales, la edad mínima para registrarse en estos espacios sin consentimiento se sitúa en los 16 años.

La semana pasada, Reino Unido anunciaba la prohibición de las redes sociales para menores de 16 años e iba un paso más allá. El Gobierno británico anunciaba que exigirá a las plataformas que pongan en marcha mecanismos para verificar la edad de los usuarios. Cabe destacar que esta iniciativa partió en un momento delicado para el primer ministro Keir Starmer, quien ha presentado su renuncia.

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