Desde que empezó el año, una mujer ha sido asesinada por su pareja o expareja cada cinco días. Son datos alarmantes que ponen de manifiesto que aún queda mucho camino por recorrer en cuestiones de género. No solo las cifras son preocupantes, sino también lo que las rodea. Las mujeres siguen siendo asesinadas y, además, se percibe una violencia extrema en las formas de acabar con su vida y las de sus hijos, porque también se extiende cada vez más a los menores, en lo que se denomina violencia vicaria.
En lo que va de año, 14 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas, una cifra que más que duplica la registrada en el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaban seis. Mariola Fernández, psicóloga, atribuye la situación actual que atraviesa la violencia de género a la "violencia de reacción".
Frente a las voces que apuntan a que el hecho de que un mayor número de mujeres se atrevan a alzar la voz, la experta en psicología señala que "las denuncias y el avance en la igualdad no es el que causa la violencia": "La violencia surge de quien no acepta que hay una serie de avances en la sociedad y reacciona de forma violenta a este respecto. Es decir, es un problema del agresor y de las estructuras de la cultura que sostienen a estos agresores y no del progreso social, ni de los avances, ni de los pasos que vamos dando las mujeres".
Este término, conocido como backlash en inglés, nace de las "rígidas creencias" que tienen los maltratadores "sobre lo que son los roles de género". Es decir, según "van percibiendo los avances, los cambios en igualdad de sus parejas o exparejas, ellos asumen en sus cabezas una pérdida de estatus". Es entonces cuando creen que "el poder, su sentido de identidad, empieza a tambalearse cuando la mujer no se comporta como espera que lo haga" y apuestan por activar el mecanismos de la "lucha", que, a su vez, "implica violencia para recuperar el control anterior".
Por lo tanto, esta violencia de reacción es la que también está asociada a que los agresores actúen con "más bravura". Ejemplo de ello son los recientes casos de Silvia, tiroteada en plena calle de Zaragoza, o de la mujer que falleció dentro de su piso en Les Franqueses del Vallès después de que su pareja lo incendiara. La psicóloga alerta de cómo los videojuegos o la pornografía están contribuyendo a esta pérdida de cualquier tipo de respeto ante la mujer: "Antes, en el porno, se intentaba 'educar' a este señor a cómo ligar con una mujer y cómo acabar culminando en la experiencia sexual, que era de lo que se trataba, pero poco a poco eso ha ido convirtiéndose en lo más aberrante de la naturaleza. Solo puedes ver grupos de hombres violando, vejando, orinando, maltratando a una mujer mientras actúan, mientras hacen el acto sexual. Ahora, la mujer es un objeto de uso y disfrute y, además, para pasármelo mejor todavía, te tengo violentar, porque eso hace que me sienta más hombre".
Fernández señala que estos "cambios en los procesos de socialización son los que están induciendo a esta gravedad", a que los "asesinatos sean más grotescos": "Es un problema nuestro como cultura", denuncia. En este sentido, la experta en psicología subraya que "la política es la que está generando el efecto llamada": "Que salgan representantes de la sociedad diciendo que la violencia de género no existe, que la violencia vicaria no existe, que es toda una invención de 'tías locas', eso lo que hace es que este tipo de perfiles encuentren un espacio en el que apoyarse y pensar que sus creencias son las que competen de verdad".
Es decir, hablando en plata, se "legitima" el siguiente pensamiento del agresor: "Tú, como me estás humillando, si te vas, prefiero destruirte antes de perder lo que a mí me corresponde".
Al margen de las 14 mujeres asesinadas en lo que va de 2026, también es alarmante el de los menores: tres en lo que va de año, igualando el total de todo el año anterior y evidenciando que los hijos e hijas siguen siendo utilizados como instrumentos para infligir el máximo daño a las mujeres. El pasado mes de septiembre, el Gobierno tipificó la violencia vicaria como un delito específico en el Código Penal, por lo que Fernández denuncia que, hasta hace muy poco, "estaba invisibilizada y oculta". Desde 2013, cuando comienzan los registros, han fallecido 68 menores como víctimas de la violencia vicaria.
"La sociedad tiene que entender que estos sujetos no se pueden identificar como sus padres, se pueden identificar como sus progenitores biológicos, es decir, esta semillita que se inserta en un óvulo y da lugar a la vida biológica, pero la paternidad es un ejercicio mucho más responsable y de cuidado del que están totalmente lejos. Para ellos son solo un instrumento, les vienen bien para poder manipular la relación que tienen con la madre y hacerlas sufrir. 'Lo voy a matar a él, lo voy a matar a ella. Y así tú sufrirás el resto de tu vida", explica la psicóloga.
14 mujeres asesinadas y tres menores. Este es el balance que la violencia de género deja en tan solo los tres primeros meses del año y que grita un mensaje muy claro: la violencia machista sigue siendo una emergencia social.
El Ministerio de Igualdad habilita el teléfono 016 para las víctimas de violencia de género, disponible en 53 idiomas diferentes las 24 horas del día. Además, también pueden pedir ayuda por WathsApp a través del número 600 000 016, por el correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es o por la página web violenciadegenero.igualdad.gob.es.