Esta madrugada finaliza el horario de verano que comenzó el pasado mes de marzo, de manera que cambia la hora; a las 3.00 horas serán de nuevo las 2.00 horas. 

El cambio afecta a todos los estados miembros de la Unión Europea, en base a la directiva 2000/84/CE. Su anulación sigue siendo una asignatura pendiente que ha quedado demorada, al menos, hasta 2021, ante la falta de consenso entre los distintos países en lo que respecta a qué opción elegir: mantener el horario de invierno o el de verano. 

La idea de cambiar el horario fue de Benjamin Franklin en 1784 con el fin de ahorrar energía. La defendió George Hudson a finales del s.XIX, pero no fue hasta el 20 de abril de 1916 cuando se aplicó por primera vez a gran escala. Alemania y el Imperio Austrohúngaro en plena Primera Guerra Mundial la pusieron en marcha para ahorrar en el consumo de carbón y dedicarlo a la contienda.

Sus efectos sobre la salud varían, aunque en la mayor parte de la población se traduce en un pequeño jet lag hasta que el cuerpo se adapta.