Adivina a qué banda española reciclada no vamos a mencionar en esta entrevista. Justo de la que no dejan de salir titulares cuando la artista vasca debuta con su primer disco en solitario Historias de Aquella Niña tiene una sola protagonista, y es Leire Martínez.

Para navegar por este disco y poner en común todas las dobles líneas que intuimos en su escucha, te propongo cuatro paradas por la historia de la artista. En su canción “El Ruido”, interpretada junto al dúo argentino Miranda! y compuesta junto a Pablo Rouss y Celia Dail, comparte estos versos:

Vamos a ser la de antes

La que no tenía miedo a volar

Y esto marca nuestro primer destino: baby Leire. Nos detenemos en la primera foto que encuentras en la entrevista en vídeo para conocer todo lo que pasó antes de la icónica primera edición de Factor X en 2007.

“El Ruido”, quinta pista del disco, muestra tres de los valores principales del álbum: la honestidad, la vulnerabilidad y la resiliencia. Los sintetizadores están más presentes que en el resto del disco, convirtiendo esta declaración de intenciones en una de las letras que, jugando a ser adivina, antes sabrá corear el público en los directos.

Hija de padres separados, sus dotes artísticas fueron descubiertas junto a su madre. Y encontramos una sinergia con la entrevista con Yarea Guillén: ambas se sintieron primero atraídas por la interpretación antes que por el rol de frontwoman. Pero, decidieron identificarse como cantantes que actúan, y no al revés.

Unos años después de esa foto que rebosa adorabilidad, llegó la etapa en la que Leire trabajaba cantando en orquestas, una gran escuela para músicos. Intentando buscar oportunidades, decidió presentarse a programas de televisión icónicos como “Porpstars” u “OT”. La prueba viva de que, si te han dicho que no, puede que sea porque te esperan mejores retos.

Esto nos lleva a la segunda etapa: Leire en los dosmiles. En 2007 recibió un “sí” de Eva Perales, coach de los participantes mayores de 25 años en esta edición. Esto le llevó a ser finalista de Factor X unos años antes de cumplir los 30. Y esto nos lleva a su tema “Aquí Estaré” con versos como este:

Como el día en que dijiste “tu música me ha salvado”.

Y aquí está toda la intencionalidad de este disco: conectar a través de la música. El equilibrio llega a esta canción donde los teclados de Roger Bosch y la voz de Leire inundan este himno reconciliador donde el equilibrio ocupa todo el espacio.

En las primeras décadas de este siglo, Leire se enfrentó a retos enormes para la mayoría. Etapa en la que conoció a muchas de las personas que ahora aparecen también en su nuevo disco: Edurne, Andrés Suárez, Miranda! y Abraham Mateo. Sin olvidarnos de canciones anteriores como las que tiene junto a Sergio Dalma o Funambulista, por ponerte un par de ejemplos.

En su canción “Tres Deseos” sentencia con esta frase:

Pero aquella niña ya cambió.

Y ya estamos en nuestra tercera Leire: Leire Superstar. Esta canción muestra una desvendada artista que, probablemente, perdió su inocencia a base de expectativas no alcanzadas. Todo lo que los telones esconden y que solo se compensan priorizando lo más importante: todo lo que se cuenta en “Mírame”.

Esta canción se la escribió Andrés Suárez hace un tiempo a Leire y a su marido, el también músico Miguel Sueiras que hemos visto encima del escenario de La Riviera junto a Leire. Si, además, eres fan de la cultura pop española, fue saxofonista del icónico programa de salseo “Sálvame”.

Ella decidió rescatarla para este álbum y convertirla en un relevo emocional a dúo con el gallego, ajustando la letra para que ambos parecen cantarse mutuamente. En ese universo que ellos dibujan en esta canción, nos quedaríamos a vivir.

Pero, siento romper nuestra burbuja de amor para decirte que se vienen curvas. Composiciones como la de “Mi nombre”, “Su maldición” o “No se me da bien odiarte” (junto a Edurne) marcan los puntos de inflexión que debemos agradecer porque han llevado a la de Donosti a liderar su propio proyecto como una excelente “Cabeza de Ratón”. Y, querida persona maja que has llegado hasta aquí, esta es nuestra última parada del circuito.

“Cabeza de Ratón” es precisamente el tema más rockero de la colección donde recoge todos los frutos de su pasado para hacerse con las riendas de su presente y reconstruir su propuesta creativa. Una oportunidad para reestructurar su proyecto y al elenco de acompañantes que han facilitado que, después del Disco de Oro conseguido con “Mi nombre”, estemos hablando a principios de 2026 de un álbum de 12 canciones.

Las preguntas que vemos, directa o indirectamente reflejadas en las letras son: ¿quién soy? ¿Qué necesito contar? ¿Cómo quiero que suene? ¿Quién quiero que me acompañe?

Y este momento lo vemos reflejado en la portada del disco con un fuego purificador al que Leire se rinde. En los videoclips de “No se me da bien odiarte” y “Mi nombre” vemos un recurso que se repite: la luz que enfoca la boca de las intérpretes en un entorno de penumbra. Yo lo interpreto como una metáfora del momento vital que refleja el disco: es hora de callarnos y escuchar todo lo que Leire nos tiene que decir.

Papel que asumió como jurado de OT 2025, donde su criterio fue decisivo a la hora de valorar las actuaciones de los concursantes que pisaban el escenario como ella hizo en 2007. Momentos de mucha tensión y repercusión mediática en los que Leire también tendría mucha comunicación interna con todas estas versiones que hemos ido mencionando. Y esto nos lleva a “Aquella Niña”, con frases como:

No tienes la culpa 

de no haberte dado cuenta antes

No tienes la culpa de 

De haber perdido 

tu palabra, tu voz 

No haber protegido 

aquella niña en tu interior

Que tanto ha callado 

en su habitación 

Recuerda que hiciste 

lo mejor para los dos.

Aprovecho para añadir que las emociones de culpa y vergüenza son las principales armas de manipulación que controlan las masas, principalmente utilizadas hacia colectivos como el de las mujeres. En esta canción las Leires se juntan en un foro romano, se escuchan y se acaban abrazando. Ya han empatizado con su historia y están listas para contarla.

Este disco es una alegría para esos techos imaginarios que le imponen a nuestra curiosidad y nuestra creatividad. De fuera para adentro recibimos continuamente estímulos que nos aterrorizan y nos silencian: una vez que pasas una edad adulta, tu papel debe ser el de repetir y no el de crear. Una trampa mortal que deja huecos que ocupan solo aquellas propuestas que son capaces de ridiculizar estas teorías. Como bien hace Leire Martínez.

El álbum termina con “Tonto por ti” junto a su compañero de OT, Abraham Mateo. Al cual pudimos ver actuar en la semifinal del Benidorm Fest 2026. Con un videoclip en plano secuencia circular que continúa con la línea estética del disco.

Al final de la entrevista en vídeo puedes ver los aprendizajes plasmados en el disco a través de las experiencias que ha ido transitando. Y todas las habilidades y aptitudes que las versiones de ella misma empuñaban y, quizás, ha ido perdiendo por el camino hasta este momento de reencuentro entre ellas donde las ha vuelto a recuperar.