Madrid volverá a tener su propio atlas musical este verano y se llama Festival Río Babel. La cita regresará los días 3, 4 y 5 de julio de 2026 al Auditorio Miguel Ríos de Rivas-Vaciamadrid, un recinto al aire libre que ya se ha convertido en uno de esos lugares donde uno llega diciendo “solo vengo a ver a dos grupos” y termina negociando con sus zapatillas a la una de la madrugada. La novena edición del festival se presenta con una ambición clara: reunir a públicos distintos sin obligarlos a fingir que escuchan lo mismo en Spotify.
Porque Río Babel no juega exactamente a ser “un festival más”. Su gracia está en mezclar lo latino, lo nacional y lo internacional; en poner a convivir el pop de estadio con la cumbia electrónica, el punk rock con el indie, el mestizaje con el stand-up y la nostalgia generacional con las nuevas canciones que aún no han aprendido a envejecer. En tiempos de algoritmos que nos encierran en peceras musicales, Río Babel propone abrir ventanas, cruzar acentos y dejar que el escenario haga de aduana emocional.
El gran reclamo internacional de esta edición es Katy Perry, que actuará el domingo 5 de julio en una jornada pensada para cerrar el festival por todo lo alto. La artista estadounidense llega como uno de los nombres más reconocibles del pop mundial, autora de himnos inmediatos como Firework, Roar, Teenage Dream o California Gurls. Es decir, canciones que pueden activar a la vez a una treintañera con memoria de Tuenti, a una adolescente de TikTok y a ese señor que dice no conocerlas pero se sabe el estribillo “por culpa de la radio”.
Ese domingo también estarán Bomba Estéreo, una de las bandas colombianas más influyentes de las últimas décadas, capaces de convertir la electrónica, la cumbia, el reggae y el pop en una ceremonia de baile colectivo; y La Casa Azul, el proyecto de Guille Milkyway, que funciona como una máquina de fabricar felicidad con sintetizadores, melodías luminosas y letras que parecen sonreír mientras te explican que la vida a veces es un drama con purpurina. Completan la jornada Yami Safdie, YADAM y Tú Peleas Como Una Vaca, confirmando que el cierre será una última carrera hacia el confeti.
El viernes 3 de julio tendrá un acento más cercano, aunque no por ello menos diverso. La jornada contará con Amaia, que se ha consolidado como una de las voces más personales de la nueva canción española, siempre entre la delicadeza, la ironía y una forma muy suya de cantar como si estuviera pensando en voz alta. Junto a ella estarán La M.O.D.A., expertos en levantar canciones con madera de himno colectivo; La Pegatina, sinónimo de fiesta en movimiento; Chambao, celebrando 25 años de carrera; Ultraligera, Iseo & Dodosound, Bandalos Chinos, Louta, Juventude y Machaka.
La cosa se pondrá más guitarrera, más eléctrica y probablemente más sudorosa el sábado 4 de julio, con The Offspring como uno de los grandes nombres del día. La banda californiana llevará a Rivas su punk rock de estribillo musculado, ese que hizo escuela en los noventa y que sigue funcionando con la eficacia de una alarma de incendios. También estarán Molotov, que celebran tres décadas de carrera con su mezcla de rap rock, punk, sátira y mala leche política.
El cartel del sábado se completa con Caramelos de Cianuro, Chiquita Movida, Eskorzo, Alan Sutton y Las Criaturitas de la Ansiedad, Son Rompe Pera, Ilan Amores, Irepelusa y Oslo Ovnies. Un menú para quienes entienden que la palabra “mestizo” no es una etiqueta decorativa, sino una forma de programar sin miedo a que convivan generaciones, países y volúmenes de amplificador.
Río Babel 2026 llega, en definitiva, con pinta de festival total: tres días, más de treinta artistas, humor, gastronomía, accesibilidad y una idea muy clara de lo que quiere ser.
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