El manga Berserk, una de las obras más influyentes y oscuras de la cultura japonesa contemporánea, ha encontrado un eco directo en la música y el universo simbólico de Ergo Pro. El artista, conocido por su afinidad con el anime y el manga —incluido el origen de su propio nombre artístico—, ha incorporado referencias explícitas a la obra de Kentaro Miura tanto en sus letras como en su presencia en redes sociales.

Aunque en su discografía aparecen guiños a títulos como One Piece o Baki, es Berserk el relato que ha terminado ocupando un lugar central en su narrativa reciente.

El descubrimiento de Berserk y su impacto inmediato

El 22 de marzo de 2024, Ergo Pro publicó en su cuenta de X un mensaje que evidenciaba el impacto inicial de la obra: “¿Cómo no había leído Berserk hasta ahora?”, seguido de la palabra “dios” repetida en varias ocasiones. Un comentario que refleja la reacción habitual entre lectores que se enfrentan por primera vez al universo de Guts, Casca o Griffith.

Ese asombro remite a uno de los momentos clave del manga: el Eclipse, un evento desencadenado por el Beherit carmesí que transforma radicalmente el destino de sus personajes. Este elemento narrativo no tardó en trasladarse al lenguaje del artista.

El Beherit como símbolo en su música

La primera referencia directa aparece en “Splash Bros”, tema junto a Peke incluido en el álbum Dolor en efectivo, donde Ergo Pro introduce el objeto central de Berserk:
“No saben qué decir, porque sin sello vi chekes de mil, porque en mi cuello cuelga el Beherit”.

En el manga, el Beherit actúa como un artefacto que activa un ritual cada 216 años, conocido como el Eclipse, mediante el cual un humano puede convertirse en demonio a cambio de sacrificar todo aquello que le importa. Más allá de la referencia, el uso de este símbolo conecta con ideas recurrentes en la obra del artista: el poder, la ambición y el coste personal del éxito.

Del manga a las redes: una narrativa expandida

El imaginario de Berserk no se limita a las canciones. Ergo Pro ha integrado el concepto del Beherit en su comunicación digital con mensajes como “Me la suda, tengo el Beherit” o “Lo tengo a punto de despertar, lo noto…”, reforzando la continuidad entre su discurso musical y su identidad pública.

Además, el vínculo trasciende lo simbólico: el artista posee un Beherit carmesí físico, regalo de un fan durante uno de sus conciertos, consolidando así la conexión entre ficción y realidad dentro de su universo creativo.

Griffith, Femto y la transformación en su narrativa

Otro de los paralelismos más evidentes aparece en “Fenta”, tema junto a Elio Toffana dentro del proyecto Aquelarre Atelier, donde Ergo Pro recurre directamente a uno de los arcos más conocidos del manga:
“Antes era Griffith y ahora soy Femto”.

En Berserk, Griffith representa la ambición llevada al extremo: un líder carismático que sacrifica a su propio ejército para alcanzar un poder superior, transformándose en el demonio Femto. Esta transición sirve como metáfora de cambio radical, una idea que el artista incorpora a su propio relato.

Guts, resistencia y dolor: el otro eje de la historia

Frente a Griffith, el personaje de Guts encarna la resistencia, el sufrimiento y la lucha constante. Un guerrero marcado por la violencia que continúa avanzando pese a todo, cargando con su espada y su destino.

Este contraste entre ambición y resistencia, transformación y sacrificio, estructura buena parte del universo de Berserk y encuentra eco en la música de Ergo Pro, donde estos elementos funcionan como herramientas narrativas para abordar temas como la evolución personal, la presión del entorno o la construcción de identidad.

Un imaginario compartido entre manga y música

La presencia de Berserk en la obra de Ergo Pro no se limita a la referencia puntual. Se trata de una apropiación simbólica que atraviesa letras, estética y discurso público, integrando conceptos del manga en su propio lenguaje artístico.

De este modo, el artista convierte una obra de culto en una pieza más de su universo creativo, estableciendo un puente directo entre la cultura japonesa y la escena musical contemporánea.