El lanzamiento de Gloria Bendita sirve como punto de partida para conversar con Kaydy Cain sobre mucho más que un disco. El artista recuerda los años en los que nació PXXR GVNG, habla de cómo ha cambiado la industria, de su relación con Carabanchel, de la importancia de ayudar a los artistas más jóvenes y de todo lo que ha aprendido después de casi veinte años de carrera.

P: Dime que viste a Gucci Mane en el Infierno Fest de Salobreña.

R: No estuve con él porque no quería a nadie en el backstage. Alguno lo pudo ver en. el hotel.

P: Una pérdida para la historia que no pudiera ver el helado.

R: Hubiera estado bacano que me preguntara por el tatuaje. No hubo suerte y no pude verle, pero bueno, sí vi a Junco.

P: El verdadero trap. ¿Cómo está?

R: Para estar mayor, ahí estuvo, hasta las las seis cantando como el que más. Se marcó todos los palos y me sorprendió, la verdad. Un genio.

Decían que lo mío no era rap

P: ¿Qué tal la reunión con Pxxr Gvng?

R: Me reúno a menudo con ellos porque son mis hermanos. Pero el Infierno siempre es una fiesta. El otro día decía que era como unas bodas de plata. Es juntarnos muchos de los que empezamos, volver a vernos, cada uno ya en el lugar en el que está: más mayores, más maduros y, gracias a Dios, casi todos con la vida resuelta.

P: A ti no te ha ido mal.

R: De momento, no me quejo.

P: ¿Qué recuerdos te traen tus inicios?

R: Fue una época muy bacana. Al final éramos unos chamaquitos haciendo lo que nos gustaba, con nuestras inquietudes, y todo surgía de forma muy natural. Nunca he tenido esa obsesión de decir: "Quiero ser rapero" o "quiero ser esto o lo otro". Simplemente hacíamos lo que nos gustaba y nos influenciábamos de todo lo que nos llamaba la atención. Además, tuvimos la suerte de recibir una educación muy bacana. No nos regíamos por cánones ni prejuicios. A mí me daba igual que lo que más me gustara fuera el rap. Si de repente me gustaba la salsa, me gustaba la salsa y no lo iba a ocultar. No iba a renegar de algo solo porque no encajara con la imagen que se esperaba de un rapero. Podía ser libre, decir lo que me gustaba y lo que no, y mezclar todas mis influencias. Al final me gustaba el rap, la salsa, el reguetón, la electrónica... Me ha gustado de todo. Gracias a Dios, he podido hacer lo que he querido, como he querido.

P: Eso de fuck raperos siendo rapero es muy significativo.

R: Me criticaban mucho por las pintas o por lo que decía en mis canciones. Decían que lo mío no era rap. Yo sí me sentía rapero y sentía que lo que hacía era rap, pero, si para ellos no lo era, pues fuck raperos. Al final iba a seguir haciendo lo que me gustaba. No me hace falta una etiqueta ni que me llamen de una manera u otra para hacer lo que quiero hacer.

P: ¿Te sigues sintiendo rapero?

R: Yo soy más rapero que ninguno, más rapero que muchos; más negro que muchos negros y más gitano que muchos gitanos. Pero al final hablo de actitudes, de formas de ser. No me rijo por unos cánones ni por unas reglas. De hecho, ni siquiera me las sé.

P: ¿Qué importancia tenía la estética?

R: Siempre me ha encantado la moda, la ropa. Al principio me criticaban mucho por cómo vestía o por lo que quería transmitir con la ropa, pero siempre ha sido una parte muy importante de mí. Creo que también he influido en la forma de vestir de mucha gente y siempre he intentado que nuestra ropa reflejara quiénes éramos y lo que nos gustaba. De hecho, antes de vivir de la música vivía de vender camisetas que hacíamos nosotros. Robábamos las marcas y vendía como churros porque no había nadie que imitara a Celine o Hermes. También compraba ropa vintage, la usaba en un videoclip y luego la vendía más caras. Al final era un friki de la ropa y siempre me ha encantado ese mundo. Ahora tengo otras prioridades.

P: Recuerdo aquella época como muy espontánea, sin grandes estrategias detrás.

R: Hoy en día la gente sabe que aquí hay un negocio, que hay dinero, y muchos intentan montarse un personaje o encontrar un hueco que todavía no está ocupado para sacar provecho. Antes no había nada de eso. Éramos unos chamaquitos haciendo lo que nos gustaba, sin esa presión. La vida nos la buscábamos por otro lado y esto era nuestro hobby. Nadie nos decía lo que teníamos que hacer, cómo vestirnos o qué personaje debíamos construir para vender más. Éramos nosotros mismos, haciendo lo que nos gustaba. Era mucho más fácil.

P: También os supistéis aprovechar muy bien de las redes sociales. Había un público súper enganchado a todo lo que sucedía en el mundo trap.

R: Y nosotros sin saber que eso iba a ser una forma de marketing. Lo hacíamos porque nos salía del alma. 

P: Siempre fuiste bastante bravo para los encontronazos.

R: Intento serlo cada vez menos. Soy de sangre caliente. Por suerte o por desgracias, siempre he tenido la mecha muy corta. Lucho para tener la sangre más fría y que no me saquen de mis casillas. Antes era más violento y tienen que hacer algo muy grave para que me saquen de quicio. Arreglo todo con palabras o con canciones.

Aprendía a gestionar mi patrimonio, arruinándome dos veces

P: Sigues viviendo en Carabanchel, tu barrio. ¿Qué significa para ti?

R: He viajado y me he buscado la vida donde ha hecho falta. Pero, en cuanto he podido vivir con cierta tranquilidad, el primer sitio donde he querido echar raíces ha sido mi barrio. Me la compré allí mi propia casa, cerca de donde vive mi madre y toda mi familia. Y ahora también tengo la barbería allí, en el barrio. 

P: ¿Has notado mucha gentrificación?

R: Ese no es un problema solo de Carabanchel, sino de España en general. Hoy en día, un chaval con una vida y un trabajo normales no puede permitirse una vivienda. Tiene que seguir viviendo con sus padres, alquilar una habitación o incluso okupar. No hay muchas más opciones. Toda la gente con la que me he criado, incluso teniendo carrera y un trabajo, no puede comprarse una casa. Un techo es algo que debería tener garantizado todo el mundo. 

P: ¿Cómo has aprendido a gestionar tu patrimonio?

R: Arruinándome dos veces. No aprendes hasta que te das la hostia, como todo en la vida. Luego ya tienes un equipo, un gestor o un asesor.

P: Me imagino que esas primeras negociaciones serían difíciles.

R: Eso tampoco es culpa de nadie. Yo tampoco sabía lo que me iba a encontrar en este mundo ni pensé que fuéramos a llegar hasta donde hemos llegado. Así que, según te lo vas encontrando, vas aprendiendo a bregar con ello. Al principio me equivoqué muchas veces. Alguna vez me arruiné y también era un cabra loca, gastaba el dinero sin pensar. Ahora, gracias a Dios, tengo un gestor, un asesor y una familia que me cuida. Intento malgastar lo menos posible, aunque también te digo una cosa: el dinero es para gastarlo. No lo quiero parado en el banco porque ahí no vale para nada. Prefiero gastármelo, comprar oro o invertirlo.

P: Honey Money es tu negocio empresarial. Peluquería y sello discográfico.

R: Nosotros siempre hemos  desde jangueado en barberías. En mi barrio eran un lugar de reunión. Estaban el parque, la barbería y el locutorio. Eran los tres sitios donde podías encontrar a los chavales sin necesidad de quedar por el móvil. Si querías ver a tus amigos, sabías que estaban allí. Además, las barberías siempre han estado muy ligadas a los artistas. Con el tiempo me he dado cuenta de que muchos tienen la suya. Al final, para nosotros es una especie de maquillaje. Antes de un evento, una fiesta o un concierto te cortas el pelo, te arreglas la barba, te haces un poco las cejas y sales sintiéndote más seguro. Y, además, allí también tenemos el estudio. Como tenemos un sello, montamos un estudio de música para que los chavales que forman parte de él puedan grabar.

Lo verdaderamente difícil ahora es ser original

P: ¿Qué significa poder ayudar a otros chavales?

R: Es la polla. Lo primero porque me hace feliz y he aprendido que el sentido de la vida es ayudar a los demás. Además, egoistamente, es una forma de mantenerme fresco. Estar con los chamaquitos jóvenes también me sirve para mantenerme al día. Ya no tengo el tiempo que tenía antes para estar bregando por internet o en la calle y enterarme de todo lo que sale y de todo lo que pasa. Ahora tengo otras prioridades: mi hija, mi familia y mis cosas. Así que voy al estudio o a la barbería, me junto con los chamaquitos y les pregunto: "¿Qué ha pasado hoy? ¿Qué ha salido? ¿Qué música hay? Mario, ponme eso". Y así me pongo al día.

P: Llevas casi 20 años de carrera a tus espaldas. En estos útlimos años te ha tocado vivir en un espacio corto el nacimiento de tu hija y la muerte de tu padre. 

R: Por un lado, mejor que haya sido así, porque una cosa contrarresta a la otra. Si hubiera pasado con más distancia entre medias, a lo mejor habría sido peor. Pero sí, hermano, ha habido momentos duros. Como le pasa a todo el mundo, en veinte años pasan muchas cosas.

P: Has anunciado Perreando y Llorando, el tercer single de tu nuevo álbum, Gloria Bendita.  Dos palabras que definen bien tu carrera. 

R: Es también una manera conceptual de decir que la vida tiene sus partes chungas y sus partes buenas, y que siempre hay que intentar quedarse con las buenas. Cuando te pase algo malo, busca algo bueno para compensarlo y que te ayude a salir de ahí. Al final, la vida son momentos, y sobre todo es presente. No puedes vivir anclado en el pasado ni pensando constantemente en el futuro. Tienes que vivir el momento e intentar que sea lo más bacano posible.

P: En este tema colaboran contigo Xiyo y Fernández. Es curioso como dos chavales españoles pueden estar haciendo un reguetón silmilar al que pueden hacer  en Puerto Rico.

R: Gracias a Dios, hoy hay muchísimas influencias y todo el mundo tiene acceso a ellas. Nosotros teníamos que indagar para encontrar cosas que nos gustaran o con las que nos sintiéramos identificados. Cuando descubrías una, era increíble. Ahora no. Los chamaquitos tienen internet desde pequeños y acceso a todo. Hay cientos de estilos de música, para todas las clases sociales y todas las formas de pensar. Hay música para todo el mundo. Por eso ahora es mucho más fácil encontrar referencias y sacar un sonido bueno. Yo siento que hoy es más fácil sonar bien que antes. Eso sí, también tiene más mérito ser uno mismo entre tanta oferta. Lo verdaderamente difícil ahora es ser original.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora