Detrás de Inazio está Ignacio Lacarra (Logroño, 2000), un músico vinculado a Pamplona que comenzó a abrirse camino con una propuesta donde el indie folk convive con el pop de autor. Su primer EP, La vuelta a casa (2023), fue el punto de partida de una trayectoria que continuó con Música para bailar sobre el agua (2024), su primer disco de estudio.
Ahora regresa con Tan solo un segundo, publicado el pasado 9 de octubre, un álbum de once canciones que supone un nuevo capítulo en su evolución artística. Con la producción de St. Woods y una colaboración con Niña Polaca, el músico aborda el paso del tiempo desde una perspectiva íntima, alejada de la nostalgia entendida como simple deseo de regresar al pasado.
La nostalgia de los momentos ordinarios
El título del disco invita a imaginar un instante que merecería quedarse congelado para siempre. Sin embargo, Inazio no busca grandes acontecimientos cuando piensa en la felicidad.
Pregunta (P): Has decidido llamar a tu disco Tan Solo Un Segundo. ¿Qué momento de tu vida te gustaría tener guardado en un frasco para poder abrirlo cada vez que quisieras?
Respuesta (R): Guardaría cualquiera en el que he sido feliz. No importa si es sencillo o cotidiano. Últimamente creo que la felicidad se encuentra en los momentos más ordinarios y mundanos.
Esa mirada conecta con una nostalgia que no siempre resulta fácil de explicar. A veces añoramos incluso etapas que, mientras las vivíamos, no parecían especialmente felices.
P: ¿Crees que somos un poco mentirosos con nuestros propios recuerdos?
R: La felicidad es un arma de doble filo. Muchas veces la confundimos con alegría. La alegría es un sentimiento, mientras que la felicidad es un estado del alma (o por lo menos eso creo yo). No creo que seamos mentirosos con nuestros recuerdos, simplemente creo que la vida no es un instante concreto sino un conjunto de sucesos.
Por eso a veces echamos de menos momentos “no tan felices”, porque tienen sentido dentro de una felicidad más global.
P: Si las once canciones del disco fueran once fotografías de tu vida, ¿cuál te daría más vergüenza enseñar y cuál pondrías en el salón de tu casa?
R: Seguramente la que más vergüenza me daría es Todo lo que he sido. La que tendría en mi salón sería El Velo.
Aprender a convivir con el tiempo
El paso del tiempo atraviesa el disco, aunque el artista reconoce que no siempre consigue aprovecharlo como le gustaría.
P: ¿Qué sientes que te está robando más tiempo últimamente y a qué te gustaría dedicárselo?
R: Sin duda el teléfono y en concreto las redes sociales. Me gustaría dedicarlo a leer y escribir más.
Una reflexión especialmente reconocible para una generación acostumbrada a vivir pendiente de las pantallas. En su caso, esa preocupación convive con la necesidad de revisar quién era cuando comenzó a escribir estas canciones.
P: Cuando escuchas el disco entero, ¿sientes que estás escuchando a la persona que eres ahora o a alguien de quien ya te estás despidiendo?
R: En parte a ambas. Veo el recorrido que he hecho en los últimos dos años, pero sigo viéndome en las canciones, porque muchas de ellas me hablan de ahora y de “siempre”.
P: ¿Qué canción del disco crees que va a envejecer mejor contigo y cuál sospechas que dentro de diez años te hará pensar: “Madre mía, qué intenso era”?
La que mejor va a envejecer yo creo que será Todo lo que he sido y en la que pensaré “qué intenso era”, Todo lo que tengo.
La sensibilidad como lenguaje propio
Entre sus referentes musicales destaca Justin Vernon, líder de Bon Iver, cuya capacidad para convertir emociones complejas en melodías ha influido en su manera de componer.
Y le robaría la sensibilidad inagotable que tiene para transmitir emociones a través de sus melodías.
P: Nuestra generación tiene una facilidad increíble para romantizarlo absolutamente todo, desde una ruptura hasta un domingo triste. ¿Crees que a veces nos gusta demasiado estar un poquito mal?
R: Sí, por supuesto. De todas maneras, me parece muy peligroso porque muchas veces esa romantización nos hace blanquear el dolor y el sufrimiento como algo bueno. El dolor y el sufrimiento son el camino y medio para aprender, mejorar y amar. Pero nunca pueden ser el fin, porque no existimos para sufrir sino para amar. Muchas veces amar implica sufrir, pero eso no hace bueno el sufrimiento. Sufrir por sufrir no es bueno.
P: En esta nueva gira vas a encontrarte con personas que han hecho suyas canciones que nacieron de experiencias muy personales. ¿Te resulta bonito o extraño que un desconocido conozca tus emociones más íntimas?
R: . Si soy sincero me parece muy hermoso. Evidentemente da mucho vértigo, pero la realidad es que es inevitable. Las personas nos identificamos con historias y emociones reales, para eso los artistas tenemos que dejar parte de nosotros en lo que hacemos, y al mismo tiempo, componer siempre desde algún ángulo personal. Eso lo hace mucho más humano.
P: ¿Qué canción de Tan Solo Un Segundo tienes más ganas de defender en directo y cuál crees que puede convertirse en una sorpresa?
R: “Lo mejor para ti” Creo que es una canción diferente al resto, con arreglos menos convencionales y a los que la gente puede estar menos acostumbrada. Sin embargo, no deja de ser una canción con un fuerte componente “POP”.
P: ¿Qué versión de Inazio aparece cuando llevas varios días sin dormir bien y ya no queda nada del romanticismo de ser músico?
R: La verdad que no lo sé. No lo había pensado, intento mantenerme optimista dentro de las circunstancias. Sinceramente tengo bastante suerte con la gente con la que trabajo porque son personas super buenas y en esos momentos difíciles nos procuramos apoyar para que el ánimo no decaiga. Una buena buena manera de paliar ese cansancio es procurar vivir con actitud de permanente agradecimiento.
Un segundo para darse cuenta
Al final de la conversación, el título del álbum vuelve a cobrar protagonismo. Pero ¿y si ese instante que creemos irrepetible no fuera realmente el mejor de nuestra vida?
P: ¿Y si dentro de unos años descubres que ese segundo que tanto querías detener no era el mejor momento de tu vida, sino simplemente uno en el que todavía no sabías todo lo que estaba por venir?
R: Nunca quise detener el tiempo. Solamente vivir conscientemente dentro de él.
Para Inazio, Tan solo un segundo habla de ese instante de lucidez en el que comprendemos que estamos vivos, que podemos amar y que "la muerte no tiene la última palabra".
Esa filosofía acompañará al músico en su nueva gira, que comenzará el 29 de enero de 2027 en Salamanca y continuará en A Coruña (30 de enero); Madrid (5 y 6 de febrero); Valencia (12); Toledo (13); Santander (19); Oviedo (20); Pamplona (26); Málaga (11 de marzo); Granada (12); Sevilla (13); Barcelona (2 de abril); Zaragoza (3); Valladolid (16); Bilbao (22) y Murcia (7 de mayo).
Diecisiete conciertos para presentar un disco que, lejos de intentar detener el reloj, reivindica algo mucho más difícil: aprender a estar presentes mientras la vida sucede.
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