Música

Gale, la autora de Superestrella: “Siento un poquito de miedo cuando me toca escribir para mí”

La compositora y artista habla de su regreso a una música más intuitiva, de su conexión creativa con Aitana y de lo que sintió al entrar por primera vez en un estudio con Shakira

La artista puertoriqueña Gale.
La artista puertoriqueña Gale.

Gale lleva buena parte de su vida escribiendo canciones. Primero fueron un diario y una guitarra, después llegaron los estudios de grabación y, con ellos, la oportunidad de convertir en canciones las historias de otros. Por sus manos han pasado proyectos de artistas como Shakira, Christina Aguilera, Anitta o Aitana. Ahora, mientras trabaja en su tercer álbum, la puertorriqueña busca recuperar aquella forma de componer en la que solo estaban ella, sus pensamientos y una libreta.

No significa renunciar al oficio aprendido durante años. GALE conoce los mecanismos de una canción pop hasta el punto de no poder evitar analizarlos cuando escucha música. Pero también sabe dónde quiere poner el límite. “Hay una parte de mí que de momento se pone a analizar un poco la matemática de la canción”, reconoce. Después termina imponiéndose otra cosa. “Naturalmente conecto más con la emoción de la canción, con lo que me hace sentir”.

Volver a una guitarra y una libreta

Antes de convertirse en una compositora acostumbrada a compartir estudio con algunos de los mayores nombres del pop latino, Gale ya escribía. Empezó un diario con seis años y recuerda haber compuesto su primera canción apenas uno o dos años después.

Ese espacio íntimo nunca desapareció. Lo que cambió fue todo lo que empezó a rodearlo.

“Siempre siento un poquito de miedo cuando me toca escribir para mí”, explica. La razón está precisamente en que las canciones propias no permiten esconderse detrás de otro intérprete. “Es muy personal, es íntimo. Es como: ‘¿Será que digo eso?’. Es algo muy específico”.

Con el tiempo ha aprendido a distinguir los dos lugares desde los que trabaja. Cuando escribe para otra persona, necesita entender un universo que no es necesariamente el suyo. Cuando lo hace para ella, la búsqueda es distinta. “Termino haciendo lo que quiero, lo que me nace, porque para mí lo más importante es poder hacer lo que se sienta más auténtico y real”.

Su próximo trabajo parece querer profundizar precisamente en esa dirección. GALE habla del tercer disco todavía como un territorio abierto, pero sí tiene claro desde dónde quiere construirlo.

"Estoy regresando un poco a mis comienzos. Estoy volviendo a conectar con la música desde ese lugar un poquito más intuitivo, menos sobrepensando las cosas”.

“La música me ha hecho entender que no todo tiene que ser perfecto. Nada es perfecto”, afirma. Para Gale, componer exige precisamente construir un lugar en el que las ideas puedan aparecer sin que alguien esté permanentemente juzgándolas.

Cómo se escribe una canción para otra persona

Cuando la canción no será suya, el trabajo comienza antes incluso de entrar en el estudio. Gale escucha el proyecto del artista, sus discos y sus canciones. Observa las palabras que utiliza, sus melodías, su registro y la manera en la que suele contar sus historias.

Después llega la sesión. Y las primeras horas pueden parecerse poco a la imagen habitual de alguien sentado intentando encontrar desesperadamente un estribillo.

“Ojalá la primera hora y media o dos horas sean para conversación”, explica. Ese tiempo permite saber hacia dónde quiere caminar el artista, qué tiene en la cabeza o qué necesita contar. Solo entonces empiezan a aparecer acordes, melodías y palabras.

En algunas ocasiones, la conexión resulta especialmente inmediata. Cuando se le pregunta con quién ha sentido una mayor facilidad creativa, Gale apenas duda.

"Aitana. Es que tenemos Conexión psíquica”.

La amistad llegó después de descubrir que ambas funcionaban especialmente bien juntas dentro del estudio. “Antes de eso también teníamos ese clic creativo y nos hicimos amigas”, explica.

De esa relación creativa salió también Superestrella, una canción que acabó escapando ampliamente de las paredes del estudio en el que nació. La propia Gale recuerda que apareció durante las últimas sesiones de Cuarto Azul, cuando Aitana llegó con una idea y bastante material escrito.

“Yo veía eso y decía: ‘Esto ya tiene la melodía’”, recuerda. Comenzó a cantar sobre aquellas palabras y el tema fue tomando forma junto a Aitana y Nico Cotton. “Fue un trabajo full colaboración”, explica. 

Después llegó todo lo demás. La canción se convirtió en uno de los grandes éxitos de Aitana y terminó ligada incluso al Mundial. 

¿Sigue perteneciendo una canción a quienes la escribieron cuando millones de personas se apropian de ella? Gale empieza contestando que sí y se corrige inmediatamente: “Es del público”.

La compositora detrás de la voz

Durante mucho tiempo, quienes escribían las canciones podían permanecer prácticamente invisibles para buena parte del público. El oyente conocía la voz y el rostro, pero raramente a todas las personas que habían participado en construir aquello que estaba escuchando.

“Siento que ahora mismo está mucho más abierto ese espacio para los compositores”, señala, destacando también que los premios comienzan a prestar mayor atención a esa labor.

Para ella, la reivindicación tiene poco misterio. “Sin ellos, sin nosotros, no hay canciones”.

Quizá por eso, cuando se le pide escoger una canción que pudiera enviar hacia atrás en el tiempo para enseñársela a aquella niña que comenzó a escribir con siete años, no piensa en las composiciones destinadas a grandes estrellas. Escoge una propia.

"Le pondría quizá Uno más Uno”

La canción pertenece a su primer álbum, Lo que no te dije, y habla de aprender a elegirse a una misma después de una relación que intentaba apagar esa luz.

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