Fyahbwoy (Elan Swan Fernández) cumple 46 años y acaba de publicar su séptimo álbum, Iter Animae VII. En una conversación con Revista Bando, el artista repasa su evolución vital y musical, habla sin rodeos sobre su relación con el cannabis y reivindica una forma de vida lo más ajena posible a lo que considera abusos del sistema: “Considero que las drogas son un mundo para experimentar, pero en el momento que tú dependes de algo, eso es una condena”, afirma. Y lo concreta: “El cannabis es una adicción de la que me gustaría salir”.
Iter Animae VII: “Es el capítulo siete del camino del alma”
El título de su nuevo trabajo nace de una búsqueda personal. Iter Animae significa “camino del alma” en latín. “Me apetecía un nombre en latín”, explica. Para él, el disco simboliza una nueva etapa tras más de dos décadas en activo: “Cada dos o tres años que saco disco es una descarga de energía muy grande. Sigo siendo yo, es mi esencia, pero no tiene nada que ver cómo escribía antes y cómo lo hago ahora”.
En este proyecto ha trabajado con productores ajenos al circuito reggae más purista, lo que ha generado una fusión que define como “maravillosa”. “Ellos vienen de otros estilos, yo les he guiado hacia un sonido más jamaicano, y en muchos temas han aportado cosas que a mí no se me ocurrirían”, señala.
El resultado, dice, es una evolución natural de alguien que lleva “20 años en el mismo loop”, pero con otra mirada.
Vida en la sierra y filosofía rasta
Hace casi una década que dejó atrás las rastas, una imagen que marcó su identidad pública. Se las hizo con 19 años, influido por la filosofía Rastafari, aunque siempre desde una postura crítica respecto a su vertiente religiosa.
“Lo que me identificaba era la conexión con la naturaleza, contigo mismo, el respeto por los animales y las personas”, explica. Esa conexión se refleja hoy en su vida fuera de la ciudad. “Intento vivir de una forma alternativa lo más posible”, afirma, aunque reconoce las contradicciones: “Caigo como todo el mundo. Hay que vivir con contradicciones”.
Su visión política también se mueve en esa línea. “Me he considerado más anarquista que vinculado a cualquier ideología”, apunta. Y añade: “Las leyes universales las respeto, pero las que impone el Estado español me la sudan. No voy a hacer daño a nadie, no voy a hacer nada que perjudique a los demás, pero hay una serie de abusos en el Estado y en el sistema y en la autoridad que yo voy a intentar vivir siempre ajeno a ellos dentro de lo que pueda".
Fyahbwoy también habla sobre qué le inspira a la hora de crear: "No te estoy contando que voy en un Ferrari por Gran Vía, porque es mentira, pero sí te estoy contando que estoy jodido porque la cagué y echo de menos a alguien. ¿Quién no se siente identificado con eso? Con el Ferrari se sienten identificados tres y luego diez flipados que se piensan que eso es la mejor vida que puedes llegar a tener; Y es la peor".
Reggae, dancehall y el boom colombiano
Sobre el lugar del reggae y el dancehall en la industria actual, Fyahbwoy traza una diferencia clara. El reggae, sostiene, nunca ha desaparecido: “Lleva más de 50 años y nunca ha decaído. No ha sido fenómeno de masas constante, pero siempre ha estado ahí”. El dancehall, en cambio, vive un momento distinto. Sitúa el punto de inflexión en Colombia, tras el éxito internacional de un tema producido por Kibba junto a Signal y su posterior remix con Ryan Castro, que llegó al Top 100 global de Spotify. “A partir de ahí ha habido un boom. Muchos artistas de reggaetón están empezando a tirarle al dancehall”, explica.
También matiza el papel de figuras del pop urbano español, como por ejemplo Bad Gyal, quien está lejos de la cultura dancehall: “Está muy bien que lo haya posicionado, pero dentro de la cultura no se la considera artista dancehall. Igual los medios sí, pero es una artista pop.Y eso no es nnada negativo".
“Mi misión era no ser otro Morodo”
En los años 2000, cuando empezó a cantar, el referente inevitable era Morodo. Lo tenía claro: “Mi misión número uno era no ser otro Morodo”. Reconoce que el primer disco de Morodo lo “quemó” de tanto escucharlo, pero después decidió dejar de oírlo para no condicionarse. “Voy a escuchar reggae y dancehall jamaicano y voy a intentar crear mi propio estilo”, recuerda.Para él, crear escuela es inevitable cuando un artista impacta fuerte, pero advierte: “Es peligroso copiarte”.
El momento más directo de la conversación llega al abordar el papel del cannabis en su vida. Fyahbwoy no esquiva la cuestión: “Disfruto, pero ojalá no dependiese de ella”. Admite que en el estudio pierde la cuenta de lo que fuma y que nota efectos negativos: “Me genera mala hostia por las mañanas. Yo sé de dónde viene esto. Es un desajuste químico provocado por una adicción”. Pese a que cuida su alimentación y evita ultraprocesados, reconoce que esa es “la parte que más me flojea”. “Con 46 años, si no sabes verte a ti mismo, tienes un problema peor”, reflexiona.
En el disco incluye una versión que dialoga con Día de mi suerte, tema popularizado por Héctor Lavoe y Willie Colón. La conexión le viene de casa: su padre, músico, escuchaba y tocaba salsa.
El tema fusiona salsa y dancehall, pero incorpora una tercera referencia inesperada: una melodía inspirada en la canción de los monos de El libro de la selva. “Ha quedado una fusión de tres cosas muy guapas”, resume.
Puedes ver la entrevista completa en vídeo pinchando aquí.
Gira y nuevos proyectos
Tras el lanzamiento de Iter Animae 7, ha iniciado gira con banda —Forward Band— y alternará fechas con DJ. Barcelona, Sevilla, Valencia, festivales de verano y nuevas citas tras el verano forman parte del calendario. De hecho, el próximo 3 de octubre de 2026, Fyahbwoy celebrará dos décadas de trayectoria con un Concierto 20º Aniversario muy especial, en la emblemática Sala La Riviera de Madrid.
3 de febrero – Sala El Tren, Granada
20 de febrero – Razzmatazz 2, Barcelona
27 de febrero – Sala Custom, Sevilla
6 de marzo – Sala Repvblicca, Valencia (Mislata)
11 de abril – Sala La Trinchera, Málaga
17 de abril – Sala Kaya, Guadarrama (Madrid)
3 de octubre - 20º Aniversario Sala La Riviera (Madrid)
16 de octubre - The One, Alicante
18 de diciembre – Sala Kaya, Santander