Vamos a hablar de BbY WOW, el tema de Karol G, rusowsky y Judeline que se ha convertido en el número 1 global de Spotify. A lo largo de los últimos días hemos presenciado una curiosa pugna por determinar a quién le pertenece ese número 1. Titulares que conceden a uno u otro el premio, que destacan el récord de un artista por encima del resto o que buscan un propietario para una canción que, precisamente, demuestra lo difícil que resulta encontrarlo. Pero ¿quién merece realmente este preciado honor en un mundo en el que prácticamente todo se mide en números?

Para empezar, BbY WOW es una canción incluida en el reciente disco de Karol G, No Me Arrepiento de Sentir Tanto. Sin embargo, basta con mirar el Song DNA del tema para descubrir que detrás de esos pocos minutos de música existe una lista de nombres considerablemente más larga que los tres que aparecen junto al título. Como compositores y letristas, además de Karol G, Judeline y rusowsky, aparecen Omer Fedi, Tainy y Andrés Jael Correa.  Como productores repiten Tainy, Omer Fedi, Karol G y rusowsky.

Después encontramos a Joey Mora como ingeniero de grabación; Rob Kinelski, como ingeniero de mezcla; Dave Kutch, como ingeniero de masterización; y Eli Heisler, como segundo ingeniero de mezcla. Y también debemos contar con los responsables de A&R Andrés Delgado y Maria Elisa Ayerbe. ¿Y todos los compañeros de prensa y comunicación que han trabajado para que el tema llegue hasta donde ha llegado? ¿Y qué hacemos con Cordel Burrell, uno de los autores del Coolie Dance Riddim, utilizado en BbY WOW? ¿Se merece también un pequeño trozo de ese número 1?

El sonido de rusowsky y los 14 segundos de Judeline

Cuando escuchas BbY WOW, la canción encaja evidentemente dentro del universo sonoro de rusowsky. De hecho, recuerda claramente a malibU, uno de los temas del artista madrileño. Por supuesto, Judeline también consigue que la canción sea única pese a que su aparición dure apenas 14 segundos. Y aquí aparece otra pregunta inevitable: ¿habrían llegado estos dos artistas al número 1 mundial sin Karol G? Es imposible saberlo. Lo que sí sabemos es que los tres están ahí. Porque antes de apropiarnos de récords y números 1 quizá deberíamos empezar a hablar de éxitos compartidos.

Ese hito pertenece también, en mayor o menor medida, a todas las personas anteriormente citadas. A quienes escribieron, produjeron, grabaron, mezclaron y masterizaron la canción. A quienes participaron en su desarrollo artístico. A quienes trabajaron para comunicarla. Y a quienes aportaron elementos musicales que terminaron formando parte del resultado final.

De Medellín, Barbate y Fuenlabrada al número 1 del mundo

Y, sobre todo, BbY WOW representa una victoria para la música en español. Una cantante de Medellín, otra criada en Barbate y un artista de Fuenlabrada, juntos en el número 1 mundial. Quizá esa fotografía sea bastante más interesante que intentar decidir quién puede colocar el récord en su vitrina particular. En un mundo en el que cada éxito parece necesitar inmediatamente un propietario, ¿no deberíamos ponderar un poco más el éxito del colectivo?

Porque una canción rara vez pertenece únicamente a la persona cuya fotografía aparece en la portada. Detrás existen compositores, productores, músicos, ingenieros, equipos artísticos, profesionales de comunicación y muchas otras personas que contribuyen a que una canción pase de ser un archivo en un estudio a convertirse en el tema más escuchado del planeta. BbY WOW es de Karol G, Judeline y rusowsky. Pero su número 1 es bastante más grande que cualquiera de ellos por separado.

Y tú, ¿a quién crees que le pertenece este récord?

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