Iñaki Domínguez, antropólogo y máximo divulgador del macarrismo español, acaba de publicar su obra más ambiciosa. El Panamá, Vida de un fuera de la ley (Ariel) es un viaje al corazón oscuro de los ochenta, donde convivieron violencia, drogas, bandas urbanas y una juventud decidida a vivir sin límites para escapar de la miseria y la desesperación. El libro narra la vida de José Manuel Cifuentes, conocido en los bajos fondos como El Panamá. El protagonista es un tipo duro, inteligente, frío y culto. Una vida asociada al crimen. Tráfico de drogas, atracos y extorsión. Aprovechando un permiso penitenciario, Revista Bando ha podido conversar en pleno corazón de San Blas con Iñaki Domínguez y El Panamá.

Mis mejores compañeros en la cárcel son personas asociadas a la izquierda abertzale

A lo largo de la charla Cifuentes ha reflexionado sobre identidad, infancia, violencia, arrepentimiento, inmigración, cárcel y del modo en que se ha construido el mito en torno a su figura. El Panamá ha empezado explicando cómo se ve a sí mismo, alejándose del personaje exagerado que otros han proyectado. “La gente exagera mucho”, ha dicho, antes de insistir en que su forma de actuar siempre dependió del contexto y de las personas. “No es lo mismo tratar a alguien ajeno a mi mundo que a quien ha cruzado ciertas líneas”.

Ideología política

Durante la entrevista, El Panamá ha hablado sin tapujos sobre política e ideología: "La política me trae sin cuidado y a los políticos solo les importante tener la barriga llena. Nunca he considerado que haya tenido una ideología, más allá de que pueda estar orgulloso de ser español. Sin embargo, muchas veces escucho que un español debe ser blanco. Entonces, ¿Aberroes qué era? Pueden vincular mi forma de pensar a la derecha. Sin embargo, antes era antisemita y ahora es sionista. Mis mejores compañeros en la cárcel son personas asociadas a la izquierda abertzale, como Arnaldo Otegi, por ejemplo", ha señalado.

He sido muy injusto

En correlación a este tema, El Panamá también ha querido reflexionar sobre si existe algun tipo de causa-efecto entre la delincuencia y la inmigración: "Es todo una mentira. Lo vivo día a día. En los años 80 tú no podías pasar por aquí (San Blas). En Villaverde pisabas más jeringuillas que hormigón. La mayoría de inmigrantes que conozco vienen a sacar a su familia adelante", aclara. 

Uno de los bloques más extensos de la conversación se ha centrado en la comparación entre la delincuencia de su generación y la actual. Cifuentes ha afirmado que hoy detecta una mayor disposición a colaborar con la policía dentro del propio entorno delictivo, algo que ha calificado como incomprensible desde los códigos con los que se crió. De hecho, ha diferenciado entre el ciudadano que denuncia un delito y el “chivato” que participa en actividades ilegales y luego colabora para protegerse.

El Panamá también ha hablado sobre el papel que juega el arrepentimiento en su vida: "Te arrepientes de algunas cosas que has hecho y que has ordenado hacer. He sido muy injusto", reconoce. 

Durante casi una hora, Iñaki Domínguez y El Panamá reflexionan sobre delincuencia y una vida al límite. Para ver la entrevista completa, pincha aquí.