Veo el partido contra Francia atónito. No sabía que los jugadores de la Selección Española eran tan buenos. La superioridad es aplastante. España llega a la final del Mundial 2026 sin haber sufrido ni un solo minuto en todo el torneo. Solo ha encajado un gol en contra y nunca ha estado por detrás en el marcador. Te llegan Olise, Mbappé y Dembelé y no huelen el balón. Recuerdo 2010 como un sufrimiento constante. En ese equipo jugaba Xavi, Iniesta, Villa, Cesc, Silva, Ramos, Piqué, Xabi Alonso o Sergio Busquets. Individualidades que considero mejores que las de ahora y que a su lado, parecen niños.
Sin embargo no sé. Tengo bastantes preguntas sobre el fútbol moderno. ¿Hay menos nivel? ¿Prima demasiado el físico? ¿Se juega peor? Me sorprende muchísimo este equipo. Es muy raro. Unai Simón ha hecho una temporada mediocre en un Athletic de Bilbao que ha sido el quinto equipo que más goles ha encajado en LaLiga. Pau Cubarsí parece Maldini en el Mundial y su temporada en el Barça será recordada por errores de juvenil. Laporte viene de dos años en Arabia, Cururella no ha metido al Chelsea en Europa y Pedro Porro casi baja a Championship con el Tottenham. Ahora parecen Nesta, Roberto Carlos y Cafú.
Rodri es Balón de Oro, sí; pero viene de una lesión de ligamentos de la rodilla y una mediocre temporada del Manchester City. Fabián no es titular en el PSG y el año de Dani Olmo ha sido muy intermitente. Ahora dominan el mediocampo como Felipe II el mapamundi. Y arriba están un héroe de la clase obrera de la Real Sociedad como Mikel Oyarzabal, que parece el Maradona del Napolés, un Baena que no tiene sitio en el once de Simeone y nuestro mejor jugador, Lamine Yamal, no está cumpliendo las expectativas. Luego entran Ferrán Torres (¡Ferrán Torres!), Mikel Merino, que viene de una lesión importante, Nico Williams, que está jugando lesionado y Pedri, que no es Pedri. En la plantilla hay jugadores del Celta de Vigo, Osasuna, Crystal Palace o Bayern Leverkusen. No sé cuántos cabrían en la Selección 2010. Titulares, ya te digo que solo Cucurella y, si eso, Lamine Yamal. En la convocatoria, no muchos más. Tengo la sensación de que en el equipo de Luis de la Fuente pones a Íñigo Vicente y es candidato al Balón de Oro.
Sin lugar a dudas el poder de la amistad es clave. También lo es Luis de la Fuente. O que los chavales llevan jugando a lo mismo desde que tienen 12 años y da igual quién juegue porque saben a lo se qué juega y sobre todo, cómo se juega. Esta Selección Española es muy rara y se escapa a toda lógica. Jamás pensé que unos jugadores no tan buenos podrían ser campeones del mundo.
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