Hablar de Boikot es hablar de rock, de punk y de ska. De festivales, pogos y conciertos que, pese a saberse de memoria -hasta ahora- resultan imprescindibles. A los madrileños no les hace falta presentación después de 30 años que sí dan pie a muchas preguntas.
Boikot es uno de esos grupos que están en tu lista de objetivos cuando eres periodista, por lo que han significado a título personal y por la importancia que tienen para muchísima gente. Desempolvar la camisea con una entrella roja en el centro que tanto te pusiste cuando eras un chaval y 'empuñar el micro' es un viaje al pasado del adolescente, el presente del adulto y el futuro del padre.
Boikot no vuelve, porque nunca se ha ido, pero se renueva en su nuevo disco, No les interesa, que cuenta con colaboraciones como Ska-P o Ara Malikian.
Entrevista a Boikot por su nuevo disco, 'No les interesa'
PREGUNTA (P): 12 años sin sacar disco son muchos. ¿Cómo os sentís vosotros y a qué obedece este trabajo?
RESPUESTA (R): Después de estar muchos años sacando singles, seguir escribiendo canciones y de gira, nos planteamos que ya tocaba construir un disco con concepto, cuerpo y alma, y un leitmotiv, que fue No les interesa.
Tras 12 o 14 años, por fin tenemos un trabajo de mucha calidad, con canciones muy potentes y letras muy curradas. No queríamos abandonar las canciones, como decimos en el mundillo, y creo que lo hemos conseguido. Nos hemos quedado muy a gusto. Probablemente sea nuestro mejor disco de toda la carrera.
P: ¿Creéis que eso no se habría conseguido con un espacio de tiempo menor?
R: A veces la motivación, la idiosincrasia del grupo, las giras… te absorben un tiempo que no puedes destinar solo a componer. Vimos que nos estaban intentando anestesiar con todo lo que estaba pasando y decidimos enchufar otra vez la rabia. Hemos necesitado un tiempo que nos ha venido muy bien para regenerarnos en todos los sentidos.
P: ¿Habéis notado presión o críticas del público por tardar tanto en sacar material nuevo o por "vivir de las rentas"?
R: Nuestras canciones han tenido un desgaste natural. Creo que le pasa a cualquier banda. Llevábamos unos 6 años sin cambiar mucho el repertorio y a nosotros también nos estaba frustrando un poco.
La gente sí que nos demandaba cosas nuevas, nos decía “Os he visto este año siete veces y habéis tocado el mismo repertorio”. Era algo necesario. De hecho, ahora estamos metiendo unas 10 u 11 canciones nuevas en la gira de festivales. Donde ya lo hemos hecho la reacción ha sido muy positiva, incluso antes de que la gente las pudiera conocer. Pero sí, el público es como “Por fin canciones nuevas, por fin no es lo de siempre”, y creo que para ambas partes era necesario este aire fresco.
La gente nos demandaba cosas nuevas
P: Hablas de la rabia como el motor histórico que os ha impulsado a dedicaros a la música. ¿Qué sigue igual y qué ha cambiado socialmente desde vuestros inicios?
R: De jóvenes escribíamos desde la urgencia, pero ahora, con las cicatrices del tiempo y las pérdidas de personas en el camino escribimos solo desde la rabia. Seguimos involucrados en colectivos, pisando la calle y con los pies en la tierra, manteniendo la honestidad por bandera durante 30 años y seguimos enarbolando en cada concierto.
Los problemas sociales los han envuelto de otra manera, pero son los mismos: culpan a la clase trabajadora de crisis que no provocan y fomentan el individualismo, que colectivamente no se piense. Es algo que reivindicamos en este disco, por ejemplo, en la canción de El Pueblo. Creemos que los grandes cambios sociales siempre se han sido colectivamente. El mensaje es claro: juntos somos mejores.
P: ¿Qué problemas específicos de la sociedad abordáis en este repertorio?
R: Es lo que aúna el ‘No les interesa’. A ellos no les interesa la educación, la sanidad, el planeta o la vivienda… cualquier cosa que no dé dinero. Tenemos que poner un cordón, el fascismo está avanzando, los políticos son títeres gobernados por fondos de inversión como BlackRock… Nuestro deber es denunciar todo esto e intentar cambiar lo que podamos desde nuestro humilde escenario.
Los políticos son títeres gobernados por fondos de inversión como BlackRock
P: ¿Con qué tema os quedaríais de este nuevo trabajo? Tenéis un tema con Skap, por ejemplo.
R: Con Los últimos niños, una colaboración con Ara Malikian. Es una canción que ojalá nunca hubiéramos tenido que escribir y que trata un tema que parece mentira que en pleno siglo XXI siga vigente: el genocidio en Gaza.
Nos alegramos de haber podido contribuir a esa denuncia con una canción con tanta fuerza y la magia de Ara Malikian, que ha sido un niño de la guerra. Qué mejor qué él para contar lo que está sucediendo.
P: ¿Cuál es el secreto para aguantar 30 años sobre los escenarios?
R: El secreto es que, aunque sea muy tarde, estés derrotado por los kilómetros etc, subes al escenario y ves a tres generaciones diferentes cantando tus canciones, que les han acompañado toda su vida. No hay mayor chute de adrenalina y dopamina. Ver a un padre que venía a vernos con 20 años y ahora viene con su hijo es pura magia.
Ver a un padre que venía a vernos con 20 años y ahora viene con su hijo es pura magia
P: ¿Os consideráis un histórico de la música protesta?
R: Supongo que depende. Si es por tiempo, podría ser, y si es por contenido también. No es algo que nos corresponda decir a nosotros, sino a vosotros o a la gente.
P: ¿Hay relevo?
R: Sí. Hay grupos jóvenes que se están organizando con nuevas ideas, como Biznaga, No Konforme o Periferia. Es cierto que a lo mejor algunos se autocensuran a día de hoy por el algoritmo, no quieren cantar canciones para incomodar porque saben que su recorrido es más corto… Pero hay una cantidad de bandas emergentes que siguen disparando.
P: Vosotros ya no tenéis el problema de la censura. No sé si cuando empezasteis. ¿Qué mensaje lanzáis a las bandas que comienzan en estos tiempos convulsos?
R: Actualmente hemos sufrido un tipo de censura, porque ésta ha cambiado. En la canción de Toro o Los últimos niños en Youtube nos han capado. No lo quitan, porque saben que provoca un efecto contrario, pero sí ponen que tiene connotaciones negativas y no lo muestran, simplemente lo hunden ahí para que a nadie le aparezca (…) Es otro tipo de censura, para que vean que a día de hoy sigue existiendo.
Biznaga, No Konforme, Periferia... Hay relevo
P: Hemos hablado de los cambios sociales internos de Boikot. ¿Qué hay de los musicales?
R: Creo que en las artes escénicas, que es a lo que nosotros nos dedicamos, siempre tienes que estar renovándote y estudiando. Yo he estudiado violonchelo seis años. Y esto es algo que diría a quienes empiezan: que esto es una carrera de fondo, pero sobre todo de formarse y seguir evolucionando.
Tienen que intentar siempre no pedir permiso para ello. Es verdad que nosotros tenemos una identidad y no podemos perderla, porque si no estamos perdidos; pero tampoco te puede estar arrepintiendo constantemente, porque si no también te pierdes.
Siempre hemos intentado dar un pasito hacia delante a partir de lo que nos gusta. En las canciones que hemos hablado de este nuevo disco pasa.
P: ¿Cómo se va a traducir esa renovación en el escenario? ¿Qué show va a ver la gente, ahora que empieza la época de festivales?
R: Vamos a aprovechar los festivales, que te dan esas 8.9.10.000 personas, para presentar el disco con visuales y canciones nuevas. Normalmente la gente lo hace al revés, con gira de salas en invierno…
P: ¿Cómo concebís vosotros que ha cambiado la industria, de los festivales, pero no solo?
R: Ha cambiado mucho. Ahora hay unas grandes superficies que se han hecho cargo de muchos festivales. Creo que hay una pequeña burbuja de festivales que veremos con el tiempo.
A raíz de la pandemia la gente se toma la vida de otra manera y se apunta a todo tipo de evento, pero sigue habiendo pequeños festivales, fiestas de pueblo, ayuntamientos pequeños que siguen creyendo en el rock y el punk rock. Para nosotros es un gustazo ir a estos sitios, la gente puede estar más en contacto contigo, tocar más tiempo…
Es verdad que los fondos de inversión han entrado en los festivales porque se ha convertido en algo muy rentable.
Tras la pandemia la gente se toma la vida de otra manera y se apunta a todo tipo de evento (...) hay una burbuja de festivales
P: ¿Habrá que esperar otros 12 años para otro disco de Boikot?
R: (risas) Espero que no. Ahora que le hemos vuelto a coger el pulso… Teníamos más de 20 canciones y hemos metido 15 (…) Es probable que saquemos un mini EP con otras cuatro o así dentro de poco. Además, el año que viene se cumplen 30 años de La ruta del Che y nos planteando a lo mejor hacer una gira aniversario, en un año o dos, de ese trabajo que tanto nos marcó; que ahora casi no tocamos temas de aquel disco.
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