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Internacional

La visita de los reyes a Ceuta no sienta bien a Marruecos: Rabat podría llamar a consultas a su embajadora en España

La primera visita de los actuales monarcas a las ciudades autónomas, acontecimiento que no tenía lugar desde el año 2007, se produce en un momento de especial tensión entre ambos países

Los Reyes Felipe VI y Letizia saludan a los ciudadanos en su visita al Ayuntamiento de Ceuta, a 13 de octubre de 2026, en Ceuta (España).

Los Reyes Felipe VI y Letizia saludan a los ciudadanos en su visita al Ayuntamiento de Ceuta, a 13 de octubre de 2026, en Ceuta (España).

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El Ejecutivo de Pedro Sánchez viene tratando de trasladar una imagen de normalidad en lo referido al momento que atraviesan España y Marruecos. El Gobierno ha buscado ofrecer en estos días mensajes, a través de los cuales, ha querido convencer de lo que han expuesto como la buena sintonía existente entre ambos países. No obstante, los sucesos que vienen teniendo lugar siembran dudas y dejan una sensación por la cual parece atisbarse una tensión creciente. La secuencia de acontecimientos vivida desde finales de julio viene despertando especial controversia y un importante debate público al atender a una línea temporal que, entre otros episodios, comenzó con la llegada masiva de más de 70.000 personas que cruzaron ilegalmente la frontera, las reivindicaciones que hacen desde el país africano asegurando que deberían de pasar a ser soberanos de Ceuta y Melilla, así como, en las últimas horas, se ha conocido, según ha dado a conocer El Mundo, que en Moncloa no descartan que Rabat llame a consultas a su embajadora en España.

El motivo por el cual desde el equipo de Pedro Sánchez conciben que esta situación podría darse reside en la visita de Felipe VI y Letizia Ortiz a Ceuta. Según ha publicado el mencionado periódico, la visita de los monarcas españoles a las ciudades autónomas no habría sentado especialmente bien en Marruecos por el momento en el que se produce, despertando desagrado en un país que, desde la entrada de miles de personas a nado a las playas de Ceuta, viene mostrando una actitud un tanto rígida con España y haciendo movimientos que atisban tener una finalidad última de ejercer presión. 

Ahora bien, nuevamente desde el Ejecutivo de Pedro Sánchez vuelven a buscar la manera de presentar el actual contexto que rodea a ambos países como enmarcado dentro de la normalidad. Así lo trasladaba la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, quien recordaba que los reyes de España no acudían a las ciudades autónomas desde el año 2007 y celebraba que su viaje vuelva a producirse bajo una administración del Estado liderada por el PSOE. 

Sin embargo, como se mencionaba, dentro de Moncloa parece haber distintas perspectivas sobre esta situación y, aunque se vuelve a insistir en las buenas relaciones diplomáticas existentes entre ambos países, se plantea la posibilidad de que tengan lugar nuevos episodios de tensión. La llamada a consultas a su embajadora sería una coyuntura que, tal y como publica El Mundo, ven posible que tenga lugar desde el equipo de Pedro Sánchez. 

El marco acumula cada vez más escenas y todas ellas, según el Ejecutivo nacional español, enmarcadas dentro una situación que no estaría hallando hechos preocupantes. Tal es así que, cuando en las últimas horas se ha conocido que Marruecos contaba con buques de guerra desplegados en aguas ceutíes durante la entrada masiva de miles de inmigrantes a Ceuta, algo que sacaba a la luz El País tras no haberlo comunicado el Gobierno de Pedro Sánchez, desde Moncloa apostaron por restar importancia al asunto y asegurar que se trató de "un hecho puntual", pero al mismo tiempo "habitual" y que no se hizo conocer al resolverse, según afirmaron, a través de las "relaciones de buena vecindad" entre ambas naciones.

Felipe VI reivindica en Ceuta que la soberanía española “no es negociable” ante las reclamaciones de Marruecos

La visita oficial de Felipe VI y Letizia Ortiz a Ceuta de este 13 de octubre ha estado marcada por el respaldo institucional a la ciudad autónoma y un mensaje explícito sobre la soberanía española. Se trata del primer desplazamiento oficial de los actuales monarcas a Ceuta desde su llegada al trono, una visita que no se producía desde 2007, cuando Juan Carlos I y la reina Sofía viajaron a las dos ciudades autónomas. El desplazamiento se produce, además, después de la crisis fronteriza de finales de julio y en un contexto de fricciones con Rabat.

La agenda comenzó en el Ayuntamiento, donde los Reyes fueron recibidos por las autoridades locales y mantuvieron reuniones con representantes de la sociedad ceutí y miembros del Gobierno autonómico. Durante el acto institucional, recibieron la Llave de Oro de la ciudad y firmaron en el Libro de Honor. Posteriormente, visitaron el colegio público Vicente Aleixandre, en un barrio caracterizado por la convivencia entre distintas comunidades culturales y religiosas.

La jornada incluyó también un homenaje a las personas fallecidas durante los intentos de entrada masiva de los días 30 y 31 de julio. En el cementerio musulmán de Sidi Embarek, los monarcas participaron en un acto de recuerdo junto a representantes de las cuatro confesiones religiosas presentes en Ceuta. La visita concluyó con un encuentro con la sociedad ceutí, durante el que Felipe VI pronunció un discurso de especial relevancia política.

En su intervención, el Rey fue tajante respecto a las reivindicaciones territoriales que mantiene Marruecos: "Ceuta y Melilla son una parte irrenunciable de la realidad política y nacional que es España. La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles". Felipe VI añadió que, ante cualquier riesgo, la obligación de España es defender y preservar ambos territorios. También recalcó que "Ceuta es España y Ceuta es Europa", por lo que cualquier amenaza contra su frontera afecta al conjunto de la Unión Europea.

El monarca combinó esta defensa de la soberanía con un llamamiento a mantener unas relaciones de buena vecindad con Marruecos, aunque condicionadas por la confianza y el respeto mutuos. Asimismo, trasladó a los ceutíes que no estarían "solos ni indefensos" y reclamó unidad institucional para afrontar las consecuencias de la crisis migratoria. Sobre las personas que entraron irregularmente en España, defendió su retorno por los cauces legales, al tiempo que exigió que reciban un trato digno y respetuoso con sus derechos.

La visita adquiere especial relevancia por la histórica reivindicación marroquí sobre Ceuta y Melilla y por el precedente de 2007, cuando el desplazamiento de Juan Carlos I y Sofía provocó una crisis diplomática con Rabat. La jornada de Felipe VI y Letizia ha servido así para escenificar el respaldo de la Corona a ambas ciudades, precisamente cuando la relación bilateral atraviesa un momento delicado. 

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