Irán ha respondido este sábado al ataque masivo lanzado por Estados Unidos e Israel contra centros de poder en Teherán y otras ciudades del país con una ofensiva de misiles dirigida no solo contra territorio israelí, sino también contra bases militares estadounidenses en el Golfo Pérsico. La agencia semioficial iraní Fars ha informado de ataques contra la Quinta Flota de EE UU en Bahréin, así como contra la base aérea de Al Udeid (Qatar), Al Salem (Kuwait) y Al Dhafra (Emiratos Árabes Unidos).

El Gobierno de Bahrain ha confirmado el impacto de un misil contra un centro de servicio vinculado a la Quinta Flota estadounidense, cuya sede se encuentra en el reino. Según la agencia oficial BNA, “un centro de servicio de la Quinta Flota ha sido objeto de un ataque con misiles”, en lo que ha calificado como una “flagrante violación de la soberanía” nacional. Las autoridades bahreiníes han activado planes de emergencia y se reservan “el pleno derecho a responder en coordinación con sus aliados”.

Trump toma protagonismo con advertencias directas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asumido un papel central en la comunicación de la ofensiva desde su residencia en Mar-a-Lago. A través de un mensaje en redes sociales, Trump ha dejado claras las prioridades de la operación: “Nuestro objetivo es defender a los estadounidenses eliminando las amenazas del régimen iraní y destruir sus misiles para evitar que obtengan un arma nuclear”.

El mandatario ha hecho un repaso explícito de las amenazas que enfrenta EE. UU. y sus aliados, afirmando que la ofensiva busca “asegurarse de que los grupos terroristas no vuelvan a desestabilizar la región y al mundo”. Trump ha emitido un ultimátum directo: “Si entregan sus armas, tendrán inmunidad total; de lo contrario, enfrentarán la muerte segura”.

En un mensaje dirigido a los ciudadanos iraníes, el presidente estadounidense ha instado a protegerse ante la caída de “muchas bombas” y los ha llamado a levantarse para recuperar el control de su país. A su vez, ha reconocido, además, que la operación podría generar bajas entre personal estadounidense, subrayando la seriedad y el riesgo del enfrentamiento.

Netanyahu y la operación conjunta

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha confirmado que la operación conjunta tiene como objetivo “eliminar la amenaza existencial” que representa Irán, en referencia a las estructuras de poder establecidas tras la revolución de 1979.

La ofensiva se produce en medio de negociaciones indirectas entre Washington y Teherán para un nuevo acuerdo nuclear. En las últimas semanas, Trump había alternado mensajes de disposición al diálogo con advertencias de intervención inminente, dejando claro que la acción militar era una opción tangible. La escalada marca uno de los momentos más graves de confrontación directa entre Irán, Estados Unidos e Israel en décadas y abre un escenario de alta incertidumbre en Oriente Próximo, con riesgo de ampliación del conflicto a otros actores regionales.

Irán pide a la comunidad internacional no permanecer indiferente

El Gobierno de Irán ha reclamado este sábado a la comunidad internacional que no permanezca indiferente ante la ofensiva sorpresa lanzada por Israel y Estados Unidos, defendiendo los misiles disparados en respuesta contra bases estadounidenses en Oriente Próximo.

El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, ha calificado la acción conjunta como “un acto absolutamente inaceptable y un claro crimen” y ha asegurado que “cualquier punto de la región utilizado por Estados Unidos contra Irán es un objetivo legítimo”. No obstante, ha añadido que “los iraníes no han iniciado la guerra, pero actúan con valentía en defensa propia” y ha subrayado que Irán no es enemigo del pueblo estadounidense.

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