El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su primera intervención en el Foro de Davos este miércoles, ha deslizado que Europa, en términos económicos, "no va en la buena dirección": "Amo a Europa y quiero que le vaya bien, pero no va en la dirección correcta", ha apuntado, señalando como puntos negativos, a su juicio, las importaciones extranjeras, los flujos migratorios o "la estafa verde".
"La economía e Estados Unidos piensa crecer a un ritmo el doble que antes, también están las políticas arancelarias que están contribuyendo a la mejoría del mercado norteamericano. Cuando a nosotros nos va bien, le va bien a todo el mundo. Nos encontramos en un punto en el que nunca habíamos estado antes", ha enfatizado el inquilino de la Casa Blanca en su intervención.
Asimismo, ha enfatizado que, en los últimos meses, ha despedido a miles de funcionarios en su país “porque no todo el mundo puede trabajar en el sector público”: “Hemos reducido la inflación en términos récord desde la Administración de Biden”, contraponiendo que, con su mandato, se está viendo “el mayor recorte de impuestos” que se había visto “en años” en Estados Unidos.
“En un año he logrado hacer lo que antes se tardaba 30 0 40 años en lograr. Todos los años perdíamos billones de dólares, pero sólo en un año he dado un giro radical a la situación. Todo esto lo he logrado hacer sin inflación, cosa que los expertos decían que era imposible, pero sabía que tenía razón, y ahora me la dan porque no se lo creen", ha aplaudido hacia su propia gestión al frente de la Casa Blanca en este primer año de mandato.
En cuanto a la inversión extranjera, ha asegurado que Estados Unidos tiene “la puerta abierta”, además de haber detenido “la dinámica de aplicar barreras a la producción a cosas que se consideraban contaminantes y que sólo frenaban el crecimiento” económico, situando como el ejemplo de la gasolina, “que alcanzó precios altísimos, pero ahora hay un descenso muy importante”.
Trump, sobre la situación actual de Venezuela
Sobre la situación actual de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, el presidente estadounidense ha señalado que el país era “magnífico y rico”, pero ahora se recibirán 50 millones de barriles de petróleo: “En Venezuela lo han entendido, van a ganar más dinero en los próximos seis meses que en los últimos años”, situando así que las grandes compañías petroleras quieren hacer ahora “negocios”.
Bajo estos términos, Trump ha explicado que su país está ayudando a la nación latinoamericana bajo su “buen liderazgo” en esta gestión en la transición.
Persiste en su postura sobre Groenlandia
Sobre el panorama de tensiones sobre la zona del Ártico, Trump ha deslizado que no se puede decir que las energías fósiles "se han agotado, en el Mar del Norte quedan grandes yacimientos y nadie los está explotando". Ha vuelto así a poner el foco sobre Europa, reiterando que su país “se preocupa mucho por su gente”: “Todo el mundo quiere ver un Occidente fuerte y unido”, enfatizando que desea tener “aliados fuertes, no seriamente debilitados”. Teniendo así sobre la diana la situación acuciante en Groenlandia, Trump ha insistido en su postura, mostrando su “tremendo respeto” por este pueblo, así como por el de Dinamarca. “Cada aliado de la OTAN tiene que ser capaz de defenderse a sí mismo”, garantizando que Estados Unidos es el único país capaz de garantizar su seguridad, “ninguna otra nación puede".
“Miren lo que sucedió con Venezuela o en la Segunda Gerra Mundial, cuando Dinamarca cayó. Estados Unidos siente esa obligación de enviar nuestras fuerzas para proteger Groenlandia, espero que lo hagamos, ya que el pueblo de Groenlandia y Dinamarca no tienen capacidades de protegerse. Dinamarca es un trozo de hielo en el Atlántico Norte, pero podemos proteger a Groenlandia. (...) Groenlandia es un enclave estratégico, no era tan importante ni para nosotros ni para otra región por muchas razones, ahora nos hemos dado cuenta que hay muchas tierras y minerales raros, por eso se ha convertido en un territorio estratégico para nosotros, que forma parte de la frontera noreste de Norteamérica, un lugar crucial para la seguridad interna de Estados Unidos", ha continuado defendiendo, reiterando de nuevo a que "las negociaciones apunten a la adquisición" de la isla ártica.
Trump ha enfatizado a su vez a que la adquisición de Groenlandia "no constituirá una amenaza a la OTAN", por ello ha abogado por reforzar la unión en la Alianza. "Damos mucho pero no nos dan nada a cambio, ha sido así durante los últimos años. Estados Unidos y yo mismo hemos apoyado más a la OTAN más que cualquier otro presidente. Como Ucrania, fue una guerra que no tuvo que comenzar", ha ejemplificado, a su juicio.