Tras confirmarse el acuerdo de paz con Irán este lunes, horas más tarde, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha celebrado públicamente que, desde el Estrecho de Ormuz, “los barcos están empezando a salir, muchos de ellos cargados de petróleo”, sirviendo esta noticia como una bolsa de oxígeno para los mercados mundiales.
“Navegan por la ‘autopista’ del sur, que es totalmente segura e impoluta. ¡También hay otras zonas de viaje!”, ha agregado en un mensaje publicado en Truth Social.
Aún se desconoce el fondo y la forma del acuerdo entre Washington y Teherán, debido a que habrá que esperar a la consolidación de la firma este viernes 19 de junio en Suiza. Hasta entonces, sí que están circulando por medios de comunicación internacionales ciertos detalles.
En lo que concierne expresamente a la reapertura del Estrecho de Ormuz, uno de los puntos en caliente del conflicto, Trump ya vino señalando este domingo que este enclave geográfico y de máxima estrategia en el comercio mundial será totalmente abierto tras la firma del pacto con las autoridades iraníes. “Con la apertura del estrecho tras la firma del acuerdo el viernes, con el fin de retirar las minas, ¡el petróleo volverá a fluir por ambos extremos para la región y para el mundo!”, celebró.
Entonces, el inquilino de la Casa Blanca, antes de confirmarse el pacto, se congratuló de ser el único mandatario estadounidense que “por primera vez” ha “ayudado” a Oriente Próximo con “una paz verdadera”: “Muchos presidentes han intentado alcanzar la paz con Irán y todos han fracasado antes que yo”, alardeó.
El vicepresidente, JD Vance, secundó las palabras del máximo mandatario del Despacho Oval, precisando que este avance se traduce en “una victoria muy grande”, al tiempo que, en declaraciones a la cadena Fox News, agregó que Teherán “nunca tendrá un arma nuclear”, siendo este uno de los puntos vertebradores del pacto: “Si los iraníes cumplen con este acuerdo, va a transformar fundamentalmente Oriente Próximo durante los próximos 50 años y va a poner fin a la guerra”, auguró.
Irán confirma el acuerdo
A diferencia de ocasiones anteriores en las que las confirmaciones no terminaban por ratificarse entre ambas partes, el viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, sí que lo ha corroborado, señalando que el pacto trae intrínseco “un alto el fuego inmediato y permanente”: “Este memorándum de entendimiento no significa que confiemos en el enemigo. Se ha redactado a pesar de la falta de confianza”, ha aseverado.
Sin embargo, los matices aún están por ver durante los próximos 60 días con las negociaciones agendadas entre las partes, con las que se espera que se ponga “fin a todas las sanciones y resoluciones del Consejo de Seguridad”, además de incluir la cuestión nuclear, la determinación del “mecanismo definitivo para la reconstrucción” del país persa, buenamente arrasado por los tres meses de guerra y ataques de Estados Unidos e Irán, y así como el impulso de “un mecanismo de cumplimiento” para supervisar las obligaciones de ambos países en el proceso.
La Comunidad Internacional celebra el pacto
La respuesta internacional a esta ansiada noticia no se ha hecho de esperar. Por un lado, el secretario general de la ONU, António Guterres, ha felicitado “calurosamente” a Washington y Teherán por este “paso fundamental” hacia la resolución “pacífica” del conflicto, instándoles a ambos países a aprovechar “este nuevo impulso y redoblar sus esfuerzos” para encontrar y hacer permanente una solución “definitiva” a las hostilidades secundadas en los últimos meses. Al tiempo, Guterres ha trasladado su agradecimiento a los equipos diplomáticos de Pakistán, Qatar, Egipto, Arabia Saudí, Turquía y otros países de la región por su “papel constructivo” en el apoyo de las negociaciones.
En similares términos se han pronunciado los gobiernos de Francia, Reino Unido, Alemania, Italia e incluso España, que han venido celebrando el anuncio del memorando de entendimiento que dará pie a la estabilidad y paz en Oriente Próximo. El propio jefe del Elíseo, Emmanuel Macron, ha defendido, en torno a la reapertura del Estrecho de Ormuz, que su reanudación se tendrá que dar “sin restricciones ni peajes como condición indispensable para la estabilidad regional y la economía mundial”.
Por parte de España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha recordado a través de sus redes sociales las víctimas mortales que ha dejado el conflicto bélico, asentando como base que el acuerdo debe “poner fin a este sinsentido”: “Celebremos, pero no olvidemos. Y aprendamos de una vez por todas que la guerra es un fracaso. El diálogo y la diplomacia son el único camino”, ha apostado.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.