Con motivo de la cita internacional que se celebrará en Barcelona este fin de semana, la Global Progressive Mobilisation, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantendrá “un breve encuentro” con su homóloga mexicana, Claudia Sheinbaum, este sábado, en el marco de años de tensiones diplomáticas y que, recientemente, se han visto suavizadas después de que el rey Felipe VI reconociese que, durante la Conquista de América, se cometió “mucho abuso”.
La presidenta de México, tal y como adelantó personalmente la pasada semana, ya se encuentra en la Ciudad Condal, puesto que esta misma tarde del jueves asistirá a los actos de la Global Progressive Mobilisation organizada por el PSOE, en unas jornadas que, a su vez, coincidirá con otros mandatarios homólogos latinoamericanos y de otros países: el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Colombia, Gustavo Petro; y de Uruguay, Yamandú Orsi; Cyril Ramaphosa, de Sudáfrica; Catherine Connolly, de Irlanda; y Inga Ruginiené, primera ministra de Lituania.
Con respecto a su reunión con Sánchez, se dará, en primer lugar, en la IV Reunión en Defensa de la Democracia organizada por Sánchez y el presidente brasileño Lula da Silva, junto a otros líderes de izquierdas.
Fuentes de Moncloa han avanzado su satisfacción con este inminente encuentro tras años de tensiones en las relaciones bilaterales, considerando que la presencia de Sheinbaum en estos momentos es “muy importante”, teniendo en cuenta que, a su vez, ésta será su primera visita a Europa desde que asumió el cargo presidencial en 2024. Precisan, al mismo tiempo, que el encuentro entre ambos será breve al acontecer en el contexto de un acto multilateral y no se trata de una visita a nivel bilateral.
Sin embargo, el Gobierno de Sánchez está optando por la prudencia a la hora de marcar esta reunión como un hito que se traduzca en el fin de la crisis diplomática con México y emplazan a esperar a las conversaciones que se producirán el sábado. En todo caso, tanto España como México vienen dando pasos hacia la reconciliación que ahora cristalizan en esta visita inédita.
Cronología de las tensiones diplomáticas y el camino a su restauración
Cabe recordar que la escalada de tensiones entre ambos países hispanoparlantes comenzó en 2019, cuando el entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, exigió una disculpa a Felipe VI por los actos acometidos por los españoles hace siglos atrás en la Conquista de América y en aras de iniciar “una nueva etapa de reconciliación”.
En la misiva enviada a Madrid, el mandatario mexicano instó a España a reconocer su “responsabilidad histórica” por las ofensas de tiempos pasados, exigiendo “las disculpas o resarcimientos políticos que convengan”. No obstante, Zarzuela no emitió respuesta alguna.
En aquel momento, el Gobierno de Sánchez rechazó “con toda firmeza” el contenido de la carta y México respondió cancelando su participación en los actos que iban a celebrarse entre 2019 y 2021 por los 500 años de la llegada de Hernán Cortés y la caída del imperio azteca de Tenochtitlán. Como consecuencia de ello, cuando Sheinbaum asumió la Presidencia mexicana en 2024, Zarzuela no fue invitada al acto oficial y, por ende, Moncloa no envió representante diplomático alguno.
Ya en octubre de 2025, la iniciativa por reestablecer las relaciones la tomó el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, quien declaró que hubo “dolor e injusticia hacia los pueblos originarios” durante aquel periodo histórico. Como réplica, Sheinbaum aplaudió estas palabras y las calificó como “un primer paso”.
En marzo de este año, el monarca sentó las bases para esta reconciliación reconociendo que se dio “mucho abuso” pese a las Leyes de Indias para proteger a la población indígena y reconoció que esos comportamientos vistos desde la óptica de hoy no son para sentirse “orgullosos”. Un “gesto” que reconoció Sheinbaum como un "avance" en la visión del monarca a la llegada de los españoles.
La grieta en las relaciones, por tanto, se están estrechando y México ya ha invitado a Felipe VI al Mundial de Fútbol de este verano, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México, y podrían zanjarse del todo con la participación del país norteamericano en la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en noviembre en Madrid, aunque está por ver cuáles serán las conclusiones que se extraigan de esta inminente reunión entre Sánchez y Sheinbaum el sábado.