El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, quien se sentaba en el banquillo de la Audiencia Nacional por el caso Kitchen el pasado jueves, ha vuelto a ponerse en el centro del foco mediático y político a razón de las acusaciones que ha vertido sobre el jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, a quien ha afeado su viaje a China, que ha tildado como “gravísimo error” por tratarse de una “dictadura” que apoya a Rusia, omitiendo, no obstante, que el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, también se desplazó al país asiático la pasada semana.
Durante un encuentro que ha mantenido este miércoles con el exviceprimer ministro de Portugal Paulo Portas, quien fuera presidente del Gobierno con el PP entre 2011 y 2018 ha acusado a Sánchez de cometer el “gravísimo error” de desplazarse a China, un país al que se ha referido como una "dictadura" que está con Rusia en contra de Ucrania, "no se corta nada" en apoyar dictaduras latinoamericanas, y que, a su juicio, es un rival comercial de Europa y coacciona a la Unión Europea (UE) en el acceso a materiales críticos. "China puede ser un socio para cooperar, puede ser un competidor económico o puede ser un rival, y en este momento China se ha convertido en un rival", ha añadido el exjefe del Ejecutivo.
En este orden de cosas, Rajoy ha sostenido que aunque con China “se puede comerciar”, “algunos se están acercando cometiendo un gravísimo error”, haciendo referencia al actual presidente del Gobierno, pero omitiendo con ello que el presidente de la Xunta también estuvo allí la pasada semana. Tal y como avanzó Rueda, su viaje se ha enmarcado en el propósito de establecer contactos “con empresas chinas, con la intención de atraer inversiones para Galicia”. Un desplazamiento que Rajoy ahora parece querer dejar de lado en sus críticas a Sánchez y que, además, despertó buena dosis de críticas en el ala socialista de la Cámara gallega. Así, desde el PsdeG afearon la “doble moral” del PP con algunas cuestiones y, centrando los reproches en Rueda, que su agenda haya provocado cambios en las del resto.
“Normalmente las sesiones de control son los miércoles, y esta semana la hemos tenido que pasar al martes por el viaje”, sostenían fuentes socialistas a ElPlural.com, a la vez que añadían que el calendario de plenos está cerrado con mucha anterioridad y, con el volumen de trabajo que hay, un cambio de estas características puede generar un desbarajuste. “Ni mucho menos criticamos el viaje si sirve para reforzar las relaciones con otro país y beneficiar a empresarios, lo que nos parece mal es que se salta el protocolo institucional y el calendario de plenos. Esperamos que para el próximo viaje lo tenga en cuenta y no nos obligue a todos a cambiar nuestra agenda por sus viajes”, defendieron voces del partido a este periódico.
China, una “dictadura” con “capitalismo agresivo” a ojos de Rajoy
Sin embargo, dejando a un lado todo ello, el expresidente del Gobierno ha seguido en la línea de críticas y acusaciones. De esta forma, Rajoy ha tildado a China como una "dictadura" que practica un "capitalismo agresivo" y de Estado. "Hay quien dice que Xi Jin Ping manda más que Mao y puede que sea así", ha sostenido, a la vez que ha destacado como elemento "muy importante" el hecho de que China "está apoyando a Rusia en el tema de Ucrania, con absoluta claridad".
Asimismo, el exjefe del Ejecutivo español ha recordado que el país asiático "está apoyando a las dictaduras latinoamericanas". "No se cortan nada", ha reprochado Rajoy quien ha advertido que esto "conviene tenerlo en cuenta".
Con todo ello, considera que el sitio de España y de Europa "debe seguir siendo con las democracias", entre ellas EEUU. "Si no, ¿con quién vamos a estar, con las dictaduras?", se ha preguntado. También ha defendido a la OTAN como instrumento de defensa para cuando la UE sea atacada. Algo que, en su opinión, es compatible con tener una política de seguridad y defensa "como Dios manda" y no tenerla "arrendada" a los EEUU como se ha venido teniendo durante tantos años.