Internacional

El PP lucha con Vox por liderar la internacional ultra en España de los socios de Abascal

Disenso ha convertido a Vox en un interlocutor privilegiado de la ultraderecha europea y latinoamericana, mientras FAES y Reformismo 21 intentan recuperar terreno en plena precampaña

El presidente de Vox, Santiago Abascal, con el presidente argentino, Javier Milei, en Madrid. REMITIDA / HANDOUT por OFICINA PRESIDENTE ARGENTINA.
El presidente de Vox, Santiago Abascal, con el presidente argentino, Javier Milei, en Madrid. REMITIDA / HANDOUT por OFICINA PRESIDENTE ARGENTINA.

La internacional ultraderechista tiene en España uno de sus principales centros de operaciones políticos y estratégicos. Sin embargo, la representación española de esa red transnacional no está monopolizada por el Partido Popular. Vox, a través de la Fundación Disenso y del Foro Madrid, ha tejido durante los últimos años una estructura de alianzas que conecta a Santiago Abascal con algunos de los dirigentes más influyentes de la derecha radical, desde Javier Milei y José Antonio Kast hasta Viktor Orbán, Marine Le Pen y Jordan Bardella. Mientras tanto, Alberto Núñez Feijóo y los satélites ideológicos del PP tratan de recuperar protagonismo ante una corriente internacional que ha desplazado al conservadurismo tradicional.

La pugna adquiere una dimensión electoral con la convocatoria de las generales del 29 de noviembre. La visita de Bardella y la llegada de Milei a España durante la precampaña han permitido a Abascal exhibir sus conexiones internacionales y proyectar la imagen de un dirigente integrado en una comunidad política que trasciende las fronteras nacionales. Estos vínculos son fruto de años de contactos con fuerzas europeas agrupadas en Patriotas por Europa y con dirigentes latinoamericanos afines. 

Disenso, la maquinaria internacional de Abascal

Creada en 2020, la Fundación Disenso constituye una de las principales herramientas de Vox para extender su influencia exterior. A través de la Carta de Madrid y del Foro Madrid, la organización impulsa una alianza política que presenta a las fuerzas conservadoras y ultranacionalistas como un frente frente a la izquierda, el feminismo, las políticas migratorias y los movimientos progresistas. Su concepto de “Iberosfera” aspira a articular una comunidad ideológica entre España y América Latina.

El País y Público han documentado la relevancia de esta red, que ha estrechado la relación de Vox con dirigentes como Milei y Kast, además de representantes políticos de Colombia, Perú, Venezuela y otros países latinoamericanos. En septiembre, Kast y Milei participaron en la inauguración de un encuentro del Foro Madrid en Santiago de Chile, una cita que evidenció la capacidad de convocatoria internacional de Disenso. 

La estructura dispone, además, de recursos económicos considerables. Según las cuentas examinadas por la Cadena SER, Vox transfirió dos millones de euros a Disenso en 2025, que se suman a las cantidades destinadas a la fundación desde su creación. ElDiario.es ha cifrado en casi once millones de euros las transferencias acumuladas del partido a la organización entre 2020 y 2024. Los fondos sostienen actividades, publicaciones, eventos y servicios profesionales relacionados con su proyección ideológica. 

De Kast y Milei a Le Pen, Orbán y Trump

La red de Abascal abarca diferentes familias de la derecha radical. En Europa, sus conexiones incluyen a Orbán, dirigente de Fidesz; a Le Pen y Bardella, de Agrupación Nacional; y a Giorgia Meloni, presidenta del Gobierno italiano. También mantiene afinidades políticas con Alternativa para Alemania (AfD), aunque esta formación pertenece a un grupo parlamentario europeo distinto al de Vox.

En América Latina, Milei y Kast representan dos de los principales referentes de una corriente que combina nacionalismo, conservadurismo social y liberalización económica. A ellos se suman figuras como el colombiano Abelardo de la Espriella y Keiko Fujimori en Perú, dentro de un espacio heterogéneo de alianzas y afinidades políticas.

Donald Trump ocupa igualmente un lugar central en el imaginario de esta internacional reaccionaria. Su regreso a la Casa Blanca ha reforzado la proyección de políticas restrictivas en materia migratoria y una agenda cultural enfrentada al progresismo. No obstante, la relación con Washington también plantea dilemas al PP, que debe equilibrar sus vínculos con la derecha estadounidense y las diferencias que mantiene con Vox sobre cuestiones europeas e internacionales.

FAES y Reformismo 21 buscan recuperar terreno

Frente a esa arquitectura, el PP dispone de instrumentos propios para articular su influencia ideológica. FAES, presidida por José María Aznar, conserva su papel como referencia del liberalconservadurismo español, mientras Reformismo 21, el laboratorio de ideas del partido, busca reforzar la elaboración programática y la conexión con sectores de la derecha tradicional.

El País ha descrito la hiperactividad de estas organizaciones ante el adelanto electoral, con movimientos destinados a movilizar al electorado conservador y favorecer la coordinación entre las distintas familias de la derecha. Sin embargo, el crecimiento de Vox y sus conexiones exteriores han alterado el equilibrio histórico: los populares ya no ejercen el mismo liderazgo sobre el conjunto de ese espacio.

La disputa se desarrolla en un contexto internacional desigual. Mientras el avance de fuerzas ultraderechistas ha consolidado gobiernos y alianzas en Europa y América, Brasil y otros países latinoamericanos han mantenido importantes focos de resistencia progresista. Estados Unidos, por su parte, se ha convertido bajo Trump en una referencia para los sectores conservadores más duros. El escenario, por tanto, no es uniforme: combina avances, retrocesos y una competencia constante por fijar la agenda política.

En vísperas del 29-N, la batalla entre PP y Vox no se limita a quién liderará la oposición o encabezará un eventual Gobierno. También se libra por determinar qué derecha marcará el rumbo ideológico de España y con qué aliados internacionales. Abascal parte con una red transnacional construida durante años; Feijóo intenta evitar que esa ventaja consolide una relación de subordinación política. La pugna enfrenta, en definitiva, al conservadurismo tradicional con una derecha radical que aspira a imponer sus prioridades dentro y fuera de las fronteras españolas.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora