Israel ha dado un paso sin precedentes en su confrontación con Hezbolá al ordenar la evacuación inmediata de varios barrios del extrarradio de Beirut, una medida que sitúa por primera vez a la capital libanesa en el centro de la actual escalada regional y abre la puerta a una ofensiva de mayor alcance. La advertencia, difundida en árabe por el portavoz militar Avichay Adraee, insta a los residentes a “salvar sus vidas” y abandonar sus hogares sin un plazo definido para el regreso, mientras advierte de que cualquier desplazamiento hacia el sur podría ponerles en peligro. La orden afecta al campamento de refugiados palestinos de Burj al Barajneh, así como a Haret Hreik, Hadath y Chiyah, zonas densamente pobladas y consideradas bastiones de Hezbolá en la periferia sur de la capital libanesa.
La evacuación se produce en paralelo a una intensificación sin precedentes de la ofensiva que Israel y Estados Unidos lanzaron el pasado sábado contra Irán. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron este jueves una nueva “amplia” ola de bombardeos sobre Teherán, que, según las autoridades iraníes, eleva ya a más de un millar el número de muertos en apenas seis días de ataques.
Según el parte militar israelí, los objetivos alcanzados en la capital iraní incluyen infraestructuras vinculadas al sistema de misiles balísticos, tanto en superficie como en instalaciones subterráneas. “Durante la noche, la Fuerza Aérea completó una ola de ataques basada en inteligencia contra objetivos terroristas pertenecientes al régimen iraní en Teherán”, señalaron las FDI en un comunicado, en el que detallan la destrucción de una instalación empleada para almacenar misiles balísticos y depósitos destinados a ser utilizados contra aeronaves israelíes.
El Ejército israelí asegura haber atacado también varias posiciones de lanzamiento de misiles de largo alcance que, sostiene, representaban una “amenaza real e inmediata” en el contexto de la respuesta iraní. En los últimos días, Teherán ha lanzado misiles y drones contra territorio israelí y contra intereses estadounidenses en distintos puntos de Oriente Próximo, en represalia por la ofensiva conjunta.
En su última actualización, las FDI informaron de bombardeos contra el cuartel general de las unidades especiales iraníes en la provincia de Elburz, próxima a Teherán, así como contra una base de la milicia paramilitar Basij en la capital. Israel sostiene que la instalación en Elburz coordina las fuerzas de seguridad internas del régimen en esa provincia, mientras que en Teherán los ataques se dirigieron contra objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y centros de mando de las fuerzas de seguridad.
El Gobierno israelí enmarca estas operaciones en un “esfuerzo conjunto” para degradar la capacidad militar de la República Islámica y “minimizar la escala de fuego” contra su territorio. Sin embargo, el alcance de los bombardeos y el elevado número de víctimas han disparado las alarmas internacionales ante el riesgo de una guerra regional abierta.