La universidad como única salida de un genocidio. Los palestinos ven desde hace décadas cómo la tarea de sobrevivir a las bombas que lanza Israel día tras día sobre la Franja de Gaza, desplaza a todas las demás cosas que forman el proyecto de vida de una persona. Con una población especialmente joven —el 68% de los gazatíes tiene menos de 30 años—, el enclave se ha convertido en una cárcel a cielo abierto, donde no solo han muerto centenares de miles de seres humanos, sino también sus proyectos, sus ilusiones. El futuro de una sociedad que Israel quiere eliminar.

Hace décadas que el Estado hebreo controla todo lo que entra y sale de la Franja por mar y tierra, poder que utiliza, además de para matar de hambre a los gazatíes bloqueando de forma sistemática la llegada de ayuda humanitaria, para impedir que estos puedan marchar en busca de un futuro mejor.

Escapar de esta situación es prácticamente imposible para los palestinos, que tienen a quien persigue su destrucción a las puertas de salida, esperándoles. Aunque las ciudades de Gaza y los campos de refugiados que las rodean se han convertido en auténticas ratoneras para los millones de palestinos que malviven en ellas, los hay que consiguen mantener a flote sus proyectos de vida. Algunos aún tienen la posibilidad de estudiar una carrera a su alcance, lo que podría abrirles las puertas de un futuro lejos de las bombas.

La misión de 'Gaza40+': "En dos años hemos evacuado a 110 estudiantes de Gaza"

Pero para que lo puedan lograr, necesitan que haya alguien al otro lado, dispuestos a ayudarles en su salida. Allí está 'Gaza40+', una iniciativa creada hace dos años en el Reino Unido, y que trabaja para conseguir que los gazatíes admitidos en universidades de todo el mundo puedan cumplir sus objetivos. El abogado y profesor pakistaní Syed Mohiuddin Kazmi es uno de sus coordinadores: "Son algunos de los estudiantes más resilientes, y de los mayores genios, que yo he conocido", cuenta en conversación con ElPlural.com.

La misión es clara: evacuar a los estudiantes de Gaza. El genocidio y el bloqueo israelí les impide trabajar sobre el terreno, por lo que su labor es la de presionar a los Gobiernos de los países de destino para que peleen porque los palestinos lleguen a las universidades que desean formarles. Empezaron por Reino Unido, país del fundador de 'Gaza40+', Amir Hasan Ali, un estudiante afincado en Cambridge.

"Estaban en contacto con estudiantes de Gaza que tenían ofertas de universidades británicas tan prestigiosas como Glasgow, Cambridge, Leeds o Sheffield. Tenían las ofertas pero no podían optar a un visado para ir al Reino Unido", explica Kazmi. Así nació la iniciativa, que trata de abrir corredores humanitarios para que estos aspirantes puedan ser evacuados de la Franja. Ali, el fundador, compagina esta labor con sus propios estudios: "Lo que hizo fue reunir a gente de su universidad, los que estaban en el lado correcto de la historia y querían hacer algo por la humanidad, y empezaron a contactar con diputados y otras personas relevantes, y consiguieron evacuar a 34 estudiantes al Reino Unido ", cuenta.

La misión de 'Gaza40+' se enfrenta a la dificultad que plantea tanto Israel como los países cómplices del genocidio. El Gobierno de Benjamin Netanyahu se niega a facilitar que ningún gazatí salga del territorio, por lo que la única vía para conseguirlo es con la mediación de los países en los que trabaja la iniciativa.

"Nosotros no podemos contactar directamente con el Gobierno de Israel, por lo que lo tiene que hacer el británico. Antes era muy fácil, pero no sé que está pasando ahora que Reino Unido no hace políticas de evacuación desde diciembre. Por eso estamos esperando, pero también buscando alternativas en otros países europeos dispuestos, como Irlanda, Italia o España", explica Kazmi. La red tiene ya a más de 700 estudiantes registrados, de los cuales más de 350 están esperando ya a ser evacuados para poder ir a la universidad. "Es una generación entera de abogados, doctores, ingenieros, científicos", lamenta Kazmi. "En dos años hemos conseguido evacuar a 110 estudiantes de Gaza", añade, orgulloso.

Israel les ataca por la mañana y estudian por la noche

Son casos excepcionales, que han conseguido estudiar hasta varias carreras a la vez mientras sufrían el asedio de Israel, con todo lo que eso conlleva. Kazm lo sabe de primera mano: "No buscan comodidad o lujos, buscan sobrevivir porque están bajo un genocidio. La situación es muy mala allí, nos lo cuentan todo el rato. Les atacan por la mañana, salen en busca de cubrir sus necesidades básicas y las de sus familias, buscan comida, agua, etc, y se pasan la noche estudiando para conseguir una beca", cuenta. Esto a pesar de los cortes de electricidad que provocan las bombas, y de que Israel controla el acceso a internet en la Franja: "De noche, cuando intentan estudiar, no tienen internet, y tienen que buscar puntos, a veces entre los escombros de los edificios, o en un campamento".

Para ellos, la única esperanza está fuera. Kazmi explica emocionado cuál es el objetivo vital de estos estudiantes: "Pasan por todas estas dificultades solo para estudiar, para conseguir una beca e ir a otros países a estudiar", señala. "Así que no hay otra salida, no hay otra forma legal ni ilegal de salir. Esta es la única vía para estos estudiantes, que son gente pacífica y cariñosa, que no se quiere involucrar en política y solo quiere ayudar a sus familias y construir su futuro, y con algo de suerte estudiar, ganar algo de dinero, y volver para reconstruir Gaza".

Reclaman más ayuda a España: "Siempre están en el lado correcto"

Para ello, la única forma es con una evacuación organizada por el país de destino. Ahí es donde se crea una paradoja, que explica Kazmi: "Cuanto más pro-palestino es el país, más dificil es evacuarles allí". Esto es debido a la política genocida de Israel. "Quieren una limpieza étnica, por lo que apoyan que se vayan de Gaza. Pero los países que apoyan a Palestina quieren que se queden a luchar".

En este sentido, el letrado critica algunas políticas del Reino Unido: "Si un palestino quiere mudarse allí tiene que demostrar que gasta 10.000 libras al año en su cuenta del banco. ¿Cómo demonios pueden tener esa cantidad cuando están luchando por sobrevivir, por tener incluso las necesidades más básicas?", se pregunta.

Algunos de los 110 estudiantes que han evacuado han ido a parar también a nuestro país, aunque Kazmi también cuenta que ha habido dificultades: "También hemos tenido problemas con España, porque algunos estudiantes han recibido ofertas de universidades españolas y, hasta ahora, el Gobierno no les está ayudando". La organización tiene un equipo en el país que presiona para que el Ejecutivo aclare, por ejemplo, las pautas para los visados, o para que pague las becas Erasmus. Aún así, el letrado admite que el nuestro es un país que colabora con la causa, y exige al Gobierno políticas acordes a la ciudadanía: "La gente en España siempre está en el lado correcto de la historia".

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