La investigación sobre el tiroteo registrado en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca apunta ya a una hipótesis de máxima gravedad política: el sospechoso no buscaba sembrar el caos de forma indiscriminada, sino atacar a miembros de la Administración de Donald Trump reunidos en el hotel Washington Hilton. Así lo ha trasladado el fiscal general en funciones de Estados Unidos, Todd Blanche, que ha asegurado que, con la información recabada hasta el momento, los objetivos del detenido eran responsables del Gobierno estadounidense.
El sospechoso ha sido identificado como Cole Tomas Allen, un hombre de 31 años procedente de Torrance, California. Según medios estadounidenses, Allen había viajado hasta Washington y se alojaba en el mismo hotel donde se celebraba el acto. Las autoridades investigan todavía sus motivaciones y no dan por cerrada ninguna línea, aunque Blanche ha señalado que, por ahora, no se ha establecido una conexión clara con una política concreta de la Administración Trump.
El ataque se produjo poco después del inicio de la cena, en torno a las 20.00 horas del sábado en Washington - las 02:00 de la madrugada en la España peninsular -, cuando Allen llegó armado a uno de los controles de seguridad que daban acceso al salón principal del Hilton. Al aproximarse los agentes, abrió fuego e intentó atravesar el perímetro. Solo avanzó unos metros antes de ser reducido por el Servicio Secreto. Uno de los disparos impactó en el chaleco antibalas de un agente, que fue trasladado al hospital por precaución sin que su vida corriera peligro.
La Policía de Washington informó de que el detenido portaba varias armas. Según CBS, las autoridades localizaron una escopeta, una pistola y múltiples cuchillos. El sospechoso fue arrestado sin resultar herido de bala y posteriormente trasladado para evaluación médica.
Actuación del Servicio Secreto
El incidente provocó la evacuación inmediata de Trump, de la primera dama, Melania Trump, y de altos cargos de su Gabinete, en una noche que quedó marcada por el pánico, las sirenas y el despliegue policial en torno al hotel. La Cena de Corresponsales, una de las citas más simbólicas de la vida política y mediática de Washington, quedó cancelada tras el ataque.
El lugar añade una capa histórica al episodio. El Washington Hilton es el mismo hotel frente al que Ronald Reagan estuvo a punto de morir en 1981, cuando John Hinckley Jr. le disparó tras un acto público. Cuatro décadas después, el edificio vuelve a quedar asociado a un intento de ataque contra la primera línea del poder estadounidense.
Trump compareció después ante los medios desde la Casa Blanca para agradecer la actuación de las fuerzas de seguridad. El presidente elogió el “fantástico trabajo” del Servicio Secreto y trató de transmitir calma, aunque reconoció que el detenido llevaba “varias armas” y que las autoridades seguían investigando si actuó completamente solo.
De confirmarse que el objetivo era Trump o miembros concretos de su Administración, se trataría del tercer intento de ataque contra el presidente desde 2024. El primero ocurrió el 13 de julio de ese año, durante un mitin en Butler, Pensilvania, cuando un disparo rozó la oreja del entonces candidato republicano. El segundo se produjo en septiembre, cuando el Servicio Secreto localizó a un hombre armado en las inmediaciones del campo de golf de Trump en West Palm Beach, Florida.
Allen está previsto que comparezca ante un tribunal federal este lunes. Blanche ha apuntado que podría enfrentarse a cargos por agresión a un agente federal, disparar un arma de fuego y tentativa de asesinato de un agente federal, aunque la investigación continúa abierta y podrían añadirse nuevas imputaciones.
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