Fruto de la escalada bélica que sigue latiendo con fuerza en Oriente Próximo pese al alto el fuego, Estados Unidos prosigue en la línea de atacar no solo a Irán, sino también a todo aquello y aquellos que procedan del país persa. Ejemplo de ello ha sido el veto que ha impuesto a un alumno de 14 años iraní y residente en Alcobendas (Madrid) para que no pueda acceder al país y, por lo tanto, no pueda llevar a cabo su proyecto en la sede de la ONU, en Nueva York.
Kian, menor de 14 años y estudiante en el Instituto Severo Ochoa del citado municipio madrileño, había sido seleccionado para representar a la Comunidad de Madrid en el proyecto educativo Global Classrooms, cuya fase final se desarrolla en esta sede de Naciones Unidas y a la que solo acceden diez alumnos de toda la autonomía, uno de los cuales era él. Sin embargo, Estados Unidos ha truncado de lleno la ilusión de este menor vetando su entrada y justificando la decisión con la Ley de Inmigración y Nacionalidad, cuya sección 212 establece criterios de “seguridad nacional y pública” para cerrar fronteras ante ataques terroristas. De hecho, en los motivos para denegarle el acceso se alega “la protección de terroristas extranjeros”.
Tras conocer la postura de Estados Unidos, la familia del menor ha mostrado su decepción y su descontento, no solo por el mero hecho de que no va a ser posible para Kian visitar la ONU, sino por el largo camino recorrido hasta llegar a este punto. En este proyecto han participado 166 centros públicos madrileños y por detrás de Kian hay una larga lista con hasta 1.660 alumnos de 3º de la ESO. Durante las fases, los alumnos representan a un país simulando sesiones de Naciones Unidas, lo que implica que el debate se lleva a cabo en inglés, aunque Kian habla también español, persa y alemán. Para la fase, que se celebra los días 24, 25 y 26 de abril en Nueva York, solo cinco delegaciones (10 alumnos) eran quienes viajaban, entre los que se encontraba este estudiante de Alcobendas.
En declaraciones a El País, Nasim, la madre del menor, ha relatado que cuando se reunieron el 30 de marzo en la embajada de Estados Unidos en España, tras pagar 200 euros, quienes les atendieron “no vieron ninguno de los documentos” que proporcionó la familia de la Comunidad de Madrid, ni tampoco del centro. “Solo nos dijeron: ‘Si tuvieras otro pasaporte, podrías ir’”, relata. Asimismo, sobre la razón que sostiene Estados Unidos para denegarle el acceso a Kian, la madre lamenta que estos alumnos “solo están peleando por conseguir sus sueños”. “¿Cómo va a ser mi hijo un terrorista?”, añade. Entre otras cosas, sobre el pasaporte, cabe destacar que los alumnos españoles sí que pueden solicitar un permiso de entrada porque pertenecen al espacio Schengen. Sin embargo, los ciudadanos iraníes deben hacer frente a requisitos que se endurecieron aún más durante el primer mandato de Donald Trump en 2017. “Él sabe que tenemos que luchar mucho porque somos extranjeros. Pero, ¿cómo es posible que los hijos de los líderes iraníes tengan una vida de lujo, sin restricciones, en Estados Unidos y mi hijo, que solo va para cinco días, no pueda entrar?”, reprocha Nasim.
Por su parte, la profesora del menor también ha hablado con El País, y en entre estas declaraciones, Cristina de Águeda subraya que Kian “es más que brillante”. “Tiene un perfil muy marcado hacia la geopolítica y las relaciones internacionales. Pero acaba de comprobar las limitaciones que va a tener en su vida por el mero hecho de haber nacido en otro lugar”, lamenta la profesora. “Es vergonzoso que un alumno de 14 años reciba como respuesta que es un posible riesgo terrorista. Le están negando su derecho a participar en una organización que es de todos los países”, añade.