El ejército de Estados Unidos ha lanzando nuevos ataques en las últimas horas contra Irán mientras se aleja nuevamente el acuerdo de paz.
El país de las estrellas y barras ha emprendido una nueva acción, la segunda en una semana, contra una instalación militar que, según funcionarios, representaba una amenaza para las fuerzas estadounidenses.
Los objetivos de la ofensiva han sido una instalación militar y el derribo de cuatro drones iraníes de ataque de un solo uso que suponían una amenaza contra la armada estadounidense y el estrecho de Ormuz.
Las mismas fuentes han asegurado que la instalación militar atacada era una estación de control terrestre iraní en Bandar Abbas, que estaba a punto de lanzar un quinto dron, calificando así la respuesta como “defensiva” y “destinada a mantener el alto al fuego”.
Los medios de comunicación iraníes habían informado previamente de que se habían oído tres fuertes explosiones cerca de la localidad entorno a la 1:30 de la madrugada del jueves.
Respuesta de Irán
Como respuesta al ataque, la Guardia Revolucionaria iraní ha afirmado haber atacado una base de EEUU a las 04:50 hora local, según la agencia de noticias Tasmin. La misma Guardia Revolucionaria no ha especificado, sin embargo, la ubicación de la base y ha advertido de que cualquier repetición de “agresión” provocaría una reacción “más contundente”, cuya responsabilidad recaería en el “agresor”.
Las fuerzas iraníes también han disparado contra cuatro buques que intentaban atravesar el estrecho de Ormuz, según ha informado la televisión estatal en Telegram, precisando que dicho ataque se ha producido hacia las 00:35, sin aportar más detalles sobre el tipo de buque ni la nacionalidad de mismo. "Se les advirtió, pero como hicieron caso omiso de la advertencia, se realizaron disparos de advertencia contra ellos, lo que les obligó a dar media vuelta”, ha apuntalado.
Aleja el acuerdo de paz
Horas antes, el presidente del país, Donald Trump, había confirmado que todavía no existía ese acuerdo de paz con el país de Oriente Próximo a pesar de las intenciones de Irán de firmar el memorando de entendimiento que ambas potencias se encuentran negociando desde hace unos días.
El líder de la Casa Blanca ha descartar un acuerdo que permita a Irán controlar el estrecho de Ormuz, señalando que aún no está “satisfecho” con el posible pacto. Asimismo, ha indicado que la negociación no incluye la eliminación de sanciones ni la entrega de fondos a la República Islámica.
Previamente a que Trump hiciera pública esa postura, la televisión estatal iraní había asegurado que el país ya disponía de un borrador del acuerdo en el que se presuponía que Teherán establecería el tráfico marítimo en Ormuz en un plazo inferior a un mes. Por su parte, EEUU retiraría sus fuerzas militares del país y levantaría el bloqueo que mantiene sobre el corredor.
La administración Trump desmentía esa información, aunque reconocía que las negociaciones “avanzan bien”, sin dejar de lado que el responsable norteamericano había fijado sus “líneas rojas”.
Otros actores
Entretanto, Israel, tercer actor en el conflicto, urgía en el mismo marco temporal a toda la población de Líbano a desplazarse hacia el norte del río Zahrani ante la posibilidad de ataques inminentes. Antes de eso, el gobierno de Benjamin Netanyahu había ordenado que se evacuara Tiro y había atacado “centros de mando” de Hezbolá en la que es una de las ciudades más pobladas del país.
Por su parte, Kuwait enfrenta asimismo ataques con misiles y drones, según el ejército emirato, que escribía el siguiente mensaje en X: “Las defensas aéreas kuwaitíes están repeliendo actualmente ataques lanzados por misiles y drones enemigos”.
El estrecho de Ormuz es desde hace unos meses un punto clave para entender la política internacional, cuando aumentaron los ataques cruzados entre Tel Aviv y Teherán y terminó implicándose EEUU.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.