Al menos dos personas han fallecido y 40 han resultado heridas, tres de gravedad, al descarrilar este viernes en Milán (Italia) un tranvía que ha terminado estrellándose contra una tienda cerca del centro de la ciudad. El último de los fallecidos se ha confirmado a mitad de esta tarde del viernes, pasajero que ha fallecido tras haber sido trasladado al hospital más cercano.
El suceso, que ha desatado la movilización de cinco unidades de bomberos, ha acontecido poco después de las 16.00 horas en la calle de Vittorio Veneto, mientras el tranvía circulaba desde la Plaza de la República hacia la Puerta de Venecia, cuya línea atraviesa el centro de la ciudad desde la estación central de tren hasta la de Porta Génova.
Las primeras investigaciones, según fuentes próximas a 'L'Stampa', apuntan a un exceso de velocidad del tranvía, un nuevo modelo Tramlink bidireccional, de 25 metros de longitud y con de tres vagones conectados con 66 plazas; un medio de transporte urbano que había empezado a operar en Milán unas semanas antes.
El fiscal jefe de Milán, Marcello Viola, se ha desplazado en los primeros momentos en la escena del siniestro y ha confirmado la apertura de una investigación por homicidio involuntario y homicidio culposo. Los tres heridos graves han sido trasladados al Hospital Niguarda con pronóstico reservado.
Reacciones desde las instituciones italianas
Por su parte, el alcalde de Milán, Giuseppe Sala, también ha acudido al lugar de los hechos, donde ha atendido a los medios de comunicación y les precisó que las víctimas mortales son un pasajero del convoy y un transeúnte: "Por suerte, era un momento en el que no había mucha gente, pero imaginen que la tragedia podría haber sido aún mayor", ha señalado.
En cuanto a las causas del siniestro, Sala ha avanzado que "no parece ser una cuestión técnica del tranvía, sino con algo relacionado con el conductor". Bajo esta premisa, se baraja que el conductor pudiera haberse encontrado indispuesto, ya que se saltó la última parada antes de descarrilar y no accionó el botón de cambio de raíl antes del impacto.
Por consiguiente, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha expresado a su vez su pésame por el "grave accidente" en Milán, su cercanía a las familias y deseo "de todo corazón" una pronta y completa recuperación a los heridos.