Los precios del petróleo se encaminan a cerrar la semana por encima de los 100 dólares por barril por primera vez desde mediados de mayo, y los precios del diésel en Estados Unidos han alcanzado un máximo histórico después de los ataques registrados en rutas marítimas estratégicas de Oriente Próximo y por el temor a que las interrupciones del suministro se prolonguen, en el marco de la guerra de Irán.

El Brent se sitúa esta semana en los 105,98 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate lo hace en los 101,12 dólares por barril. "Algunas informaciones sobre posibles nuevas conversaciones en Oriente Próximo están presionando moderadamente los precios del petróleo", señaló Giovanni Staunovo, analista energético de UBS. El experto añadió que sigue observando "riesgos al alza a corto plazo" para el precio del crudo, aunque también prevé que continúe una elevada volatilidad ante la incertidumbre en las conversaciones entre Teherán y Washington y la inestabilidad de los mercados.

Por su parte, Irán afirmó que el miércoles había atacado diez barcos cerca del estrecho de Ormuz, después de que Estados Unidos atacara cinco petroleros iraníes. La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán aseguró que intensificaría sus respuestas: el número de buques que atravesaron el estrecho de Ormuz descendió el jueves a siete, frente a los 11 del día anterior, según datos preliminares de seguimiento marítimo publicados este viernes. La cifra se sitúa, además, claramente por debajo de la media de 15 pasos registrada durante los diez días anteriores, y lejísimos del número que pasaba diariamente antes del comienzo de las hostilidades. Antes del inicio de la guerra con Irán, a finales de febrero, por el estrecho de Ormuz transitaba aproximadamente una quinta parte del suministro mundial diario de petróleo y gas natural licuado.

El bloqueo del suministro y los conflictos tensionan los precios

Las alteraciones en el suministro de petróleo provocadas por la guerra con Irán, junto con los ataques ucranianos contra refinerías rusas, elevaron el jueves el precio medio nacional del diésel en Estados Unidos hasta el registro histórico de los seis dólares por galón, según el monitor de precios GasBuddy. "Los productos refinados, especialmente el diésel, están sufriendo ahora mismo un doble impacto", explicó Tim Waterer, analista jefe de mercados de KCM Trade, a Reuters. "Mientras continúen las restricciones al transporte marítimo en el golfo y las interrupciones de la actividad de las refinerías rusas, es probable que el diésel y otros productos refinados mantengan una tendencia alcista mayor que la del mercado general del crudo", añadió.

Por su parte, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) afirmó este viernes que la oferta y la demanda mundial de petróleo caerán este año más de lo previsto anteriormente. Según el organismo, la falta de avances para poner fin a la guerra con Irán está retrasando la recuperación de los flujos comerciales habituales de Oriente Próximo hasta 2027. Paralelamente, el Gobierno chino anunció este viernes que elevará a partir del 12 de septiembre los precios máximos minoristas de la gasolina y el diésel en 260 yuanes (38,76 dólares) y 250 yuanes por tonelada métrica, respectivamente.

Trump asegura que no se arrepiente de la guerra con Irán

Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que no se arrepiente de haber iniciado la guerra contra Irán, pese al posible impacto que el conflicto pueda tener en las elecciones legislativas de mitad de mandato previstas para noviembre. El inquilino de la Casa Blanca no dio señales de querer reducir los ataques contra Teherán, y advirtió que podría atacar Pickaxe Mountain, una zona próxima a la instalación de enriquecimiento de uranio de Natanz, que ha sufrido graves daños. Al mismo tiempo, afirmó que considera que la guerra terminará inmediatamente después de las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre.

"No creo en la palabra ‘arrepentimiento’. Siempre puedes cuestionarte un poco", afirmó Trump en una entrevista con la presentadora de Fox News Laura Ingraham, al ser preguntado sobre si lamentaba la decisión de ir a la guerra por sus posibles consecuencias electorales. "Si tuviera que hacerlo de nuevo, haría exactamente lo que hice", señaló.

El presidente también rechazó las informaciones según las cuales algunos de sus seguidores estarían descontentos o desmoralizados por el conflicto. "No creo que estén desmoralizados. Creo que están muy orgullosos de que no esté permitiendo que Irán tenga un arma nuclear", insistió Trump. Las encuestas de opinión revelaron, hace unos meses, que este conflicto contaba con una desaprobación similar entre los estadounidenses a la que tuvo en su momento la guerra de Vietnam.

Estados Unidos e Israel atacaron Irán el 28 de febrero, e Irán respondió con ataques contra Israel y contra países del golfo que albergan bases estadounidenses. Los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán y las operaciones israelíes en Líbano han causado miles de muertos y millones de desplazados, según las informaciones y estimaciones citadas por Reuters. La Casa Blanca señala como uno de los objetivos de la guerra el debilitamiento de las capacidades nucleares de Irán. Teherán, actualmente, no dispone de armas nucleares y sostiene que su programa de enriquecimiento de uranio no contempla fines bélicos. Estados Unidos, por contra, es una potencia nuclear con miles de cabezas nucleares en su arsenal.

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