La Cumbre de la OTAN ha llegado a su fin. Ankara, capital de Turquía, ha sido testigo de una cita doble internacional que ha marcado el futuro de la Alianza para el horizonte de un año. Los 32 Estados miembro han escenificado un mensaje de unidad pese a las críticas vertidas antes y durante del encuentro por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Un escenario que, sin embargo, no ha impedido que se alcancen acuerdos de calado para Ucrania, aunque también han trascendido desacuerdos notables por las conocidas intenciones del estadounidense sobre Groenlandia.

El secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, ha restado importancia a estas discrepancias entre países, subrayando en cambio que se ha denotado en general “un gran sentimiento de unidad”: “Lo que vi en la sala con los 32 líderes sentados juntos fue un gran sentimiento de unidad. No he visto esto en la historia reciente. Eso es, en mi opinión, lo que representa la OTAN”, ha respaldado.

En palabras de Rutte, ha precisado que en estos escenarios siempre se dan “debates intensos” porque la gente “defiende sus posiciones con vehemencia, incluso levantando la voz”, pero ha subrayado que el punto que los une a todos es “una alianza de democracias”. Por ende, ha defendido que debates como los acontecidos en estas últimas 48 horas “permiten llegar a acuerdos”.

Así las cosas, y a pesar de las reiteradas críticas del inquilino de la Casa Blanca hacia los aliados europeos, el mandatario principal de la OTAN ha reiterado el “compromiso” de Estados Unidos con la organización, comprendiendo incluso el motivo de la “irritación” del mandatario de Washington: “Los europeos no estaban aportando lo mismo que Estados Unidos”, señalando que esta frustración se remonta a “la época de Eisenhower” en los años 50.

Choque de Trump con España

En lo que concierne al papel de nuestro país en el marco de la OTAN, la cita en Ankara también ha estado marcada por las críticas vertidas por Trump hacia el Gobierno de Pedro Sánchez por no elevar el gasto en Defensa hasta el 5% del PIB. En este sentido, el mandatario de Washington ha amenazado con cortar “completamente” el comercio bilateral al considerar que España es “una causa perdida” y “un socio terrible”.

Trump olvida en sus palabras que el comercio con países miembro de la UE son competencia de la Comisión Europea por sus características en común, por lo que no habría manera práctica de formalizar la amenaza. Un apunte al que también ha referenciado posteriormente el propio Sánchez quien, en rueda de prensa después de la última reunión, ha precisado que se toma las amenazas de Trump “con calma y paciencia”, reiterando así que las relaciones entre ambas naciones, pese al ruido, “son positivas”.

“España es un país que quiere y trabaja por tener las mejores relaciones con todos los países, sobre todo con países aliados, con los que tenemos lazos muy consolidados, que han trascendido la orientación ideológica de las administraciones que han estado en España y Estados Unidos a lo largo de las décadas”, ha esgrimido Sánchez.

No obstante, instantes después, en una final comparecencia de Trump en Ankara al término de la cumbre, ha vuelto a cargar contra nuestro país en términos similares a estas últimas horas: "España no nos ha ayudado, no les necesitamos. No me han gustado las declaraciones de España porque nos dicen que quieren ayudarnos cuando la guerra haya terminado, este no es el espíritu de Winston Chuchill para nada. Solo me sale la palabra de la unificación, que los países se quieren los unos a los otros, hay una unión muy fuerte", ha defendido. 

En camino de cumplir los objetivos y con vistas a Albania

Bajo el mismo telón de fondo, el jefe máximo de la Alianza ha puesto en valor, y a modo de conclusión, que la reunión de Ankara entre los aliados ha servido para medir el grado de compromiso y avances fijados en la Cumbre de La Haya del pasado año, cuando todos los dirigentes se comprometieron a alcanzar el 5% del gasto en Defensa bajo el margen de una década, aunque España se quedó en el 2,1%, situando el foco en las capacidades y no tanto en la cuantía.

“Hemos demostrado que esos compromisos ya se están llevando a la práctica. En toda la Alianza, la inversión en Defensa sigue aumentando. (…) Los aliados europeos y Canadá están asumiendo una mayor responsabilidad por nuestra seguridad compartida. En conjunto, estos son los cimientos de una OTAN más fuerte, más justa y más capaz”, ha expuesto Rutte.

En otro orden de ideas, ha confirmado que la próxima Cumbre de la OTAN se celebrará en 2027 en Albania, pese a las reservas conocidas de algunos socios por su bajo gasto en Defensa y porque la sede no aparezca expresamente en la declaración final que se ha firmado este miércoles. “La próxima cumbre será, en efecto, en Albania. Esa fue la decisión en (la cumbre de 2025 que se celebró en) La Haya: Esta cumbre en Ankara y la próxima en Albania”, ha zanjado el exprimer ministro de Países Bajos, aunque aún no ha trascendido la fecha exacta.

Nueva batería de ayuda militar a Ucrania

Entre los pactos más destacados alcanzados por la Alianza, destaca la nueva ayuda de 70.000 millones de euros en equipamiento militar, asistencia y formación para Ucrania este año y cuyos niveles se mantendrán “equivalentes” en 2027. De este fondo, de incluyen los 30.000 millones dispuestos a Kiev por la Unión Europea en su préstamo para gasto en defensa, a quien se agradece su contribución. Los otros 40.000 millones se alcanzarán con apoyo bilateral adicional a Ucrania, aunque no participará Estados Unidos.

De esta manera, y a juzgar por el comunicado de los aliados ratificando la medida, Ucrania “contribuye a la seguridad transatlántica, y los aliados permanecen unidos en su apoyo inquebrantable a Ucrania y en la defensa de su libertad, soberanía e integridad territorial”. Un escenario que ya viene siendo financiado por la UE y Canadá por medio de mecanismos bilaterales y multilaterales, esperando que este nuevo apoyo sea “equitativo, predecible y sostenible en el tiempo”.

Por parte de Estados Unidos, Trump ha concedido finalmente al Gobierno de Volodimir Zelenski la licencia para fabricar misiles Patriot, la principal demanda de Kiev en un momento en el que está escaso de suministros y hacer frente a una nueva oleada de ataques rusos contra su capital, sin horizonte cercado de acuerdo con Moscú.

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