Las críticas que vertió el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el Papa León XIV a quien acusó de ser "débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior" por su oposición a las acciones militares de Washington, y que causaron una cascada de críticas y reproches, han vuelto a estar este jueves en boca del ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, quien ha subrayado el límite que existe entre lo político y lo religioso, a la vez que ha deslizado la importancia de respetarlo en un claro mensaje al inquilino de la Casa Blanca.

Así, en declaraciones a la prensa tras asistir en el Instituto Cervantes a un acto homenaje a las víctimas españolas de la dictadura argentina, el responsable de Asuntos Exteriores en el Gobierno español ha defendido que los líderes políticos no deben "interferir en absoluto en religión". "Yo desde luego creo que los políticos y el poder político no tienen que interferir en absoluto en religión o en lo que digan los líderes religiosos", ha añadido Albares. En esta misma línea, el ministro del ramo, además de autodefinirse como "un firme defensor de la libertad religiosa", ha asegurado que coincide "plenamente con ese deseo de paz, ese llamamiento a la paz, al diálogo que está realizando el Papa" con respecto al conflicto en Oriente Próximo y otras guerras y ha defendido que "tiene todo el derecho a expresarse" como lo hace. De esta forma, Albares ha añadido que es "realmente algo completamente criticable el hecho de que un líder político intente atacar a un líder religioso" como ha hecho Trump.

Al margen de estas críticas, este jueves el presidente estadounidense volvía a dirigirse al Pontífice para instarle a tomar en consideración que Irán "ha matado al menos a 42.000 manifestantes inocentes", pese a ser una cifra que no ha sido confirmada por ninguna autoridad ni organización hasta la fecha, en el marco de la escalada dialéctica emprendida por el inquilino de la Casa Blanca esta misma semana al calificar al Sumo Pontífice de "débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior". "¿Podría alguien decirle al Papa León XIV que Irán ha matado al menos a 42.000 manifestantes inocentes y totalmente desarmados en los últimos dos meses?", se ha preguntado el magnate republicano calificando de "absolutamente inaceptable" que Irán posea una bomba nuclear.

Trump rechaza las disculpas al Papa

En otro orden de cosas, el magnate estaodunidense aseguraba este lunes que no pediría disculpas al Papa León XIV, a quien acusó de tener "un problema con la ley y el orden", y después de que dijera que el Pontífice es "débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior" por su oposición a las acciones militares de Washington. "No voy a perdir disculpas. El Papa León ha dicho cosas que están equivocadas", afirmaba Trump en declaraciones a la prensa desde la Casa Blanca inmediatamente antes de insistir en que "el Papa León es muy blando sobre delincuencia".

El inquilino de la Casa Blanca subrayaba también que "creemos firmemente en la ley y el orden" y "él parece que tenía un problema con eso". "No le gusta lo que estamos haciendo con respecto a Irán, pero Irán quiere ser una nación nuclear para poder exterminar al mundo. No puede pasar", ha argumentado. Así, ha indicado que "Leo no estaría contento con el resultado" porque "habría cientos de millones de muertos y eso no va pasar".

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