El espejismo de María Guardiola, líder del Partido Popular (PP) extremeño que se reveló contra la política de pactos con la extrema derecha, ha durado poco. Una visita de Guardiola a Madrid bastó para pasar de no poder “tragar con todo” a ser “imprescindible” alcanzar un acuerdo con Vox. Este viernes, el acuerdo entre ambas formaciones se ha certificado, entrado la formación ultraderechista a formar parte del Gobierno. Unas horas antes, desde Bruselas, Alberto Núñez Feijóo, presidente de los populares, aseguraba a sus compañeros europeos haber “apoyado más veces al Partido Socialista que pactos de gobierno tenemos con Vox”.
El líder de la formación azul disimula ante una Europa temerosa del avance de la extrema derecha y poco importa si para ello es necesario mentir. “Si usted hace la suma, verá que hay más apoyos al PSOE que gobiernos con Vox”, señalaba Feijóo este jueves desde Bruselas. La operación matemática vuelve a salir a Feijóo, que considera que tres apoyos al PSOE son más que las 140 administraciones locales pactadas con Vox y las tres CCAA en las que se ha cerrado un acuerdo con la formación de Santiago Abascal.
El PP se escuda en los votos entregados a los socialistas en Vitoria, Barcelona y la Diputación de Gipuzkoa para evitar gobiernos de partidos independentistas. Lo cierto es que la derecha y la extrema derecha no han tenido ningún problema en seguir la línea marcada por Alfonso Fernández Mañueco en Castilla y León, territorio donde se produjo el primer experimento de Gobierno de coalición. El cierre del servicio de mediación y resolución de conflictos laborales, el ataque antiabortista contra las mujeres y la crisis de la tuberculosis bovina no han servido de advertencia a Feijóo, que sigue sumando autonomías y ayuntamientos bicolor a su mochila.
Huelva, Elche, Toledo o Valladolid suman ya más ejemplos de grandes ayuntamientos donde se ha alcanzado un acuerdo por el que, entre otras cosas, se han eliminado las concejalías de Igualdad. “Hemos apoyado al PSOE en la alcaldía de la capital vasca, en la alcaldía de la capital catalana y en la Diputación Foral de Gipuzkoa. A cambio de nada. Y en este momento estamos con un acuerdo de gobierno en Valencia con presencia de Vox y otro acuerdo de gobierno en Baleares sin presencia de Vox”, ha trasladado Feijóo, obviando los otros 141 acuerdos suscritos con la ultraderecha.
Un trile que pretende señalar los tres acuerdos en entidades locales con el PSOE y compararlos, a su vez, con los autonómicos con Vox. Ni siquiera esa estrategia serviría ya, pues con el acuerdo firmado en Extremadura ya supondría un empate a tres. Además, los casi 150 acuerdos suscritos en entidades locales con la formación ultra evidencian la sintonía entre ambos partidos. Mientras, los populares intentan esconder bajo la alfombra una colaboración que está comenzando a salirles cara, aunque no tanto como a los ciudadanos, que ven como machistas, homófobos y negacionistas copan puestos de Gobierno y presiden parlamentos autonómicos.
El PP “es un partido previsible”, señalaba Feijóo desde Bruselas. Múltiples voces alertaban de que los acuerdos entre las dos derechas llegarían y así ha sido, evidenciando la previsibilidad a la que alude el presidente del partido. El objetivo es “superar los bloques y las trincheras”, ha recalcado Feijóo desde Europa, mientras continúa pactando con los que tan solo salieron de ellas a celebrar su victoria. “Somos un partido de Estado, lo vamos a seguir siendo y lo estamos demostrando con los pactos poselectorales”, concluía el dirigente, con orgullo, la justificación de su política de alianzas tras los comicios.
Antes de despedirse quiso hacer un matiz, mostrándose molesto porque nadie le haya “dado las gracias” por facilitar tres gobiernos locales al PSOE para evitar el liderazgo de los independentistas. Mientras, desde la formación celebran el acuerdo en Extremadura. Ha “triunfado” y “fructificado el acuerdo con Vox, ha celebrado la vicesecretaria de Políticas Sociales del PP, Carmen Fúnez. Un acuerdo "programático" y de "contenidos" que "responda a las ganas de cambio" y "a las nuevas esperanzas que la señora Guardiola prometió durante la campaña electoral", ha explicado.
El acuerdo programático del que habla la dirigente del PP incluye 60 medidas para "garantizar un gobierno del cambio" y con las que se "reviertan las consecuencias de la inercia política del PSOE en los últimos años" gobernando la comunidad autónoma. Además, entrega a Vox la Consejería de Gestión Forestal y Mundo Rural. De esta manera, se certifica la tercera entrada de Vox en un Ejecutivo autonómico, descontando Balerares, por lo que el PP ha entregado la presidencia de los Consell de Mallorca y Menorca, y a la espera de lo que suceda en Aragón.
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