Después de que esta semana el Gobierno haya desclasificado los documentos del 23-F que hasta ahora habían permanecido bajo llave y tras el fallecimiento este miércoles del autor del intento de golpe de Estado, Antonio Tejero, las incógnitas sobre el próximo movimiento del rey emérito Juan Carlos I han protagonizado parte del debate durante este jueves. Tanto es así que desde la Casa Real han emitido un mensaje reaccionando al posible regreso a España del emérito que se encuentra establecido en Emiratos Árabes.
Así, según señalan fuentes de la Casa del Rey, se trata de una "decisión personal" de Juan Carlos I el retorno o no al país, dejando, por tanto, en el aire lo que pueda hacer o no el monarca. La reacción de Zarzuela llega después de que este jueves el presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, haya defendido el regreso del emérito a España, señalando no obstante que, igual que fue él quien decidió trasladarse a Abu Dabi en agosto de 2020, tiene que ser él quien decida regresar. "Creo que sería deseable que el rey emérito regresara a España", ha asegurado en un mensaje el líder de los populares esgrimiendo que la desclasificación de los documentos del golpe de Estado de 1981 "debe reconciliar a los españoles con quien paró el golpe de Estado".
Al hilo de ello, el líder de la oposición ha indicado que el propio emérito "ha reconocido errores innegables en su trayectoria" pero ha considerado que "quien contribuyó a sostener" la democracia y las libertades "en un momento clave debiera pasar la última etapa de su vida con dignidad y en su país". Tras estas palabras, fuentes del PP avanzaban que Feijóo había hablado "personalmente" con Zarzuela, antes de escribir este mensaje en redes sociales. Por su parte, la Casa del Rey ha confirmado que ha habido un contacto previo a que se produjera la publicación del mensaje.
Por su parte, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha sostenido que la decisión de regresar a España "depende exclusivamente de él" y "en su caso, de la Casa Real". En declaraciones a los medios en los pasillos del Congreso de los Diputados, Bolaños ha asegurado que "no le compete ni al Gobierno ni mucho menos al líder de la oposición" esta decisión.
Desde Sumar, su portavoz en el Congreso, Verónica Barbero, ha añadido que el debate sobre el posible regreso de Juan Carlos I "no es relevante en este momento". "Lo que creo es que debemos avanzar en transparencia, pero no a golpe de titular, hecho por hecho o gobierno por gobierno", ha matizado Barbero. Una postura más tajante ha sido la que ha mostrado el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, quien, en un mensaje en su cuenta de X, ha espetado: "Los delincuentes, mejor fuera que dentro".
Juan Carlos I, entre los documentos desclasificados
Este miércoles se conocía el contenidido de todos los archivos desclasificados y en el titulado como “Relato de los sucesos de los días 23 y 24 de febrero” se muestran las conversaciones que el rey emérito mantuvo con el teniente general Jaime Milans del Bosch. De este relato se desprende que Juan Carlos I le juró a Milans del Bosch que ni abdicaría la Corona, ni tampoco abandonaría España.
Tras el intento del golpe, a la 01:20 horas ya del 24 de febrero, el monarca contactó por teléfono con el teniente general. “Te hago saber con toda claridad lo siguiente”, expuso el monarca. Tras ello, Juan Carlos I adelantó que “cualquier golpe de Estado no podrá escudarse en el Rey, es contra el Rey”, que estaba “dispuesto a cumplir el juramento a la Bandera” por lo que ordenaba a Milans del Bosch a retirar todas las unidades que había movilizado, así como que dijera al teniente coronel Tejero “que deponga inmediatamente su actitud”. Entre estas órdenes y juramentos, el rey también juró que no abdicaría ni abandonaría España. “Juro que ni abdicaré la Corona, ni abandonaré España. Quien se subleve, está dispuesto a provocar y será responsable de ello, una nueva guerra civil”, expuso Juan Carlos I en esta conversación.
Al margen de esta conversación, entre los documentos figura una nota de Inteligencia del 5 de febrero de 1982, casi un año después del golpe. En ella, el CESID eleva a "conocimiento superior" que Juan Carlos I se reunió con el general Jaime Milans del Bosch, uno de los máximos responsables del plan. El encuentro habría tenido lugar antes del juicio por el 23-F, que comenzó días después -el 19 de febrero-. El rey habría procurado que "la Corona no salga lesionada del proceso".