Vox y su cabecilla, Santiago Abascal, han intentado desvincularse de Revuelta desde que estalló el caso de los fondos recaudados para la DANA de Valencia, que no llegaron a las víctimas, según reconocen los propios líderes de las juventudes oficiosas de la formación en las conversaciones destapadas en exclusiva por ElPlural.com. La cúpula del partido lo sabía, como constatan los audios, porque la relación con sus cachorros, que ahora niega, era tan directa que muchos incluso trabajaban en las filas ultraderechistas. Vinculaciones laborales de las que, este martes, se han conocido más detalles.

Vox contrató al cargo más alto de Revuelta, Jaime Hernández, precisamente para desarrollar unos trabajos relacionados con la recogida de material para los afectados por la catástrofe que dejó 229 fallecidos en la Comunitat Valenciana. Así consta en los documentos, correos y facturas que ha destapado este martes El Confidencial. El más sorprendente de los encargos, por su relación con el caso donaciones, es el diseño de un cartel para la “recogida de material para los damnificados de la DANA en Valencia”, actuación que calificaba como “urgente”.  

No obstante, este no fue el único trabajo de diseño y organización que desempeñó Hernández. La formación de Santiago Abascal también le encargó el desarrollo de invitaciones a comidas del partido, una cena de Navidad, campañas de afiliación y jornadas de convivencia, entre otros eventos. Trabajos todos ellos que, además, se desarrollaron en el mismo lapso temporal que el supuesto desvío de fondos de la DANA, reconocido por los propios dirigentes de Revuelta y conocido, a través de estos, por los máximos representantes de Vox.

La ultraderecha pagó a Hernández, a cierre de 2024, 1.735,51 euros por varios trabajos de esta naturaleza y este los facturó como autónomo. Si bien en otras ocasiones los abonos se produjeron a través de una empresa creada en octubre de 2024, mismo mes en el que tuvo lugar el fatídico temporal en Valencia, en la que el jefe de Revuelta aparecía como administrador único. Picaporte Events & Creativity Lab SL es el nombre que tenía la sociedad en cuestión, que recibió los principales pagos de Vox poco después de la DANA.

Encargos a la empresa del líder de Revuelta

El 19 de noviembre de 2024, Picaporte envía una factura por valor de caso 7.000 euros al partido con sede en la calle Bambú. Un dinero que procede de la caja en la se agrupan las cuotas de afiliados y los más de 6 millones de euros de subvenciones públicas. En este caso, los 6.975,76 euros se asociaban a la prestación de servicios de producción, ámbito en el que Vox también le encargo a Hernández la realización de una “comida con afiliados y simpatizantes” que el propio Abascal mantuvo el 26 de octubre de aquel año, en Huelva.

Un día después, el líder de Revuelta también produjo el acto de Fuenlabrada al que acudieron el portavoz nacional de Inmigración, Seguridad e Interior, Samuel Vázquez, y la portavoz en la Asamblea de Madrid, Isabel Pérez. Además, también se encargó de “la producción y el rodaje” de una entrevista a un “matrimonio víctima de una agresión violenta en vía pública” en Tarragona.

Los correos internos, publicados por El Confidencial, exponen también que todas las facturas emitidas por Hernández y su empresa fueron validadas por lo servicios jurídicos de Vox y su representante legal, Javier Cortés, y auditadas por Pablo Sáez, miembro del Comité Ejecutivo Nacional del partido y tesorero nacional. La relación era tal que Hernández llegó a crear un correo híbrido entre Vox y Picaporte (vox@grupopicaporte.es) para gestionar exclusivamente los encargos del partido al que pertenecía, del que lideraba sus juventudes no oficiales y para el cual trabajaba.

Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes

Síguenos en Google Discover