El partido de extrema derecha Vox ha anunciado que descartan la posibilidad de abstenerse en el caso que el candidato del Partido Popular y presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, no alcance la mayoría absoluta. La formación de Santiago Abascal ha asegurado que buscará negociar con la derecha y no se retiraran incluso si a los populares les llegue a faltar un escaño.

Tal y como han reflejado las encuestas como la de 40dB de El País y Cadena Ser, entre otras, el Partido Popular en Andalucía se quedaría a las puertas de alcanzar la mayoría absoluta obteniendo 54 escaños.

Ante esta premisa, el portavoz de Vox, José Antonio Fúster, ha asegurado que “en ningún caso” las filas de su partido se abstendrán para darle vía libre al partido de Moreno Bonilla. “Vamos a negociar. Ojalá no sea por uno o dos, sino por cinco o diez”, ha anunciado refiriéndose al número de diputados por el que pretenden luchar, para después sentenciar que “el tiempo de la abstención no existe”.

Asimismo, el portavoz de ultraderecha ha hablado por encima los resultados que las encuestas reflejan para Vox con el fin de restarles valor ya que, si lo que representan se cumple, contarían con el mismo número de escaños que poseen ahora en el Parlamento de Andalucía que son 14. A pesar de ello, Fuster no se ha mostrado en descontento con este futuro resultado porque si se echa la vista atrás, frente a las elecciones extremeñas aragonesas donde Vox creció en expectativas, en Castilla y León obtuvieron un desenlace más devastador.

Estas declaraciones del portavoz de Vox han demostrado que desde la formación pretenden apostar por seguir el camino marcado en las comunidades de Extremadura y Aragón: llegar a un acuerdo con el PP con el que conseguir propósitos como el de la “prioridad nacional”. Esta idea se verá reforzada durante el mitin de fin de campaña debido a que el partido de Abascal ha optado por presentar a Manuel Gavira, candidato de la formación andaluza, junto a los vicepresidentes de extrema derecha en Extremadura y Aragón, Óscar Fernández y Alejandro Nolasco.

Además de que también se espera la presencia del líder del partido y la de Carlos Pollán, el miembro de la formación que cuenta con todas las papeletas de postular como vicepresidente del Ejecutivo de Castilla y León.

La posibilidad de que Vox entre a formar parte de un futuro Gobierno andaluz dependerá del reparto final de fuerzas en el Parlamento autonómico entre las dos derechas al igual que del número de escaños que necesite el candidato popular para cerrar su mayoría, según han admitido fuentes del partido.En el escenario de que Vox quedara ocupando un papel secundario, no exigirá entrar en el Ejecutivo, aunque sí solicitaría algunas iniciativas de su programa al gobierno del PP.

Por parte del líder de la formación, Abascal ha mantenido su idea de que el verdadero dilema que se plantea para el domingo es si el PP logrará gobernar en solitario o necesitará el respaldo de Vox. “La izquierda no cuenta en estas elecciones”, ha afirmado Fúster, en un intento de frenar el llamamiento al voto útil lanzado por los populares. No obstante, desde el partido de extrema derecha han llegado a señalar que una mayoría absoluta de Moreno Bonilla tampoco sería un mal resultado para Vox. A aproximadamente un año de las elecciones generales, permitiría contraponer dos modelos distintos: un Ejecutivo del PP en solitario frente a un gobierno de coalición con Vox. “El elector podrá elegir entre ambos qué prefiere para España”, ha apuntado.

Durante la campaña andaluza, Vox ha situado la llamada “prioridad nacional” como uno de sus ejes centrales, un mensaje que el partido ha convertido en seña de identidad tras haberlo impuesto en comunidades como Extremadura y Aragón y comprobar su capacidad de influencia incluso en sectores del electorado de izquierdas.

A raíz de este planteamiento, discursos como el presentado por la formación este pasado viernes han adquirido más fuerza. El partido de ultraderecha ha utilizado la muerte de dos agentes tras la colisión de dos patrulleras del Servicio Marítimo de la Guardia Civil durante una persecución a una narcolancha frente a la costa de Huelva para impulsar una iniciativa que ya presentó hace dos años en el Congreso sobre el reconocimiento como profesión de riesgo al servicio de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

Abascal fue aún más lejos en el mitin celebrado el sábado en Linares (Jaén) al denunciar que los guardias civiles no solo carecen de medios materiales suficientes para combatir el narcotráfico, sino también de respaldo jurídico. “El problema es que los políticos no dan las órdenes necesarias para que aquel que no se detiene ante el alto de la Guardia Civil tiene que ser hundido en el fondo del mar”, afirmó. “Queremos a los guardias civiles vivos y a los narcos con los pies por delante si es necesario”, insistió. Cabe destacar que desde Vox no se ha detallado cómo se articularía jurídicamente una medida de este tipo.

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