El viaje de Pedro Sánchez a China provocó mucho revuelo en el seno del Partido Popular. Sin embargo, el responsable de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, marcha también el próximo miércoles al país asiático en un desplazamiento que enmarca fuera de la “intencionalidad política”, asegurando que todas sus visitas serán “con empresas chinas, con la intención de atraer inversiones para Galicia”.

El PSOE gallego (PSdeG) ve con buenos ojos cualquier traslado que implique reforzar lazos comerciales con otro territorio, lo que afean es la “doble moral” de la formación conservadora con algunas cuestiones y, en el caso concreto de Rueda, que su agenda haya provocado cambios en las del resto.

“Normalmente las sesiones de control son los miércoles, y esta semana la hemos tenido que pasar al martes por el viaje”, concretan fuentes socialistas a ElPlural.com, que indican que el calendario de plenos está cerrado con mucha anterioridad y, con el volumen de trabajo que hay, un cambio de estas características puede generar un desbarajuste.

“Ni mucho menos criticamos el viaje si sirve para reforzar las relaciones con otro país y beneficiar a empresarios, lo que nos parece mal es que se salta el protocolo institucional y el calendario de plenos. Esperamos que para el próximo viaje lo tenga en cuenta y no nos obligue a todos a cambiar nuestra agenda por sus viajes”, relatan voces del partido, que apostillan la manera en la que los ‘populares’ muchas veces “critican, pero luego hacen lo mismo”.

"Cada uno es responsable de las declaraciones que hace"

El PP salió en tromba a criticar la visita a China del responsable de Moncloa, pero apenas días después uno de sus principales barones, que repitió la mayoría absoluta en las últimas elecciones, ha actuado de la misma manera.

En su justificación, Rueda defendió que el suyo se corresponde con un viaje “económico” que escapa a la “intencionalidad política”, que fue lo que, a su juicio y el de sus siglas, tuvo el acto del secretario general del PSOE; “como casi todo lo que hace”. Por esta misma razón, eludió haber consultado a la dirección de los ‘populares’ . Por el carácter que tiene, dice, “no necesita ser consultado con nadie” al ser preguntado si lo habló con Génova o con Feijóo. 

Tampoco valoró las declaraciones de su homóloga en Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien lideró por enésima vez las críticas hacia el presidente del Gobierno, en este caso por la cuestión que centra estas líneas. La administradora de Sol sostuvo que el país de Xi Jinping no es “una democracia plena” y Rueda se ha limitado a señalar en las últimas horas que “cada uno es responsable de las afirmaciones que hace”.

Sin embargo, la postura de Ayuso obedece más a un nuevo cambio de guion que a la opinión que tiene realmente. Al menos, así se desprende de su hemeroteca. La presidenta madrileña no siempre ha sido reacia a entablar relaciones con el que ahora tilda como “un régimen que acumula los casos más graves de represión”, y es que hace tan solo dos años y medio que la lideresa hospedó al Ejecutivo asiático en la Puerta del Sol. Fue en 2023, cuando la responsable de la Comunidad de Madrid recibió al embajador chino en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional.

En otro orden de cosas, cabe destacar que no es la primera vez que los dos líderes autonómicos chocan. El último ejemplo de esta situación la ha provocado la guerra de Irán, donde la baronesa mantiene una opinión contraria a la del presidente del Gobierno y buena parte del país; de un tiempo a esta parte -con matices- también la de su partido y la de Rueda.

El dirigente gallego dejó muy claro que las palabras de Ayuso justificando la intromisión de Trump en Oriente Medio. “De lo que hablen personas concretas, tendrán que responder personas concretas. No tiene mucho sentido ensuciar lo que dicen personas determinadas que no nos representan a todos” indicó.

En el ámbito estrictamente gallego y recuperando la cuestión del desplazamiento, viene siendo habitual que el PP de Galicia (PPdeG) critique a la oposición por reuniones o cargos políticos chinos, ya ni siquiera viajes, pasando por alto que el propio Alberto Núñez Feijóo también las mantuvo tanto en un desplazamiento que hizo como presidente de la Xunta en 2017 como recibiendo a personas importantes del gobierno de la República China en la región. 

También el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, acudió a China en 2024,  con objetivos similares de proyección económica y captación de inversiones.

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