El Gobierno atraviesa una semana complicada en lo parlamentario. Sin casi tiempo para coger aire después de la caída del decreto con la prórroga de los alquileres este martes, el Ejecutivo vuelve al Congreso de los Diputados para una sesión de control, en la que ni la "prioridad nacional" del PP y Vox le va a servir para esquivar una nueva derrota.

Y el momento es especialmente delicado, porque el voto en contra de Junts y la abstención del PNV no han venido solos. Los que una vez fueron socios de investidura critican la forma de legislar de Pedro Sánchez, y apuntan a una legislatura fallida de la que ya empiezan a especular con que termine, poniendo al Gobierno en su tesitura más complicada.

Las críticas han venido a tocar techo en un momento en el que, en el propio seno de Moncloa, la tensión es máxima. Sumar es la principal derrotada con la caída del decreto de los alquileres, que forzaron presionando al ala socialista en el Consejo de Ministros. Varios miembros de los magentas han hablado este martes, y todos señalan al PSOE por su falta de implicación a la hora de negociar este decreto. 

Sumar señala al PSOE

Buena prueba de ello es que incluso Junts señalaba que "Sumar ha entendido" lo que hacía falta sacrificar para sacar adelante el decreto. "La pregunta es: ¿qué hará el PSOE?", decían. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, había plantedo el lunes conceder a los de Puigdemont beneficios fiscales a los caseros y bajar el IVA a los autónomos. "Estamos dispuestos", decía, pasando la pelota a su socio mayoritario. Por parte de los socialistas, el ministro de Justicia, Félix Bolaños, aseguraba que el Gobierno "en su conjunto" estaba trabajando para sumar apoyos.

Sin embargo, en Sumar no han visto reflejado ese trabajo del PSOE, que tampoco ha conseguido de todas formas salvar el decreto. Y esto ha provocado una cascada de críticas de los magentas que enfocan el tiro en la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, aunque extienden a todo el ala socialista del Gobierno: "No se ha implicado", resumía la representante de Más Madrid, Tesh Sidi.

Minutos después, la vicepresidenta y líder de Sumar, Yolanda Díaz ha rebajado el tono desde el Consejo de Ministros, esquivando responder a si considera que el PSOE podría haber hecho más, y señalando a las derechas nacionales y nacionalistas por votar en contra del decreto: "No es el Gobierno de España responsable esta tarde, es responsabilidad de quien tumba este decreto", ha respondido.

Los socialistas han recibido con recelo las críticas de su socio principal en el Ejecutivo, reiterando que sí han trabajado por el decreto, como defendía Bolaños. La advertencia de Patxi López ha evidenciado unas tiranteces con este asunto, que vienen desde el bloqueo de Sumar al Consejo de Ministros del pasado 20 de marzo para que se incluyeran medidas de vivienda en la respuesta a la guerra en Oriente Próximo: "El Gobierno es uno y cuando negocia un ministro o dos o tres negocia el Gobierno entero no una parte. Me consta además que también el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes [Rafael Simancas] ha hablado todos los días con Junts para intentar sacar adelante. En esto Sumar no debiera equivocarse de adversario", advertía el portavoz socialista en el Congreso de los Diputados.

Junts y PNV ya piensan en el fin de la legislatura

Sin embargo, la tensión no es solo interna en Moncloa, también viene de parte de quienes deben sostenerlo. Los socios de investidura están perdiendo la paciencia con las dificultades del Ejecutivo para legislar. La pregunta de qué sentido tiene un Gobierno que no puede sacar adelante la mayoría de sus iniciativas resuena cada vez con más fuerza en las sedes de Junts y del PNV, los socios más alejados ideológicamente del Gobierno de coalición.

De los de Puigdemont ya era una evidencia, con su portavoz en el Congreso, Miriam Nogueras, preguntando abiertamente a Pedro Sánchez "qué argumento democrático le queda para no convocar elecciones" en la última sesión de control, el pasado miércoles.

El enfado de Junts, que quedó patente cuando en octubre anunciaron la ruptura total de relaciones -desde lo que sí han apoyado al Gobierno en algunas votaciones-, ha dado pie a una situación singular. Después de su indignación por que Yolanda Díaz les calificara como una formación "racista" hace unos días, la negociación del decreto de los alquileres les ha colocado más cerca de Sumar que del PSOE, con los de Puigdemont negociando con ellos las cesiones que ponían encima de la mesa para un apoyo al texto que, finalmente, no ha llegado.

Y luego está el PNV, que siempre ha sido más amable hacia el Gobierno, habida cuenta de las cesiones conseguidas para el País Vasco desde que Pedro Sánchez es presidente. Los jeltzale sumaban otro clavo al ataúd del decreto al anunciar su abstención a primera hora del martes. Lo hacía su líder Aitor Esteban, pero quien reveló su hartazgo con la forma de legislar del Gobierno era su portavoz en el Congreso, Maribel Vaquero: "No se puede hacer frente a la crisis de la vivienda recurriendo reiteradamente a la figura del decreto ley", ha lamentado. "No se busca el consenso, no se busca el debate", prosigue, "las conversaciones se han dado a posteriori". La diputada criticaba que el real decreto ley no da opción a presentar enmiendas, y también que se estén "encadenando" medidas de vivienda desde la pandemia: "Eso es un signo de fracaso", ha sentenciado.

Nueva sesión de control con ausencias

Así con todo, el Gobierno llega a una nueva sesión de control, en la que la oposición señalará también que hasta diez ministros se van a ausentar de ella. A las faltas anunciadas la semana pasada de la vicepresidenta Sara Aagesen y los titulares de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares; de Defensa, Margarita Robles; de Interior, Fernando Grande-Marlaska; de Inclusión y Portavoz, Elma Saiz; de Transportes, Óscar Puente; de Industria, Jordi Hereu; de Transformación Digital, Óscar López; y de Juventud e Infancia, Sira Rego; se ha sumado este martes Félix Bolaños, que ha cancelado su agenda a última hora por el fallecimiento de su padre.

Esto no ha evitado a Vox criticar la ausencia de Bolaños, por la forma repentina en la que se ha comunicado, que les deja sin hacer ninguna pregunta al Ejecutivo. Su portavoz parlamentaria, Pepa Millán, ha señalado como "una auténtica cacicada" la ausencia de los ministros, y en el caso de la del titular de Justicia ha criticado que se ha "anunciado tarde y mal".

En cualquier caso, Bolaños dejó este lunes un hilo del que tirar para la oposición, al afirmar que la guerra en Irán deja un escenario "muy dificil" para aprobar unos presupuestos, habida cuenta de que la crisis derivada del conflicto hace "imposible" calcular las previsiones económicas para España. La portavoz del PP, Ester Muñoz, ya adelantó este martes que esta será una de sus líneas de ataque en la sesión de control, recordando que en Ucrania se han aprobado presupuestos a pesar de su guerra con Rusia. Muñoz augura que el Gobierno retrasará a 2027 presentar un proyecto de cuentas, que este será "excepcionalmente amplio" y que lo usará como "punto de partida" de su campaña electoral.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio