El partido xenófobo Hacer Nación se ha disuelto sin hacer mucho ruido, sin embargo sus principal dirigente se han unido a Vox, segun ha confirmado EL PAÍS. Este partido, nacido hace cinco años por una escisión de la formación ultra España 2020 a la que se unieron otros grupúsculos neofascistas ha llegado a su fin. El actual secretario general de Hacer Nación, Mario Martos y sus fieles compañeros, Carlos Navarro Valdelvira, portavoz del partido, y Eloy Jaén, se han unido a Solidaridad, el brazo sindical de Vox.
Un acercamiento político que era de esperar, ya que el pasado mayo, Martos aseguró que se estaban acercando a Vox en sus posiciones políticas, ya que abandonaron los planteamientos liberales. De todos modos, también resaltó las diferencias de ambos partidos, como el tema de la política migratoria que según Martos Vox se queda muy “corto”. El secretario general apuntó que su partido iba “un paso más allá”, porque él no diferenciaba “entre una inmigración que se integra y otra que no lo hace” algo que Abascal sí. “Si vienen cinco millones de italianos, por muy similares que seamos, ya no seríamos España”, apuntó.
A la hora de posicionarse internacionalmente, expresó que se consideraba discípulo de Jean-Marie Le Pen, el fundador del Frente Nacional francés. Además, reprochó a Vox ir detrás del presidente estadounidense Donald Trump: “Les falta tiempo para ir detrás de Trump”.
Mínima representación
Como era de esperar, el pasado marzo con la llegada del Día de la Mujer, el partido xenófobo realizó una campaña muy polémica: las mujeres iban vestidas con el velo integral, mientras colgaban carteles con el lema ‘Este 8M empodérate, ponte el burka’. A su vez, en agosto del 2024, dos militantes de dicho partido resultaron detenidos en la torre Hassan de Rabat por extender una pancarta contra la inmigración. Hacer Nación nunca logró salir de la marginalidad política; sin embargo, en las elecciones municipales de mayo de 2023 obtuvo dos concejales en la localidad madrileña de Velilla de San Antonio (14.000 habitantes), al alcanzar casi el 12% de los votos y situarse por encima de Vox.
Aunque el partido no ha anunciado su disolución, su fin está más cerca que nunca y su página web se encuentra desactivada y sus redes sociales se han eliminado. Del mismo modo, algunos de los dirigentes que han sido fichados por Solidaridad han hecho una gran limpieza de imagen en todas sus cuentas personales para dejar atrás su anterior militancia. Además, han empezado a replicar todos los mensajes de Vox para continuar con su línea política.
La integración política de Hacer Nación ha sido pilotada por el sindicato Solidaridad, cuyo secretario general es Jordi de la Fuente, un veterano del entorno de la extrema derecha. Antes de incorporarse a Vox, De la Fuente fue dirigente del MSR (Movimiento Social Republicano), un pequeño grupo neonazi vinculado a acciones antisemitas, y también formó parte de la dirección de Plataforma per Catalunya (PxC), el primer partido abiertamente xenófobo que obtuvo una presencia significativa en instituciones democráticas, alcanzando 67 concejales en Cataluña en 2011.
Ambas formaciones acabaron disueltas, y varios de sus cuadros más relevantes han terminado integrándose en Vox. El mismo proceso se reproduce ahora con Hacer Nación: Solidaridad se convierte de facto en la vía de acceso al partido para personas cuya trayectoria previa dificulta su incorporación directa a puestos de responsabilidad. Además, la entrada de este grupo ultraderechista refuerza el sector social-nacionalista de Vox, partidario de un Estado del bienestar de corte chauvinista reservado a los nativos y que excluye a los inmigrantes de la protección social. Su representante más visible es el portavoz de vivienda del partido y uno de los diputados emergentes del grupo parlamentario, el joven Carlos H. Quero.